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España supera la media mundial de libertad económica

La Unión Europea mantiene una evolución positiva en cuanto a la ampliación de la libertad de su economía. Según el informe anual sobre la libertad económica en el mundo, publicado por un instituto de estudios norteamericano, el Reino Unido, que ocupa la sexta posición, es el Estado miembro mejor situado en el índice. España tiene una nota de 7,2, similar a la media comunitaria (7,18), empata en el puesto 30 con Japón, Botswana y El Salvador, y se sitúa por delante de sus vecinos Francia y Portugal, según informa Aquí Europa.

El índice publicado en el informe "Libertad Económica en el Mundo", del Cato Institute estadounidense, mide el grado en que las instituciones públicas defienden la libertad económica, la libertad de competencia y la seguridad jurídica de las inversiones y propiedades privadas. Para elaborar el índice estudia 38 componentes que miden la libertad económica en cinco áreas: dimensión de la administración pública, estructura legal y defensa de los derechos de propiedad, solvencia económica, intercambios internacionales y regulación.

El informe permite comparar la evolución de la libertad económica en 127 países desde 1995 a 2003 y les da una puntuación de 0 a 10. La media mundial de 2003, último año del que se conocen datos, era de un 6,4, y su evolución había sido positiva desde el 5,17 de 1985.

El estudio, que coloca a España en la posición 30, destaca, como mejores valores del sistema económico español, las regulaciones del mercado crediticio y la libertad otorgada al comercio internacional. En cambio, España aprueba más ajustadamente en regulación del mercado laboral y en impuestos, gasto público y empresas de propiedad estatal. La libertad económica en España, según el estudio, ha crecido ligeramente a lo largo de las dos últimas décadas. Del 5,8 de 1985 al 7,2 de 2003, aunque el pico llegó en 2000 con un 7,3.

De los 109 países estudiados en 1985, 96 han mejorado sus indicadores, liderados por Bolivia, Brasil, El Salvador, Ghana, Islandia, Jamaica, Nicaragua, Perú, Polonia, Tanzania, Uganda y Zambia. Los que peor se han comportado son Myanmar, Venezuela y Zimbabwe.

Hong Kong, como en 1985, lidera la clasificación con un 8,7, seguido muy de cerca por Singapur (8,5) y Nueva Zelanda, Suiza y Estados Unidos (8,2). Reino Unido, Canadá e Irlanda ocupan los puestos 6, 7 y 8, respectivamente. Completan los primeros puestos Australia, Estonia, Luxemburgo y Emiratos Árabes Unidos. Las restantes grandes economías del mundo se distribuyen por la tabla desde el puesto 16 de Alemania hasta el 115 de Rusia, pasando por Japón (30), Francia (38), Italia (54), México (59), India (66), China (86) y Brasil (88).

La mayoría de los países que ocupan los últimos puestos del índice son africanos, latinoamericanos o ex regímenes comunistas. Bostwana es el líder de África y ocupa el puesto 30, empatado con España. En América Latina destacan Chile y Costa Rica, los dos en el puesto 20. La cola la ocupan Burundi, Guinea-Bissau, República Democrática del Congo, Venezuela, Zimbabwe y Myanmar.


Consecuencias de la libertad económica

El informe relaciona el grado de libertad económica de los países estudiados con otros indicadores económicos. Según los datos, el quinteto de países que ocupa los mejores puestos tienen una media de 2,5% de crecimiento económico, mientras los cinco últimos apenas superan el 0,5%. El desempleo de los primeros es del 5,2%, y de 13% el de los últimos. La esperanza de vida, que alcanza 77,7 años en los primeros, apenas llega a los 52 en los últimos. Además, en los peores países de la lista, el 22,6% de los niños trabaja, porcentaje que sólo asciende al 0,1% en los que están mejor clasificados en el informe.

Una de las conclusiones que extraen los redactores del informe es la difícil relación entre libertad económica y conflictos violentos, al establecer que ésta contribuye 50 veces más que la democracia al mantenimiento de la paz, y lo demuestra explicando que los países que tienen una nota de libertad económica inferior a 2 son 14 veces más propensos a promover conflictos que los que superan el 8.

Otras conclusiones del informe relacionan libertad económica con mayores ingresos per cápita, crecimiento económico, inversiones privadas, desempleo, esperanza de vida, analfabetismo, mortalidad infantil, acceso a agua potable, corrupción, respeto de las libertades civiles, estabilidad política y transparencia de la actuación de los poderes públicos
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