Hay
fecha ya para el Congreso del PP gallego, el 15
y 16 de enero, pero eso no significa que estén
claras las cosas en la tierra de Rajoy,
sino todo lo contrario.
El presidente del PP mantiene desde hace meses
la posición de no intervenir en la cuestión gallega,
y el resultado de esa política no ha sido precisamente
bueno: Fraga volvió a presentarse candidato
en contra del criterio del partido, ahora insiste
en dirigir la oposición en lugar de dar el revelo
a una nueva generación y, por si fuera pequeño
el problema, el candidato de Rajoy para ser presidente
gallego, Alberto Núñez Feijóo, se encuentra
en una situación de precariedad que pone en duda
su elección… lo que supondría un duro revés para
el presidente nacional del PP.
Núñez Feijóo no tuvo buen resultado electoral,
lo que sumado a su escaso apoyo popular le coloca
en una posición muy difícil frente a otros candidatos
como José Cuiña o José Manuel Barreiro.
Y ha aparecido un nuevo nombre en escena, el de
Enrique López Veiga, ex consejero de Pesca,
enfrentado con Cuiña y que tampoco se llevaba
con Núñez Feijóo. Sin embargo, por lealtad a Rajoy,
es posible que finalmente López Veiga reconsidere
su decisión de presentar su candidatura.
Relaciones de poder
Las cosas están así: el catedrático de Economía
Barreiro, con el apoyo de Cacharro, presidente
de la diputación de Lugo, se mueve de forma discreta,
sin meterse en charcos, sabiendo además que cuenta
con la simpatía de los que forman parte de los
llamados profesionales liberales. Núñez Feijóo,
por su parte, sólo cuenta con dos apoyos importantes
en Galicia, el presidente de la diputación de
Pontevedra, Rafael Louzán, y la alcaldesa de Vigo,
Corina Porro. Dos personas de escasa relevancia
en el partido. El primero provoca recelo por su
espectacular enriquecimiento personal; la segunda,
muy populista, no es persona de peso en el PP
gallego.
Frente a ellos está un Cuiña que cuenta con una
de las cabezas mejor amuebladas políticamente
hablando, y que va a por todas, una vez que su
enfrentamiento con López Veiga por la gestión
de la crisis del Prestige le obligó a salir del
Gobierno. Detesta a Núñez Feijóo y enseña a quien
los quiere ver los resultados de las elecciones
autonómicas en Pontevedra.
Cuenta con la ayuda incondicional de Baltar,el
presidente orensano, y maneja muy bien a los alcaldes
y los medios rurales. Y este mes de agosto celebró
una reunión política en Vigo, donde vive Núñez
Feijóo, y allí estuvieron algunas personas importantes
del equipo de Corina Porro, lo que dice mucho
a favor de la capacidad de maniobra del que en
un momento se consideró sucesor incuestionable
de Fraga.
Las cajas de ahorro
Y hay un elemento más a tener en cuenta en esta
batalla política: las cajas de ahorro. Caixa Nova
y Caixa Galicia, con sus respectivos círculos
de empresarios afines, también pueden influir
en la batalla. Hasta ahora se mueven en el terreno
de la sutileza, pero algún empresario asegura
que, a medida que se acerque el mes de enero,
las cajas van a apretar las tuercas en uno o en
otro sentido.
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