El periódico alternativo
Palmou, el primer en caer

Tensa, tensísima fue la reunión la de la Ejecutiva del PP gallego que se celebró en Santiago de Compostela el pasado viernes, la víspera de la dimisión 'por sorpresa' del secretario general del PPdeG, Xesús Palmou. Y es que al presidente nacional del partido, Mariano Rajoy se le está yendo el partido de las manos mucho antes de lo que era de prever y habíamos anunciado en varias ocasiones en este diario si los populares perdían -como han perdido- el Gobierno de la Xunta.

Pese a la apariencia de serenidad que quiso brindar Rajoy, tras esta reunión de la Ejecutiva, dentro hubo palabras muy fuertes. Lo principal fue que los populares afrontan ya la realidad de que han perdido la Xunta; que un par de miles de cargos de todo tipo van a salir de las instituciones; que el PPdeG pasa a la oposición y que dentro no hay unanimidad, sino fisuras mal cerradas de la crisis del verano-otoño de 2004.

Así que 'los de la boina' -ya saben, los caciques capitaneados por Xosé Cuiña y Xosé Luis Baltar, fundamentalmente- exigieron -y se cobraron de manera inmediata- la cabeza del secretario general del PPdeG, Palmou, y lo hicieron asiéndose a la promesa de éste de dimitir del cargo, promesa que hizo en noviembre de 2004, pocos días antes del Congreso Regional que puso... ¿fin..? -difícil creerlo- a la crisis del PP gallego, ante Manuel Fraga y los cuatro presidentes provinciales.

No se quería, a pesar de todo, dar la sensación de crisis, y todo el mundo creía que Palmou seguiría un poco más en su puesto, aunque cada vez con menos mando y con menos voz hasta ser totalmente relevado. Y Palmou, finalmente, dijo adiós y dio el portazo.


El 'caso Palmou' y las 'vendettas' en el PP

Ojo al dato: al descalabro electoral del PP gallego y las promesas de dimisión de Xesús Palmou -secretario general del partido hasta el sábado-, el año pasado, si el partido no renovaba poder en la Xunta hay que añadirle que, aún hoy, hay quien sigue sospechando en el grupo de José Luis Baltar que fue Palmou, y no otro, quien contribuyó al cese del ex conselleiro Xosé Cuiña.

Curioso dato éste, dado que oficialmente nadie discute a estas alturas que la decisión la tomaron en Madrid José María Aznar y Rajoy, sin que ni siquiera Fraga pudiera evitarla. Pero insistimos en que a pesar de todo esto hay quien sigue creyendo que Palmou sí tuvo que ver en dicha defenestración. "Al fin y al cabo, es amigo íntimo de Rajoy", han dicho a este diario quienes siguen creyendo en que el ya ex secretario general del PP gallego intervino en el cese.

¿Estamos hablando de 'vendettas' entre los populares? Todo hace pensar que sí y que la de Palmou no va ser la primera cabeza en rodar. Atentos.


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