Informe de Juan Manuel Maza (Estados Unidos), analista y asesor financiero internacional
Cuando se habla de Wall Street los políticos, economistas y pensadores prestan mucha atención. Wall Street no es el símbolo de un lugar lleno de brokers que compran y venden. No es el mundo de las inversiones solamente. Es el lugar donde se mira siempre al futuro, y el futuro es de interés para la humanidad y en particular para Estados Unidos. Los precios de hoy son la intuición de lo que el futuro puede ser.
Si el precio de una acción o sector cae hoy es porque Wall Street piensa que en un futuro ese sector va a deteriorarse por una serie de razones. El mercado descuenta la realidad futura o las expectativas. Como es un mundo psicológico las expectativas cambian en el tiempo haciendo de Wall Street un lugar más propio del arte que de una ciencia. Invertir es un arte y Wall Street está lleno de artistas más que científicos.
Me he reunido este sábado, día 4 de febrero 2006, con un grupo de inversores. Muchos economistas de grandes bancos de inversión, otros analistas, otros sociólogos-economistas y en ese grupo el intercambio de ideas, pensamientos, etcétera, es enriquecedor pero sobre todo se respira lo que es Wall Street. No un mundo electrónico de instantánea ejecución de órdenes, sino un mundo de pensadores que tratan de prever un futuro para encontrar oportunidades de inversión.
El tema fundamental de la conversación y del interés de estas personas es el tema energético. Es lo que mas preocupa. Sin energía no se puede ir a ningún sitio, nada puede funcionar en el mundo industrial donde se basa la riqueza de las sociedades modernas.
El discurso de la nación del presidente Bush produce en Wall Street mas bostezos que interés. Por un lado, el texto está en manos de los analistas antes del discurso y saben con exactitud que va a decir. Wall Street no presta atención a discursos políticos, ni a la política en general. Saben bien que es un conjunto de promesas de las cuales solo un mínimo porcentaje se cumplirá. Wall Street es pragmático, realista y no juega con ideologías. Solo tiene una: ganar dinero y saber con exactitud dónde apostar en una economía que produzca beneficios al inversor.
No obstante, sólo el comentario sobre la búsqueda de alternativas energéticas por el presidente ha captado la imaginación de esta capital económica mundial, Wall Street.
El presidente Bush indica que incrementará en un 22% en la investigación de nuevas fuentes energéticas que reemplacen el petróleo. Iniciativa de avance energético. Cuando los políticos empiezan a utilizar porcentajes, Wall Street empieza a enfadarse. Saben que esas cifras son sistemáticamente manipuladas y significan poco para la realidad económica.
Un economista apunta en un papel. Ese 22% representa un incremento de 689 millones en nuevos fondos. Se van a distribuir como sigue:
- 218 millones en tecnología del carbón
- 54 millones en tecnología de captura de dióxido de carbono producido por plantas de carbón.
- 236 millones en tecnologías de hidrógeno
- 83 millones en energía solar
- 39 millones en poder eólico
- 59 millones en producción de etanol
Visto esto, se llega a la conclusión de que el énfasis puesto en la tecnología del etanol es tan bajo que no va a representar cambio alguno.
Esta cantidad en un presupuesto nacional de 13 trillones de dólares es insignificante y no producirá ningún cambio relevante y fundamental. Es retórica política buscando votos para las elecciones mid term del año en curso.
El escepticismo de Wall Street sólo saca una conclusión fundamental en todo este tema. El futuro está en el carbón.
Los brokers de Wall Street se regalaron en las pasadas Navidades obsequios entre ellos. El mas famoso fue una cajita que al abrirla tenia un trozo de carbón. La tradición de recibir carbón en Navidad como signo de mal comportamiento se ha convertido en Wall Street signo de riqueza y buenos deseos.
El gas natural fue la energía del año 2000; el uranio y la energía nuclear serán la del año 2015. La solar o eólica hará competencia a la nuclear en el año 2015. El petróleo seguirá presente por muchos años, aunque es la base constante del consumo. El futuro esta en el carbón, dejando claro que el futuro es los próximos cinco años que es lo que interesa a los inversores. El 2015 está muy lejos para plantearse hoy algo. Las variables de un futuro demasiado complejas para apostar.
La nueva era del carbón empieza a moverse de forma clara. Se ven aspectos y tendencias de que los productores de electricidad se mueven hacia industrias de turbinas basadas en el carbón alejándose poco a poco de las que producen gas natural. Hoy esta ‘subindustria’ de turbinas cubre el 25.00% de los pedidos .Se espera en los próximos años que pueda llegar al 40.00%.
La atención de Wall Street en el terreno energético se mueve hacia la energía del combustible más tradicional, el carbón. Los próximos años estos analistas e inversores pondrán su atención en los sectores de esta industria. El carbón es el fósil más barato en comparación con el resto de las alternativas, es la fuente energética más económica y la producción y zonas sin explorar enorme en Estados Unidos.
Los analistas empiezan a estudiar y seguir a las empresas en estas industrias. Cuales son las mejor organizadas, con mejores balances, con más pedidos, con infraestructura y cash flow adecuados, etc… Un ejercicio ahora sí científico por encontrar la empresa que lidere esta nueva etapa energética.
Los favoritos que estudiamos y seguimos en estos días son dos. Los productores de carbón en si y las empresas que fabrican las turbinas que podrán generar el producto final en sus múltiples formas.
Ejemplos de las empresas a las que Wall Street empieza a poner enorme atención son:
PRODUCTORES
ARCH COAL (ACI)
CONSOL (CNX)
PEABODY ENERGY (BTU)
GENERADORES DE TURBINAS
ALSTOM (AOMFF)
TRANSFORMADORES Y LIMPIEZA
HEADWATERS.(HW)
Estos son unos ejemplos de compañías que empiezan a estar bajo la lupa de los analistas. Ahora empieza una nueva etapa de seguimiento, elección, rotación de empresas, etcétera… Labor compleja y menos espectacular en el sector, pero actividad esencial en el funcionamiento de Wall Street. Los políticos han dicho lo que han dicho, se comenta, mientras terminan las sesiones de brainstorm (frenesí), ahora hay que trabajar, que es lo que realmente es serio.
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