El periódico alternativo
Guerra digital:
Teles para todos
y contentos pocos
- Por
Manuel Ángel Menéndez
, corresponsal político
Cuando en 2010 se proceda al apagón analógico, ¿cuál será el mapa de la televisión digital en España? El Gobierno de
José Luís Rodríguez Zapatero
ya tiene decidido como será el mapa digital de partida; es decir, a quién concederá los nuevos canales de televisión que sustituirán a la analógica. Una 'asignatura pendiente' que se ha convertido en todo un reto y que se ha solucionado -o se va a solucionar- con la consabida fórmula de teles para todos, y todos aparentemente contentos. O a lo mejor no.
De entrada, las previsiones del Gobierno son conceder dos múltiplex (cuatro canales por múltiplex) a Televisión Española (TVE), lo cual desarrollaremos en su correspondiente epígrafe, y un múltiplex al resto de las televisiones existentes hasta el momento, incluyendo las de Unedisa (Veo TV) y Vocento (Net TV).
Pero vayamos por partes. Por un lado, el Gobierno va a afrontar el 'parón analógico' con una tremenda paradoja: va a conceder dos nuevos canales analógicos, uno para permitir al Canal + de
Jesús Polanco
emitir en abierto -se convierte así en una cadena similar a Tele 5 o Antena 3- y otro que se sacará a concurso y que casi con toda probabilidad concederá a un conglomerado formado por el Grupo Zeta -se quedó fuera del reparto en 1989-, la resultante de una más que probable fusión de las productoras Globomedia y Mediapro y, acaso, el Grupo Godó, editor de La Vanguardia.
Dado el primer paso, con el 'cierre' (¿innecesario?) del mapa analógico, el segundo paso es conceder los canales digitales que deberán funcionar plenamente en 2010. Después de meses de tira y afloja, de declaraciones y contradicciones, parece que el secretario de Estado de Comunicación,
Miguel Barroso
, ha encontrado, junto al Ministerio de
José Montilla
, la solución: callar a todos con la concesión de un múltiplex (cuatro canales digitales) a todas las televisiones existentes hasta ahora. Claro que, como Canal+ ya emitirá en abierto, también le corresponderá el múltiplex, lo mismo que a la televisión analógica que, presumiblemente, le concederán al Grupo Zeta.
Es decir, que tendrán cuatro canales digitales Tele 5, Antena 3 TV, Canal +, Veo TV (Unedisa, Recoletos, Torreal e Iberdrola), Net TV (Vocento) y el nuevo canal analógico que se concederá previsiblemente al Grupo Zeta (precisamente, a primeros de junio el conglomerado empresarial de
Antonio Asensio Mosbah
, hijo del fundador, pidió un crédito de 100 millones de euros -el grupo facturó 450 millones en 2004-
"para acometer nuevos proyectos"
, según informa la revista Capital), además de los ocho canales (dos múltiplex) para TVE.
Con el 'tele para todos', todos contentos. O casi. Porque algunos observan con preocupación los movimientos que se estarían haciendo, al parecer desde La Moncloa, sobre todo para facilitar la fusión entre Mediapro y Globomedia. ¿Qué gana con eso
Miguel Barroso
?, se preguntan algunos.
Mediapro, caballo de Troya
Resulta que Mediapro, un monstruo en la producción televisiva fundado en Barcelona, está compuesto por numerosas empresas dedicadas a todo tipo de creaciones audiovisuales y se halla presente en los sectores de la producción de contenidos audiovisuales; la gestión de derechos deportivos (su principal fuente de ingresos) y cinematográficos; los servicios de consultoría relacionados con la televisión y el deporte; la creación, diseño y producción de canales temáticos y de diversos formatos y géneros para televisión; la producción cinematográfica y de contenidos interactivos, así como en los servicios de postproducción. La ingeniería técnica, los servicios de transmisiones, y los servicios de marketing, comunicación y comercialización publicitaria son otras de las actividades desarrolladas por el grupo.
A través de empresas propias o participadas junto con compañías líderes en sus respectivos mercados -France Telecom, Carlton Communications, Portugal Telecom Multimedia, Grupo Planeta, Grupo De Agostini y El Deseo-, el grupo Mediapro ocupa un lugar destacado entre las principales empresas del mercado audiovisual europeo, tanto que Mediapro cerró el año 2004 con una facturación próxima a los 200 millones de euros (33.000 millones de pesetas), un 13 por ciento más que el año anterior.
Mediapro posee sedes en Barcelona, Madrid, Girona, Sevilla, Tenerife, Lisboa, Oporto, Amsterdam, Budapest, Miami y Qatar y hace una semana se dio por casi cerrada la negociación de Mediapro para fusionarse con Globomedia. En el caso de confirmarse esta unión, Mediapro-Globomedia se convertiría en la tercera productora audiovisual con más facturación de Europa. No hace falta mucha imaginación para ver cómo, en el caso de que tenga cuatro canales digitales, su competencia puede ser brutal.
Su principal accionista es
Jaume Roures
, que participó en la creación y desarrollo de Televisió de Catalunya (TV3), en donde fue responsable durante ocho años del departamento de noticias y producciones deportivas. Fue responsable de Operaciones Especiales de la Federación de Organismos de Radio y Televisión Autonómicas (FORTA). Asimismo, fue jefe del departamento de televisión en Dorna (empresa organizadora del Campeonato del Mundo de Motociclismo).
Otro de los hombres fuertes de Mediapro es
Jaume Ferrús
. Ingeniero industrial, fue director de Televisió de Catalunya (TV3) durante siete años, durante la Generalitat de
Jordi Pujol
. Fue después director general de Canal Satélite Digital (Grupo PRISA), primera plataforma digital en España. Con anterioridad, había ocupado asimismo el puesto de director general de Cablevisión.
"Pelopicopata"
(Antena 3),
"Madrid Directo"
(Telemadrid) y
"En directe"
y
"Cuina per solters"
(TV3) son algunas de las numerosas producciones actuales de Mediapro, que es concesionaria de las trasmisiones de las sesiones del Congreso de los Diputados y el Parlamento de Cataluña, así como productora de los canales del Real Madrid y del Barcelona.
Por otra parte, Jaume Roures ha coproducido varios largometrajes de éxito en compañía de
Elías Querejeta
, como
"La espalda del mundo", "Los lunes al sol"
y
"Comandante"
. Se afirma, además, que es un gran amigo del actual -y muy cuestionado- secretario de Estado de Comunicación,
Miguel Barroso
.
Además, las nuevas televisiones privadas podrían alterar el mercado de la publicidad en España; máxime si el conjunto del sector reedita lo sucedido cuando nacieron los primeros canales. Entonces se había desencadenado una guerra de tarifas publicitarias, que terminó dañando a la radio, la prensa y las revistas, hasta el punto de que algunos títulos desaparecieron. La advertencia fue hecha en el foro Nueva Economía, de Madrid, por
Bemd Kundrun
, presidente de G+J (Bertelsmann), el editor de la revista Capital.
La TDT pública, según Caffarel
Como hemos visto, la TDT afectará, obviamente, a Televisión Española, cuya directora general,
Carmen Caffarel
, parece que tiene en mente un modelo de financiación mixto para que el gran Ente Público afronte los retos analógicos, primero, y digitales, después. La financiación pública, según Caffarel, podría ser computada como un gasto en formación socio-cultural.
Como hemos señalado anteriormente, la idea del Gobierno de
Rodríguez Zapatero
es conceder a TVE dos múltiplex (cuatro canales por múltiplex, ocho canales en total). Las concesiones se conocerán después del verano, pero TVE ha acelerado sus proyectos para poder emitir en digital en el otoño de 2006, como veremos luego.
En los planes del actual equipo del Ente figuran la creación de los siguientes canales: Parlamentario, Ciudadano, Infantil, Teledeporte, la Primera, La 2 y 24 Horas, además de programas realizados por ONGs, Ministerios y entidades públicas. Incluso se prevé que se pueda hacer la declaración de la renta por televisión.
La financiación del Ente Público -el actual y el resultante de la reforma digital- es un constante tema de debate en el mundo de los medios, algo que según Carmen Caffarel no tiene demasiado sentido:
"El gasto en televisión pública los es en formación social y cultural. Es a la vez una protección y una defensa colectiva. Con ello se transmiten valores y modelos. No se trata de dar contenidos rentables, sino de servicio público"
.
Pero, ¿cómo cuadrar las cuentas? Caffarel prevé que a finales de verano esté ultimado un proyecto de ley que establecerá un nuevo método de financiación. La idea de la actual dirección del Ente es caminar hacia un modelo de financiación mixto, en el que prime la calidad, que compute como un gasto social y que esté avalado por una financiación
"clara, estable y austera"
.
Los canales previstos son, sin embargo, altamente deficitarios, como el Parlamentario -un canal del que ya disponen en Francia, México y Reino Unido-, o el Canal Ciudadano, que tratará de programación de interés para los ciudadanos con programas hechos por ONGs, Ministerios y entidades públicas para acercar los servicios a los habitantes. Este canal, que aprovechará las últimas tecnologías, tiene que contar con una fuerte inversión para desarrollo de software con la intención de aportar la infraestructura necesaria para poder llevar a cabo proyectos de cooperación en equipo o realizar y gestionar la Declaración de la Renta con el Ministerio de Hacienda a través de la televisión.
La TDT en Cataluña
La fiebre de la TDT (Televisión Digital Terrestre) no afecta sólo a los grandes grupos mediáticos, como hemos visto, sino que todas las comunidades autónomas se debaten a estas horas entre la convocatoria de sus nuevos canales (caso de Valencia o de Andalucía) y la adjudicación (caso de Madrid o Galicia). No es baladí el interés del cambio tecnológico afrontado ya por otros países europeos de Gran Bretaña o Italia, porque se trata de un cambio en el mapa de los medios de comunicación y por lo tanto en un replanteamiento del posicionamiento de fuerzas en el territorio nacional.
Esa gran batalla mediática general, saldada, como hemos esbozado anteriormente, con una
"Paz de conveniencia"
por los grandes grupos de comunicación existentes en nuestro país -aunque en muchos casos con mayoría de capital extranjero-, tienen ahora su continuación en la llamada Televisión Digital Terrestre Local (TDTL). Esa nueva televisión, haciendo hincapié en su última letra -local-, habrá de satisfacer por ley las necesidades informativas y de servicio público de más de seis millones de madrileños, por ejemplo, o de tantos otros catalanes.
En Cataluña existen 120 canales locales. La mitad son públicos y la otra mitad, privados. Cuentan con una autorización administrativa de la Generalitat porque emitían desde antes de 1995. Asimismo, hay un número indeterminado de televisiones ilegales que el gobierno catalán ha empezado lentamente a clausurar.
El plan técnico de la Televisión Digital Terrestre local (TDT) ha asignado a Cataluña un total de 96 canales divididos en 24 múltiplex de cuatro canales cada uno. Cada múltiplex abarca un ámbito comarcal y supracomarcal, lo que supondrá la desaparición de todas las televisiones vinculadas exclusivamente a un único municipio.
La normativa estatal prevé destinar un programa de cada múltiplex a un canal público y los otros tres a empresas privadas. La Generalitat ha pedido al Gobierno central que permita destinar dos canales públicos por múltiplex, ya que en algunas zonas un único canal es insuficiente ante las distintas sensibilidades políticas.
Más de 200 ayuntamientos catalanes han declarado su interés por participar en algunas de las licencias para televisiones públicas, y la Generalitat prevé licitar entre 50 y 60 canales privados. Los restantes -hasta los 96-se destinarán a los consorcios que creen los ayuntamientos.
El Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC) será la entidad políticamente independiente encargada de analizar todas las ofertas y seleccionar a los grupos ganadores. Su informe será vinculante para el gobierno catalán, que prevé adjudicar los canales el próximo mes de diciembre. A partir de esa fecha, las televisiones locales que no logren una concesión deberán dejar de emitir en un plazo de cuatro meses.
En Barcelona capital podrán emitir cinco canales privados y tres públicos. Estos últimos son Barcelona Televisión (Ayuntamiento de Barcelona), TV L'Hospitalet (del Ayuntamiento de esta localidad) y un canal común para los ayuntamientos de Santa Coloma de Gramanet, Sant Adrià del Besòs y Badalona.
El concurso de las teles privadas se promete reñido. Presentarán a buen seguro ofertas empresas que actualmente explotan algún canal en las comarcas próximas a Barcelona, donde se concentra la mitad de la población de toda Cataluña. Las más destacadas son Gibson Time, controlada por el radiofonista
Luís del Olmo
; Canal 50, del empresario italiano
Nicola Pedrazzoli
; Teletaxi TV, Flaix TV (Mediapro) y Televisió Comtal.
Al igual que ha ocurrido en los concursos de Madrid y Baleares, entrarán en la puja grupos de comunicación de ámbito estatal como Vocento, COPE, Moll, Prisa (a través de Localia), Antena 3-Planeta, Kiss TV (
Blas Herrero
) y Telecinco, que en Madrid se ha presentado con el Grupo Zeta.
CITY TV, autonómica privada
La única licencia de televisión digital terrestre privada con cobertura en toda la autonomía catalana fue concedida al canal del Grupo Godó (editor de La Vanguardia) en verano de 2003 por la Generalitat de Jordi Pujol, que se ganó así el apoyo para CiU en la campaña electoral de uno de los diarios más vendidos de Cataluña.
El nombre de la empresa ganadora de la concesión -una de las últimas medidas decretadas por Pujol- fue Emissions Digitals de Catalunya, participada en un 62 % por el Grupo Godó y en un 10 % por Tradia, filial de Abertis, cuyo accionista mayoritario es La Caixa.
Emissions Digitals inició el pasado 16 de marzo las emisiones en digital de City TV en Barcelona. City TV nació como televisión privada local en la Ciudad Condal, pero las potencias de sus frecuencias y una eficaz red de repetidores consiguen que, de hecho, actúe como televisión autonómica privada. Dedicada al entretenimiento y sin presupuestos para informativos ni películas de estreno, las encuestas para estudios de mercado la describen como
"una Tele 5 en pobre"
.
El caso de Madrid: hay espacio, pero no publicidad
La Comunidad de Madrid, que convocó concurso en diciembre de 2004, con el objetivo de ser pionera en la implantación y puesta en marcha de la televisión digital -en este caso, local- ya va con retraso. A fecha de hoy no se han adjudicado los 8 canales que, procedentes de dos múltiplex (cuatro canales por múltiplex), alimentarán la capital de España y su área de influencia. Tampoco, naturalmente, las que corresponden a las 11 circunscripciones en que se ha divido el mapa regional. Cuarenta y cuatro empresas aguardan la decisión autonómica para saber si formarán parte de la nueva historia de la televisión local, aunque con algunas moscas detrás de la oreja.
¿Serán los grandes grupos de comunicación quienes se hagan también con la televisión local, en detrimento de las ofertas -algunas muy buenas y profesionales- de los pequeños grupos dedicados durante toda su existencia a la información local?; ¿o será intención del gobierno popular que rige la autonomía madrileña dar un voto de confianza a esos proyectos menos globales y más locales? De momento puede la segunda opción, si de los sectores más plurales del gobierno dependiera.
Nacería así un mapa televisivo novedoso y plural, con capacidad para dar paso a nuevas ideas, caras, formatos y, sobre todo, un nuevo concepto de la información más cercana al ciudadano.
Sin embargo, los gobiernos autonómicos no parecen dispuestos a asumir la televisión de lo próximo, lo cercano al ciudadano y andan. Al igual que en el caso nacional, más pendientes de garantizarse un hipotético control de esos nuevos canales.
De caer en esa trampa, las adjudicaciones se podrían convertir en más de lo mismo. Se desperdiciará así una posibilidad real de abrir el espectro televisivo a lo local y comprobar si habiendo hueco en el espectro radioeléctrico habrá tarta publicitaria para todos. En Madrid se está ante un pastel tan goloso como envenenado, la solución ¿quizá el 4 de agosto?
El polémico caso de Localia
En esto de la televisión digital los socialistas han hilado pero que muy fino. Tan 'fino' han querido hilar en el PSOE, que el portavoz republicano en el Congreso,
Joan Puigcercós
, tuvo que advertir al diputado socialista
Óscar López
-mano derecha de
José Blanco
, que ha llevado parlamentariamente el tema de la TDT- que no iban a permitir que les metieran goles en un tema tan polémico y que o jugaban limpio o rompían la baraja. Y lo decían por el caso de Localia.
La 'jugada' socialista en la TDT tuvo lugar en el transcurso de la tramitación del proyecto de ley en el Senado. La senadora del PSC por Tarragona
María José Elices Marcos
-el PSC-PSOE forma con ICV y ERC la Entesa Catalana de Progrés- introdujo en el punto 3 del artículo 9 una enmienda aparentemente inocua, pero que, leída a fondo, beneficiaba exclusivamente a Localia, del Grupo Prisa.
El párrafo original que llegó al Senado decía:
"En ambos casos corresponde a las comunidades autónomas el otorgamiento de las correspondientes concesiones para la prestación del servicio que, en cualquier caso podrán tener en cuenta como criterio positivo de valoración la experiencia demostrada en televisión local de proximidad por las compañías operadoras. Dicha experiencia se podrá acreditar, demostrando estar al amparo de la disposición transitoria primera de la Ley 41/1995, de 22 de diciembre, de televisión local por ondas terrestres"
.
El párrafo por el que lo cambió el Senado con la enmienda socialista era:
"En ambos casos corresponde a las comunidades autónomas el otorgamiento de las correspondientes concesiones para la prestación del servicio que, en cualquier caso
tendrán en cuenta entre otros criterios
la experiencia demostrada en televisión local
analógica
por las compañías operadoras
de canales de televisión a las que se refiere la disposición adicional transitoria primera, apartado primero, de la Ley de Televisión Local por ondas terrestres"
.
Si observamos el texto en negritas y con subrayado de esta segunda redacción, tendremos que convenir que parece hecho
ad hoc
para beneficiar a Localia. Y eso, precisamente, en lo que ha hecho saltar a ERC, que amenazó con bloquear la Ley en su vuelta al Congreso. Los socialistas tuvieron que ceder y eliminar esa enmienda que ellos mismos había presentado en el Senado. Al final, la Ley quedó redactada según el párrafo original. Así de fino se hila.
Volver
página inicio
imprimir
favoritos