El periódico alternativo
Ley de Reproducción Asistida: importante avance
- Por
Elena Salgado
, ministra de Sanidad y Consumo
A
rtículo que la ministra de Sanidad y Consumo ha publicado en el último número de
El Socialista
, con el permiso de esta publicación.
El Gobierno aprobó el pasado mes de mayo el nuevo proyecto de Ley de Reproducción Asistida, un texto clarificador que responde a las demandas de la sociedad española en una materia tan sensible como es ésta. España fue uno de los primeros países en regular este tipo de técnicas en 1988. Sin embargo, esta norma, pionera en su momento, presentaba algunas indefiniciones cuya regulación era preciso abordar, como el destino de los preembriones sobrantes criocongelados, o la aplicación de las nuevas técnicas surgidas desde entonces, en paralelo al desarrollo de los últimos avances científicos.
El Gobierno anterior del Partido Popular abordó esta regulación con criterios alejados de la evidencia científica, y en contra de la opinión de los expertos y de los pacientes. El resultado fue una norma farragosa, la Ley 45/2003 todavía vigente, en la que se mezclan aspectos terapéuticos con los derivados de la investigación, y con tal cantidad de trabas clínicas para evitar generar nuevos preembriones sobrantes, que dificulta que las personas que quieren tener hijos con ayuda de estas técnicas, puedan conseguir su objetivo.
Esta situación fue denunciada por el PSOE, que se comprometió a elaborar una nueva ley al servicio de los ciudadanos. El nuevo texto responde a las demandas sociales en materia de reproducción asistida y su objetivo prioritario es facilitar al máximo, en lugar de obstaculizar, el éxito en la aplicación de las técnicas de reproducción asistida a aquellas personas con problemas de infertilidad. Para ello, la nueva Ley elimina la limitación establecida por el anterior Gobierno del PP de fecundar un máximo de tres ovocitos en cada ciclo, y remite a criterio del médico, en función de cada caso, esta decisión. Con ello se incrementan las posibilidades de éxito de las técnicas de reproducción asistida y se evita la repetición innecesaria de estos procesos, que siempre tienen un coste, tanto en términos económicos como de salud, para la mujer.
También incorpora las técnicas que hoy existen en este campo y establece el procedimiento para incluir las que puedan utilizarse en un futuro, que deberán ser aprobadas en cada caso por las autoridades sanitarias. No podemos olvidar que las técnicas de reproducción asistida se caracterizan por su enorme complejidad y su constante innovación. Su uso requiere un riguroso control por parte del Ministerio de Sanidad, que no sólo debe facilitar a los ciudadanos el fin para el que fueron aprobadas, sino que también está obligado a garantizar al máximo su seguridad, calidad y transparencia.
En cuanto al destino de los preembriones crioconservados sobrantes, será la mujer o la pareja quién tome la decisión. Podrá reservarlos para su utilización en el futuro, donarlos a otra pareja, autorizar su uso con fines investigadores, o bien pedir el cese de su conservación. En cualquier caso, se generaliza la posibilidad de investigar con preembriones sobrantes, suprimiendo la limitación establecida en la ley de 2003 por la que sólo se podría investigar con embriones que hubieran sido congelados antes de su entrada en vigor.
Otra importante novedad de esta Ley es que establece la posible utilización del diagnóstico preimplantacional con fines terapéuticos para terceros, pero sólo en casos limitados y excepcionales, en los que se requerirá la autorización expresa, caso a caso, de la autoridad sanitaria correspondiente, previo informe favorable de la Comisión de Reproducción Asistida. Con estos requisitos se trata de ofrecer a la sociedad española las máximas garantías clínicas y éticas en la aplicación de esta técnica, cuyo uso permite seleccionar preembriones histocompatibles para que, tras su nacimiento, puedan ayudar a salvar la vida de un hermano afectado de una enfermedad genética, mediante la donación de tejidos u órganos.
Desde el Ministerio de Sanidad y Consumo hemos trabajado durante meses para conjugar en esta Ley los diferentes aspectos médicos, científicos y legales que inciden en las técnicas de reproducción humana asistida, desde un riguroso respeto a los principios éticos universalmente aceptados. Para ello hemos contado con la colaboración de la Comisión Nacional de Reproducción Asistida, integrada por expertos de reconocido prestigio.
Estoy convencida de que este esfuerzo se verá refrendado en el Parlamento por la mayor parte de los grupos políticos, que, al igual que una amplia mayoría de los españoles, ven en esta Ley un importante avance social.
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