Como
de un misil a la línea de flotación de la estrategia
antiterrorista del Gobierno puede ser calificado
el artículo que Rogelio Alonso, profesor
de Ciencia Política y coordinador de la Unidad
de Documentación y Análisis sobre Terrorismo en
la Universidad Rey Juan Carlos, ha publicado,
titulado "La resolución del Congreso de los
Diputados sobre lucha contra el terrorismo: un
comentario desde la experiencia norirlandesa".
Pero la noticia no está tanto en lo que hay de
crítica en dicho artículo como en el hecho de
que haya sido el Real Instituto Elcano
el que lo haya publicado. Recuerden que en esta
prestigiosa institución ha habido últimamente
cambios en la cúpula, marchándose las prestigiosas
personalidades que antes lo gobernaban para dejar
paso a otras personas próximas, precisamente,
al Gobierno.
Explica el profesor Alonso en este artículo que
"la propuesta de diálogo con ETA aprobada en
el Congreso de los Diputados el pasado mes de
mayo ha suscitado un intenso debate sobre la política
antiterrorista del gobierno español. En un contexto
de marcada polarización política y social en torno
a tan delicada cuestión resulta oportuno analizar
experiencias previas de la lucha antiterrorista
en nuestro país y en otra democracia europea como
el Reino Unido, que también se ha visto afectada
por una intensa violencia etnonacionalista como
la perpetrada por el grupo terrorista IRA. El
análisis comparativo de iniciativas adoptadas
en ambos contextos ofrece interesantes conclusiones
respecto a los procesos que habrían de conducir
a la finalización del terrorismo".
En resumen, la tesis que Alonso sostiene es la
siguiente: "en el proceso con el que en Irlanda
del Norte se ha intentado poner término a una
prolongada campaña de violencia como la perpetrada
por la organización terrorista IRA es posible
distinguir dos etapas. En la primera de ellas
los principales partidos democráticos y los gobiernos
británico e irlandés coincidieron en negar cualquier
expectativa de éxito a la citada organización
terrorista confirmando de ese modo la ineficacia
de su violencia e incentivando por ello el abandono
de la misma. En un segundo estadio la estrategia
de la negación se habría visto alternada con significativos
gestos hacia el IRA y su brazo político, el Sinn
Fein, sustentados en la creencia de que la transición
desde el terrorismo a la democracia así lo requería.
Sin embargo, esta contradictoria gestión del proceso
se ha traducido en una impunidad e indulgencia
hacia el Sinn Fein que ha minado los fundamentos
de la democracia, obstaculizando seriamente la
normalización política de la región al tiempo
que ha garantizado la perpetuación de la organización
terrorista. Esta experiencia alerta sobre los
contraproducentes efectos que determinadas iniciativas
promovidas desde el gobierno pueden tener en la
política antiterrorista contra ETA".
Para leer el artículo completo, pinche aquí:
http://www.realinstitutoelcano.org/analisis/763.asp#_edn1.
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