Aún
resuena en los pasillos del Ministerio del Interior
la bronca que Jordi Pujol lanzó por teléfono
a responsables del departamento por haberse tenido
que enterar por periodistas de la detención de
un presunto islamista empleado en la casa veraniega
de un hijo suyo.
El ex presidente de la Generalitat se enteró de
la detención de este supuesto activista mientras
era entrevistado por la Cadena Ser. Nadie
del Ministerio de Interior tuvo la deferencia
de avisarle del apresamiento en la Cerdaña de
este empleado eventual de Josep Pujol Ferrusola.
El disgusto fue doble. Y Pujol siempre ha defendido
a todos los ministros del Interior desde los inicios
de la democracia.
|