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Los socialistas aseguran que, durante la reunión que celebró este martes en el Congreso el grupo parlamentario bajo la batuta de Alfredo Pérez Rubalcaba, no hubo ni una voz más alta que otra. Y todo, pese a que todas las intervenciones giraron en torno al Estatut, casi todas advirtiendo de los peligros que puede entrañar si no se controla a tiempo y no se le para los pies al tripartito.
Pero, aunque la expectación estaba puesta en las críticas que podrían haber vertido Alfonso Guerra, presidente de la Comisión Constitucional del Congreso, o el diputado madrileño afín a este sector guerrista, José Acosta, no hubo posibilidad de que ambos explicaran internamente lo que dicen en privado. Ninguno de los dos acudió a la cita.
Acosta dijo que estaba “muy ocupado” en la reunión de la Comisión de Presupuestos. Pero resulta que finalmente ésta quedó suspendida. Tampoco intervino en la reunión el diputado extremeño Francisco Fernández Marugán, que anda por los pasillos renegando del Estatut.
En el PSC han acordado que la única voz ‘autorizada' sea la del diputado por Barcelona Dani Fernández, cuyo papel será decisivo en la ponencia que se designará para negociar las enmiendas del Estatut.
Durante la reunión, Rubalcaba no pidió a sus compañeros que guardaran silencio y evitaran las críticas sobre este asunto, como algunos interpretaron, sino que les recomendó que procuren no ‘filtrar' a los medios lo que se habla en las reuniones internas, porque corren el peligro de que luego se distorsione.
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