Pese a la alegría demostrada por José Blanco
frente a las cámaras de televisión y los medios
de comunicación, los nervios en la planta sexta
de la madrileña calle de Ferraz, sede del PSOE,
fueron patentes hasta bien pasadas las nueves
de la noche, hora en la que los datos oficiales,
con el 90 por ciento de los votos ya escrutado,
no daban al PP los 38 escaños para la ansiada
y necesaria mayoría absoluta que necesita Fraga
para poder gobernar de nuevo la Xunta.
El líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero,
siguió muy atento desde su despacho el escrutinio
de las elecciones acompañado por Blanco, Pérez
Rubalcaba, Leyre Pajin, Trinidad
Jiménez y algunos ministros, como Jesús
Caldera o Jordi Sevilla. Algunos de
ellos reconocieron luego que no "respiraron"
tranquilos hasta comprobar que Touriño
va a poder gobernar, contando además con el escaño
de la emigración, que en el PSOE no tienen duda
de que será para ellos. Al final de la larga y
tensa noche en Ferraz corrió el cava.... catalán,
por supuesto.
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