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El Cuerpo ya no es lo que era: antes funcionaba a la perfección el manu militari, pero ahora las cosas empiezan a cambiar en la Benemérita. Por primera, dos unidades de un mismo cuartel de la Guardia Civil se han dado de baja al completo. En Almonte (Huelva), de un total de 28 guardias civiles sólo permanecen en activo un teniente sin mando en la unidad y tres guardias en prácticas. ¿Por qué? Se han dado todos simultáneamente de baja psicológica en lo que parece ser una posición común anti-mobbing al que, presuntamente, estarían siendo sometidos por el capitán Cantero.
El Cuartel de Almonte cuenta con una unidad de Seguridad Ciudadana (antigua Rural) con un sargento al mando, un cabo y 16 guardias, de los que tres son en prácticas. Una segunda unidad la constituye la del SEPRONA, con un sargento al mando, un cabo y ocho guardias. En total, 28 efectivos, a los que hay que sumar un teniente que, aunque vive en el cuartel, no tiene mando sobre la unidad.
Lo sorprendente es que, todos a la vez, se han dado voluntariamente de baja psicológica, lo que ha dejado desguarnecido no sólo a este pueblo, sino a una buena parte del Parque Natural de Doñana, la reserva por la que, al parecer, pasan muchos alijos de droga y en la que, sin duda, se detienen a más cazadores furtivos de España.
De la importancia de Huelva en la vigilancia del Estrecho en todos los sentidos -tráfico de drogas y de personas- da buena cuenta el hecho de que allí se encuentre el Servicio Integral de Vigilancia Exterior (SIVE), cuya misión más importante es detectar las 'pateras' que intentan introducirse en territorio nacional a través del Estrecho de Gibraltar.
Ahora, como decimos, Almonte está desguarnecido. Todo comenzó cuando, hace unas fechas, el SEPRONA aprehendió un alijo de drogas en el interior del Parque de Doñana y al capitán Cantero no se le ocurrió más que la feliz idea de abrir un expediente a los guardias que estaban de servicio de costa, porque -decía el intrépido captián- que obviamente se tuvieron que dormir durante el servicio y por eso pasaron las drogas que luego se encontrarían en el interior.
Pero llovía sobre mojado. Resulta que, según fuentes de la Guardia Civil, este capitán de la Comandancia de Huelva es de 'fácil' apertura de expedientes, y de nada parecen servir los informes reservados que eleva al mando -van a la Comandancia de Huelva y terminan, al parecer, en la mesa del subdirector de Operaciones de la Dirección General, en Madrid- el sargento del puesto de Almonte. Por la vía militar, ya se sabe, el escalafón es el escalafón.
Así que, hartos, al parecer, de tanto mobbing, todos los guardias han decidido darse de baja: han visitado en conjunto al médico que le ha extendido la correspondiente baja psicológica. Así están las cosas.
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