|
Cuando la crisis política dentro del tripartito, que él mismo había desencadenado, había quedado enterrada, Pasqual Maragall ha logrado de nuevo ganarse las críticas de sus propios compañeros de partido.
Desde que pronunció sus polémicas manifestaciones, en la cena celebrada por Zapatero en La Moncloa a la que asistieron todos los barones del PSOE, asegurando que CiU no era “imprescindeble” en Madrid para sacar adelante el Estatut , el president catalán no ha dejado de escuchar reproches de sus correligionarios del PSC.
Uno de los más recientes se lo lanzó este fin de semana durante un viaje en el AVE una destacada diputada catalana, que le recordó que contar con el consenso de los convergentes “políticamente” es tan necesario como contar con el apoyo del tripartito, porque nadie entendería que los dejaran al margen del acuerdo.
La dirigente del PSC tuvo curiosidad por saber porqué Maragall había hecho tal comentario en dicha cena, a lo que el president le reconoció que estaba “muy enfadado” por la actitud que estaba adoptando Artur Mas en las negociaciones durantes los últimos días. Después ironizó sobre los puyas que algunos dirigentes del partido le han lanzado “diciéndome que lo que me pasa es que estoy imbuido del espíritu lleidiano” ... en referencia a las malas relaciones que mantiene Durán i Lleida con Artur Mas, los máximos dirigentes de CiU -malas relaciones que los dos aludidos han negado-.
|