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Un Decreto de la Consejería de Industria y Comercio de Canarias del año 1996 advertía que las torres de Unelco que han caído en el Sureste tinerfeño no aguantarían tres años. En concreto, se trata del Decreto 19/1996, de 26 de enero, por el que se declaraban de urgente ocupación los bienes y derechos afectados de la primera fase de la línea de alta tensión a 220 Kv, Central Candelaria-Central Granadilla, términos municipales de Candelaria, Arafo y Güímar (Tenerife). Dicho decreto justificaba, en su punto segundo, la urgente ocupación de terrenos -y expropiación- para una nueva línea, que atravesaría los montes de Arico, Fasnia y Güímar de la siguiente forma:
"La necesidad y urgencia en el destino al uso público de los bienes y derechos objeto del expediente de referencia, una vez realizadas las obras, se fundamenta en el hecho de que una vez en servicio esta línea, se podrá proceder a la sustitución de apoyos de la actual línea de 66 Kv, Candelaria-Granadilla-Arona, cuyo estado de oxidación es tal, que se prevé que en un plazo máximo de tres años no podrán soportar los esfuerzos para los que estaban calculados. En caso de caída de uno de estos apoyos, llevaría aparejado, como mínimo, el deterioro de los apoyos colindantes y, además del consiguiente peligro de daños a personas, implicaría la imposibilidad de alimentación eléctrica al sur de la isla durante un largo periodo de tiempo".
Para ver el decreto íntegro, pinche aquí.
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