El periódico alternativo
Tres horas con José Luis Rodríguez Zapatero
- Jugosa charla sin micro ni comillas con el presidente en su tierra

Se cumplieron los pronósticos que aquí mismo adelantábamos el viernes. ZP llevó a los periodistas a su tierra y se despachó a gusto. Eso sí, sin micrófonos, sin comillas y sin que el grupo de informadores que le escuchaba, entre ellos un colaborador de este boletín, pudiese entrecomillar sus palabras, tal vez para no pillarse los dedos. Y nada de transmitir esta información, importante como verán, el mismo sábado, cuando se produjo: La Moncloa impuso sus reglas, y la información se transmitió el domingo, sin atribuírsela al presidente y con tantas cautelas que no había quien entendiese muy bien qué era aquello que se enviaba atribuido a 'fuentes de La Moncloa'. Y es que ZP habló de muchas, muchas cosas, no sólo del Estatut. Pero esta no fue la rueda de prensa abierta, comprometida, que los medios le vienen reclamando. Porque, como ustedes comprobarán hoy en el quiosco, los periódicos no pueden atribuir nada de lo que a continuación se dice al presidente.

El presidente Zapatero habló de manera informal con periodistas durante tres horas este sábado, en León, después de la rueda de prensa. Como consecuencia de esta charla en el hostal San Marcos, sin entrecomillados, que ayer ya transmitían algunas agencias, atribuyendo la información a "fuentes monclovitas", sabemos que en La Moncloa se ve el Estatut farragoso, aunque en la confianza de que una vez aprobado, con algunos retoques (varios económicos), los españoles verán que no tiene ningún peligro.

El discurso del Rey, llamando a la unidad, se entiende como una lectura de la Constitución. También, ningún sobresalto para ZP. Zapatero se reunirá próximamente con Alfonso Guerra, presidente de la Comisión Constitucional del Congreso (cuya lectura tendrá que superar el Estatut), y al que considera un gran negociador.

El presidente se mostró en todo momento confiado y haciendo gala de su legendario optimismo. Pero unas bolsas bajo los ojos traicionaban algo esta sensación de tranquilidad. Y es que personas muy cercanas a ZP admiten que está pasando "unos días de gran tensión", aunque lo cierto es que se le nota poco.

El Estatut, como los matrimonios homosexuales

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no sólo confía en que el Congreso y el Senado aprobarán en su momento el nuevo Estatut para Cataluña, una vez encauzado plenamente su texto en las líneas constitucionales, sino que considera que seis meses después de su tramitación en las Cortes Generales todo el mundo verá que no había ningún peligro en ello.

Así opina que ha ocurrido ya en relación a la Ley que permite los matrimonios homosexuales, a pesar de que desde el PP se denunciaba que perjudicaría a la institución de la familia.


Sobre ETA

El presidente opina que las expectativas sólo pueden evolucionar a mejor y que el clima es claramente positivo, considerando entre otras cosas como dato serio que la banda criminal lleve ya unos 28 meses sin cometer atentados con víctimas. En todo caso, Zapatero insiste en que el proceso para el fin de la violencia será largo y complicado, por lo que recomienda mucha calma y paciencia.

En concreto, señala que procesos de paz similares en otras partes del mundo se han desbloqueado siempre así, paso a paso, con avances en determinados momentos pero también con otros de incertidumbres, dado que el fin de la violencia no se consigue de un día para otro. También considera que ETA es ETA y otra cosa la izquierda abertzale y que todo ese mundo se mueve muy lentamente.

El discurso del Rey

Respecto al último discurso del Rey, en el que se refirió, el pasado viernes en Zaragoza a la indisoluble unidad de España, Zapatero no le pone ningún reparo ni observa ningún problema en ello, argumentando que el monarca se limitó a indicar algo que dice la propia Constitución. Y no entró a valorar el momento en el que estas manifestaciones de don Juan Carlos fueron hechas, en pleno debate territorial con el Estatut al fondo.

La posición del PSOE

Sobre la posición del PSOE respecto al nuevo Estatut, la Ejecutiva Federal del partido hará público un ‘documento de principios' antes de su toma en consideración por el Congreso en noviembre.

El presidente considera que ese texto base de cara al trámite parlamentario no es necesario que pase por el tamiz ni del Comité Federal del partido ni tampoco por el Consejo Territorial, órgano este último que integra a los llamados 'barones' territoriales socialistas.

En nota aparte explicamos ampliamente lo que ‘se cuece' en el Partido Socialista al respecto.

Colisión con la Constitución

Como pistas, el jefe del Ejecutivo ya ha identificado distintos puntos de colisión del texto aprobado por el Parlamento catalán con la Carta Magna, siendo lo relativo a la ordenación económica y la unidad de mercado (Banca, Seguros, Cajas...) lo que más le importa encauzar. El Gobierno sigue manteniendo que la financiación tiene que ser multilateral y no bilateral, como plantea la Generalitat

Otro punto sensible, a su juicio, es el relativo a aeropuertos, apuntando el presidente que habrá que ir a una fórmula de gestión compartida, sin olvidar a las entidades locales, algo a lo que no parece dispuesta la Generalitat.

Zapatero considera que los estatutos son fundamentalmente textos políticos y, sobre el catalán en concreto, afirma que no cambia en nada el modelo de Estado y que la ciudadanía puede estar tranquila porque todos los españoles seguirán teniendo iguales derechos fundamentales.

Además, dice que no se parece en nada al denominado Plan Ibarretxe, que recuerda era como un dibujo en el aire que obviaba incluso la existencia del Estado y de la propia Constitución. Sobre el modelo de financiación, aún considerando que es parecido al alemán y evoca también al modelo norteamericano, el presidente piensa que es una de las cosas que habrá que discutir de forma multilateral. Considera que el texto actual está redactado de forma farragosa y trata de traducir en letra jurídica algo que no está en la LOFCA y no se separan claramente las fuentes de financiación y las de gastos.

El término 'nación'

Del término 'nación', el presidente destaca su fuerza simbólica y no jurídica, argumentando que no daría más derechos a Cataluña que a otras comunidades que se llamen región. Parece más posible un acuerdo de todas las fuerzas políticas que haga compatible el reconocimiento de la ‘fuerte identidad de Cataluña' con el artículo 2 de la Constitución.

En general, Zapatero no oculta que habrá que cambiar varias cosas del texto remitido a las Cortes desde Cataluña -para hacerlas más literales respecto a la Carta Magna- y otros asuntos, como la capacidad normativa de determinados impuestos u otros temas claramente inconstitucionales, sobre los que no cabe discusión y no podrá recoger el Estatut.

Reunión con Guerra

Zapatero, que tiene previsto mantener un encuentro con el presidente de la Comisión Constitucional la semana entrante, considera a Alfonso Guerra un gran negociador, recordando la importante tarea que desempeño en el debate para la Constitución del 78. El presidente no tiene ninguna duda de que todo el grupo parlamentario mantendrá finalmente la misma posición sin fisuras.

El presidente, que afirma que no se le ha pasado por la cabeza efectuar una crisis de Gobierno o el cambio de algunos ministros, califica de insólita la reacción, principalmente desde el PP, contra la OPA sobre Endesa, alegando que se ha sido injusto con La Caixa, siendo ésta una empresa española. Su opinión, siempre que se salvaguarde la legalidad, es que se necesitan empresas españolas poderosas en un mundo globalizado como el actual.

Acerca del diálogo social, confía en un acuerdo antes de fin de año, que también incluirá asuntos como los relativos a la igualdad o ayuda a las personas dependientes. En todo caso, el Ejecutivo no tiene previsto anular las prometidas Ley de Igualdad y de Autonomía personal

Y todo eso, sin perder la famosa sonrisa.


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