Los Veinticinco dieron luz verde al inicio de negociaciones de adhesión con Turquía el pasado 3 de octubre, un proceso que durará por lo menos diez años y durante el cual las autoridades de Ankara tendrán que ir adaptando sus estructuras políticas, sociales y económicas a las del club comunitario. Sin embargo, entre los turcos empieza a calar el sentimiento de que los muros que se les imponen antes de llegar a la meta comunitaria son mucho más elevados que los que tuvieron que atravesar los diez nuevos socios que entraron en la UE el 1 de mayo de 2004. La desilusión se empieza a instalar en buena parte de una sociedad, en un 99% musulmana, que ve demasiado lejos la pertenencia al club europeo.
"Los ciudadanos desconfían de la Unión Europea. Ahora, siempre hablan mal de ella" , afirma en inglés Bansh Karacasu , que trabaja en una de las pocas asociaciones turcas sobre derechos humanos. "Recibimos tantos insultos de los políticos europeos, de la prensa... Los turcos sienten que se les está insultado y se preguntan por qué tienen que ser tratados como gente de segunda clase" , opina Onur Oymen , vicepresidente Partido Republicano Popular, el principal partido de la oposición al mayoritario que lidera Tayip Erdogan desde 2002. "Pero estamos preparados para entrar. La contribución a Europa puede ser mayor que los problemas que pueda generar" , insiste con rotundidad ante una decena de periodistas europeos.
Sin embargo, las últimas encuestas sobre el verdadero apoyo del pueblo turco a la integración en la UE no mienten, porque este habría caído más de veinte puntos en los últimos años y se situaría en el 55% de la población. "Es necesario un cambio de mentalidad, pero Turquía seguirá cambiando y convergiendo hacia los valores europeos" , asegura Saban Disli uno de los vicepresidentes del AKP, el partido que gobierna desde hace casi cuatro años en un país con 70,7 millones de habitantes en un 99,8% de religión musulmana.
Y es que este partido lo tiene claro. "Hay un club y hay algunos que queremos entrar. El club pone las reglas. Por supuesto que nos tenemos que adaptar a ellas, pero la opinión pública de ambas partes tendrá también que converger" , defiende Disli para quien el problema no son únicamente los turcos sino también buena parte de la opinión pública europea. "Los líderes europeos deberían mostrar el camino a seguir y después convencer a sus ciudadanos de que la adhesión de Turquía es necesaria" , asegura.
35 capítulos a negociar
Al margen de las muchas reticencias que a pie de calle pueden existir, lo cierto es que Turquía se encuentra todavía muy al principio de un largo camino que incluye la negociación de 35 capítulos para adaptar las diferentes normativas comunitarias en materia de asuntos sociales, investigación, educación, justicia, agricultura, pesca y un sin fin de materias más. "Algunos turcos piensan que ya están preparados para entrar, pero se equivocan" , explican desde la Comisión Europea. "Está claro que Turquía no está hoy en día preparada, pero la cuestión es que no va a entrar hoy. Se trata de un proceso positivo para ambas partes" , afirma Cem Ozdemir , eurodiputado alemán de origen turco inscrito en el grupo de los Verdes.
Entre los críticos que consideran estar preparados se encuentra el primer partido de la oposición. "Creo que es una tontería porque tan pronto como aceptes a Bulgaria y Rumanía el próximo año es injusto decir que Turquía está diez años por detrás. Estamos más avanzados que muchos países que se integraron en 2004, como los bálticos" , responde Onur Oymen. El problema, a su juicio, es que los Veinticinco no están dispuestos a pagar el precio pagado a otros candidatos. "Si nos uniéramos ahora, la UE tendría que pagar a Turquía de contribución neta 11.000 millones anuales. Si se tienen en cuenta los problemas que se han creado para pagar a Reino Unido 5.000 millones en el próximo presupuesto...." , advierte con ironía.
Vivir con menos de dos euros al día
Pero lo cierto es que la situación económica de Turquía, pese a que ha llegado a crecer del orden del 8% en los últimos años y seguramente está cerca de algunos de los nuevos socios, dista mucho de haber avanzado todo lo necesario. El PIB por habitante asciende a unos 5.000 euros anuales, pero una de cada diez personas vive con menos de dos euros al día. La tasa de paro ronda el 10%, pero la economía sumergida alcanza cotas inimaginables. En cualquier caso, según el acuerdo alcanzado por los Veinticinco, el país de mayoría musulmana no podrá integrar el club comunitario antes de 2014.
"Esto significa que las negociaciones deberían terminar en 2012 para que tener dos años para la ratificación, lo que nos deja tan sólo seis años. Está a la vuelta de la esquina" , indican las mismas fuentes. En el camino, deberán introducir cambios legislativos importantes en materias como la libertad de expresión, la libertad religiosa, los derechos sindicales, los culturales, el conflicto con Chipre, la erradicación de la tortura y, sobre todo, el reconocimiento y respeto de minorías tan numerosas como el pueblo kurdo que suma más de 12 millones en todo el país y que ve la integración en la UE como una de las vías para garantizarse el respeto y el acceso a derechos que hasta ahora le son negados.
Negociaciones con Turquía:
http://europa.eu.int/comm/enlargement/turkey/index.htm.
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