No por esperado ha sido menos demoledor el dictamen del Consejo Consultivo de Cataluña, declarando hasta 20 inconstitucionalidades en el proyecto de Estatut: la verdad es que ha habido críticas para todos, y no sólo para las posiciones maximalistas de ERC y CiU.
Según fuentes del tripartito, este dictamen abre la puerta de salida para ERC, que a partir de este dictamen -"si tienen madurez política", recalcan nuestras fuentes- los republicanos pueden decir a sus bases más radicales que lo han intentado, pero que el propio Consejo catalán lo ha impedido.
Esa es la posición que mantiene cierto sector de ERC, pero no está claro que Carod-Rovira se decante por ahí finalmente. Al parecer, los seguidores de Carod están muy disgustados con el papel de Marc Carrillo, un prestigioso jurista, pero que está más cerca de las tesis de Iniciativa per Catalunya, otro de los socios de la coalición.
Y a partir de ahora pueden ocurrir dos cosas: que el sector 'blando' -o más realista- de ERC utilice el dictamen como válvula de escape, o que se radicalice, como parece que le gustaría a Carod-Rovira. En este segundo supuesto, ERC arrastraría a CiU, que se radicalizaría mucho más, dando como lugar que la reforma del Estatut no saldría adelante y Maragall se vería abocado a corto plazo a convocar elecciones, que es lo que quiere Artur Mas. La respuesta la obtendremos esta misma semana.
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