Mariano
Rajoy no estaba cómodo con el apoyo dado a
la manifestación contra el matrimonio homosexual
en la jornada de reflexión gallega, aunque se
celebrase en Madrid. Pero entendía que "hay
gente que nos apoya y que quiere que estemos".
Y estuvieron. Bueno, estuvieron de forma limitada.
El propio presidente del PP brilló por su ausencia,
y pidió a su fiel Ana Pastor que estuviese
allí, lo que hizo que otros rostros conocidos
del PP, como Miguel Arias Cañete e Ignacio
Astarloa, acudiesen a acompañarla.
Rajoy también pidió a su no menos fiel Ángel
Acebes que 'diese la cara por el partido',
y allí fue Acebes, a consolidar su injusta fama
de extrema derecha del PP. Para balancear la cosa,
Rajoy pidió también al portavoz parlamentario,
Eduardo Zaplana, que estuviese allí, y
allí fue Zaplana, a todo correr desde Valencia,
aunque consta que no con la mejor de sus sonrisas:
la 'manifa-milia' era una auténtica patata caliente,
aunque luego imperase la moderación y las cosas
saliesen bastante bien y con cariz festivo.
El CEU 'animó' a acudir a sus alumnos
Lo del Centro de Estudios Universitarios (CEU),
perteneciente a la Asociación Católica de Propagandistas,
empieza a rayar en lo denunciable ante los tribunales.
Ya hemos informado en alguna ocasión que esta
institución docente, cuyos orígenes se remontan
a los democristianos del grupo 'Tácito' en los
últimos años del franquismo -que colaboraron muy
activamente en la democratización de España después
de la dictadura-, se viene escorando hacia la
derecha -hacia posiciones radicales de la derecha-
desde que el PP ganó las elecciones en 1996 y
los Legionarios de Cristo, grupo cuasi-sectario
al que pertenecen políticos populares como Angel
Acebes, José María Michavila, etc..., empezaron
a entrar en el organigrama de dicha institución.
Hasta ahora, la 'mano' de los Legionarios -propietarios
de otros colegios- todavía no se había notado
en la filosofía de los centros del CEU. Es más,
algunos 'legionarios' ya se habían quejado ante
el propio CEU de que los alumnos no estaban siendo
'instruidos suficientemente' en su 'ideario'.
Pero la cosa no había pasado de ahí... hasta el
pasado viernes.
¿Y qué pasó el pasado viernes? Pues que como era
la víspera de la manifestación contra los matrimonios
entre homosexuales en Madrid, a algunos responsables
del CEU en Montepríncipe (Boadilla del Monte,
Madrid) no se les ocurrió mejor cosa que decir
a varios grupos de enseñanza Secundaria -los de
los últimos cursos de ESO- que tenían que acudir
a la mencionada manifestación. Y lo hicieron sin
contar previamente con el beneplácito de los padres
de los chicos, como era preceptivo por tratarse
de menores de edad.
Diariocríitico está en condiciones
de asegurar que se van a presentar quejas por
este hecho tanto ante la dirección del colegio
como ante la Asociación de Padres de Alumnos,
cuyas relaciones 'institucionales' con la dirección
del centro son cada vez más tensas, por cierto.
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