El periódico alternativo
Rajoy dice que no volverá a “hacer el gilipollas”
- Reconoce que fue muy ingenuo por ir a La Moncloa a ofrecer un pacto institucional a ZP

Muy endafado anda Mariano Rajoy con todo el lío que se ha organizado en torno al Estatut. Un enfado que el líder de la oposición no disimula ni en público ni en privado. Ayer, una vez finalizado su duelo con Zapatero en la sesión de control al Gobierno, Rajoy salió al pasillo del Congreso para reiterar --y agrandar--, en una conversación informal con los periodistas, las duras críticas que lleva vertiendo contra el presidente del Gobierno sobre la reforma estatutaria catalán y sus consecuencias.

A su juicio, después de ver la que se está montando, queda muy claro que aquí “hay un problema y un solo responsable”: Zapatero, que se ha embarcado en una aventura de forma “irresponsable” sin medir sus consecuencias y sin saber a dónde conduce a España.

El líder de la oposición recordó que él ya le había advertido del peligroso camino que iba a emprender con las reformas estatutarias, especialmente con el Estatut , pero aún así acudió a la llamada del presidente y fue a La Moncloa el pasado mes de enero para tenderle la mano y ofrecerle un pacto para abordar entre los dos principales partidos los cambios constitucionales e institucionales, como ocurrió durante la transición.

Pero, después de ver el resultado y el caso que le ha hecho Zapatero, Rajoy reconoce que hizo "el gilipollas" (sic), porque “quedé como un gilipollas, pero no se preocupen porque no vuelvo a quedar” , afirmó con una amplia sonrisa. Es más, asegura que tampoco aceptará a otra cita para hacerse 'la foto' con el presidente. Si Zapatero quiere saber lo que piensa sólo tiene que preguntale, “aunque sabe de sobra cuáles son mis planteamientos”.

De aquella entrevista contó una anécdota. En un momento de la conversación Zapatero se refirió al Estatut observando que era algo que no se lo había leído nadie, lo que a Rajoy le llevó a deducir que quien no se lo había leído era el propio Zapatero y que sus colaboradores ni siquiera se habían molestado en pasarle un papel con un resumen de su contenido.

Rajoy confirmó que el PP no va a votar en la Mesa del Congreso a favor de la tramitación de la propuesta estatutaria y se mostró indignado de que el PSOE no rechace un texto que, a su entender, es una reforma constitucional 'encubierta'. También adelantó que su grupo presentará en el Congreso las mismas enmiendas que fueron rechazadas por el Parlamento de Cataluña con algunos añadidos más, pese a saber que no contarán con ningún apoyo.

Finalmente, Rajoy lamentó que lo que pretende el PSOE es aislar al PP y que sean ellos los que queden como “unos energúmenos anticatalanistas” , aunque no pudo por menos que referirse a algunas críticas contra el Estatut mucho más subidas de tono de algunos destacados dirigentes del PSOE, como las que ha lanzado, por ejemplo, el presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, o el propio ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar.


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