Pasqual Maragall ha podido estropear muy gravemente sus relaciones con el partido de casi toda su vida, el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC). Ya hay quien habla, incluso, de 'cisma' entre Maragall y el PSC y cuyo alcance estaría por ver si sólo se limitaría al president o implicaría a más militantes próximos a él. En cualquier caso, la grieta puede tener consecuencias muy graves no sólo para el partido de los socialistas catalanes, sino incluso para el propio Gobierno de coalición de izquierdas que él preside.
Todo empezó cuando al presidente de la Generalitat (y del PSC) no se le ocurrió mejor cosa el pasado viernes que preguntar a Josep Lluis Carod-Rovira , su homólogo de Esquerra Republicana, si estaría de acuerdo en que llevase a cabo una amplia remodelación de Gobierno. Maragall hizo esta consulta sin que nadie del PSC conociera sus intenciones -¿acaso su hermano Ernest sí las conocía? Parece que Maragall pensaba 'ascenderle' a conseller -. El malestar dentro del PSC es grande y todo parece indicar que la reunión de su Consejo Nacional que está prevista para mañana martes será muy, pero que muy 'caliente'.
Por cierto, este diario adelantó la semana pasada la noticia de que había rumores sobre la intención de Maragall de remoderlar su Ejecutivo, y hasta dábamos algunos nombres de los consellers afectados. Algunos de estos consellers pertenecen al Consejo Nacional del PSC. Imaginen con qué ánimos van a estar mañana en la mencionada reunión.
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