El
Consejo de Europa considera que España es uno de los
países más comprometidos en la protección y promoción
de las lenguas regionales o minoritarias. Sin embargo,
el último informe elaborado por una comisión de expertos
advierte de que siguen existiendo muchas lagunas entre
los compromisos y el nivel de protección que en la práctica
reciben lenguas como el gallego, catalán y euskera.
El informe hace un repaso a la situación de todas ellas
y recomienda a las autoridades españolas más reconocimiento
en ámbitos como la justicia, administración, educación
y medios de comunicación.
El informe, de más de 160 páginas y aprobado por el
comité de ministros del Consejo de Europa, evalúa el
grado de aplicación en España de la Carta Europea de
las Lenguas regionales o minoritarias, que entró en
vigor en 2001. Un análisis realizado en base a las informaciones
remitidas por el Gobierno y con entrevistas a autoridades
regionales, locales, periodistas y representantes de
organizaciones no gubernamentales, y a las visitas sobre
el terreno de 2001.
El estudio se centra en el catalán de Cataluña, el euskera
en el País Vasco y en Navarra, el catalán en Baleares,
el valenciano, el gallego, así como el bable, la fabla
aragonesa, el aranés, el portugués de Olivenza (Extremadura),
el bereber de Melilla y el árabe de Ceuta y el romaní.
Lagunas y problemas
A pesar del tono positivo con que valora la política
española respecto a estas lenguas, el comité de expertos
considera que existen todavía lagunas y problemas. El
más generalizado se daría en el ámbito de la justicia
y, especialmente, en la forma de conducir los procedimientos
cuando una de las partes solicita utilizar una lengua
regional o minoritaria. Los expertos del Consejo de
Europa recomiendan a las autoridades españolas "repensar"
la formación y la estructura de la carrera en la administración
judicial para que una proporción "adecuada" del personal
destinado a las comunidades autónomas con lenguas cooficiales
tenga el conocimiento necesario.
La misma recomendación la harían de cara a las oficinas
de la administración estatal en comunidades autónomas
como Cataluña, País Vasco, Galicia o Navarra entre otros.
El informe también califica como un problema generalizado
la falta de publicaciones oficiales sistemáticas sobre
la legislación estatutaria en euskera, gallego o catalán.
En el caso concreto del País Vasco, el informe reconoce
que su uso ha aumentado de forma considerable en las
últimas décadas, lo que demuestra los positivos efectos
que han tenido las políticas lingüísticas en favor de
esta lengua. "La educación es una parte crucial del
proceso en ambas comunidades afectadas, País Vasco y
Navarra", asegura. Sin embargo, los expertos también
reconocen que la oferta del modelo educativo en el País
Vasco no es sistemática ni en el caso de la educación
primaria, ni secundaria, ni en la formación profesional
Medios de comunicación
En el ámbito de los medios de comunicación, los expertos
valoran positivamente los esfuerzos del Gobierno vasco
por impulsar una radiotelevisión pública en euskera,
pero critican la falta de una estructura similar en
las comunicaciones electrónicas privadas en la Comunidad
autónoma vasca y en la radiotelevisión en general en
Navarra.
En cuanto a la administración, los expertos valoran
los esfuerzos realizados para introducir el euskera.
Sin embargo, denuncian que estos esfuerzos se han visto
frustrados a escala local en algunos municipios. El
informe también apunta a la existencia de este tipo
de problemas en la administración navarra por lo que
advierte a las autoridades españolas de la necesidad
de cumplir con la carta europea de las lenguas regionales
y minoritarias que firmó. Otro de los problemas que
el documento denuncia en el caso de Navarra se refiere
a la zona mixta, incluida Pamplona, donde el euskera
no tendría los mismos derechos que en la parte norte.
El Consejo de Europa reclama ante esta situación la
ampliación de la protección del euskera.
Más esfuerzos
Respecto a otras lenguas, el informe pide a las autoridades
españolas que refuercen la protección del aragonés y
del catalán en Aragón, incluido el establecimiento de
un marco jurídico apropiado. Asimismo, advierte de que
la situación incierta del gallego y asturiano, y de
los obstáculos al uso del asturiano en la educación.
En conclusión, el comité de expertos considera que la
situación de las lenguas minoritarias o regionales en
España es todavía preocupante y especialmente porque
se presta muy poca atención a la diversidad lingüística
en los medios de comunicación nacionales de España.
Asimismo, lamentan que parece haber una falta de preocupación
entre la población de habla castellana y, especialmente,
en las comunidades autónomas no afectadas.
"Se necesitan más esfuerzos" para educar a la población
de habla castellana mayoritaria y a la prensa nacionales
para lograr una mayor aceptación y respeto de las identidades
regionales. "También es necesario mejorar el entendimiento
mutuo para promover los valores del plurilingüismo y
la diversidad lingüística", concluye.
Tras esta llamada de atención, las autoridades españolas
deberán tomar nota y responder en un año sobre medidas
para solucionar las carencias detectadas. Una vez remitidas
nuevas informaciones, los expertos del Consejo de Europa
elaborarán un segundo informe que someterán de nuevo
a la aprobación de los ministros de este organismo.
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