No está fácil la negociación de
los Presupuestos Generales del Estado para 2006. No,
al menos, con Izquierda Unida, uno de los 'socios' del
Gobierno Zapatero y del tripartito catalán. Este
lunes se reúne la Comisión Permanente de IU para fijar
sus prioridades, las cuales no van a gustar al 'superministro'
Pedro Solbes: Llamazares se decanta por
llevar adelante una oposición influyente y exigente
frente al Gobierno socialista para que las cuentas del
Estado para 2006 recojan significativos avances en materia
de gasto social, creación de empleo, infraestructuras
y financiación de los ayuntamientos.
Eso es lo que se decidirá en la reunión de este lunes,
pero cuidado, porque los de IU quieren vender caros
sus diputados en otros aspectos significativos, como
la política exterior: rechazo a la Constitución Europea
y a la presencia de tropas españolas en Afganistán,
así como el objeto de nuestra presencia en misiones
en el exterior.
El debate sobre este tema se producirá en el Congreso
en la segunda quincena de septiembre, para cuando se
anuncia la presencia del presidente del Gobierno en
el Congreso para explicar los cambios en los objetivos
del contingente español en el país centroasiático, distintos
a los aprobados en su día por el Parlamento (Zapatero
dijo que estamos en Afganistán para luchar contra el
terrorismo).
Otros puntos en los que se prevén graves conflictos
IU-PSOE será en la reforma de los Estatutos de Autonomía,
la nueva Ley de Educación y la de Defensa, además de
la forma en que el Gobierno pretende abordar la deuda
sanitaria con las Comunidades Autónomas en el seno del
Consejo de Política Fiscal y en la próxima Cumbre de
Presidentes.
En fin, que por si fuera poco habrá también 'guerra'
en torno a las reformas pendientes en materia fiscal
y del mercado de trabajo: IU se opondrá a los planteamientos
socialistas de reducir la progresividad del sistema
tributario y disminuir los tipos máximos que afectan
a quienes tienen un mayor poder adquisitivo, así como
frente al abaratamiento del despido y a la falta de
medidas concretas para acabar con las altas tasas de
temporalidad y siniestralidad laboral.
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