No es que vayan 'a por la parejita' (niño y niña), es qe a las parejas europeas les gustaría tener una media de dos niños por familia. Pero la situación económica y el elevado coste que acarrea la crianza de un niño lleva a muchos a conformarse con sólo uno e incluso a no tener ninguno, según un informe encargado por la Comisión Europea sobre la actitud y la fertilidad de los europeos. El proyecto en el marco del cual se ha elaborado el estudio, denominado DIALOG, ha consistido en la recolección de datos sobre la actitud y opinión de unas 30.000 personas en catorce países europeos distintos respecto a la fertilidad y la demografía, y espera seguir a los legisladores europeos en el futuro.
La Comisión Europea no presentará hasta el mes de marzo su comunicación sobre la demografía. No obstante, ya ha ofrecido ya un pequeño avance de los resultados de uno de los proyectos financieros con cargo al Sexto Programa Marco -con 1,5 millones de euros- y que ha analizado las tendencias demográficas de la sociedad europea. El resultado es un estudio que muestra que a la mayoría de los europeos les gustaría tener dos niños por pareja, aunque la realidad arroja cifras inferiores. Además, más de la mitad de los encuestados, mujeres y hombres, declararon desear dos o más niños.
Según el informe hay, sin embargo, una gran diferencia entre el número real de niños que tienen y el deseado en países como Chipre, Polonia, Finlandia, Estonia, Lituania, Hungría y Holanda. Además, también se ha registrado una caída en el número de niños deseados -ahora querrían menos de dos- en países como Alemania, Italia, Austria, Bélgica y República Checa. El análisis efectuado por los responsables del estudio considera que los países con un deseo de tener pocos niños se enfrentan a problemas para potenciar actitudes positivas hacia la familia.
Diferencias Este / Oeste
Asimismo, pone de manifiesto que las soluciones generales no son válidas para toda la sociedad europea. Ya que, por ejemplo, los países del Oeste de Europa tienden a aceptar con mayor facilidad políticas combinadas de apoyo financiero y horario flexible de trabajo, mientras que los países del Este son más partidarios de combinar el trabajo a jornada completa con la familia. Entre los argumentos esgrimidos para no tener más niños se encuentran desde el dinero que cuesta la crianza, la conciliación de la vida laboral y familiar, hasta la edad de la pareja y la salud.
El informe también subraya el hecho de que la menor importancia dada a la institución del matrimonio y el mayor número de divorcios existentes en la mayoría de los países no necesariamente significa menos nacimientos. De hecho, la conclusión es que el nacimiento de niños se ha mantenido estancado en los últimos diez años en una horquilla media de entre 1,2 y 1,4. Las únicas excepciones en cuanto al porcentaje de niños por pareja serían Finlandia y Holanda donde nacerían 1,7 niños por mujer. Asimismo, el índice de niños nacidos de madres no casadas sería cada vez mayor y se situaría ya entre el 30% y 40%. Las excepciones son Chipre, donde sólo el 3,5% de los niños nacidos lo hace fuera del matrimonio, Italia (13,6%) y Polonia (15,8%).
Niños dentro del matrimonio
A pesar de esta tendencia, la mayoría de los encuestados sería partidario de tener niños dentro del matrimonio, especialmente en los países del sur y del este de Europa, con el apoyo del 80% de los encuestados en Italia, Lituania y Polonia. No obstante, la vida en pareja fuera del matrimonio y sin hijos se estaría consolidando como una opción cada vez más aceptable. Obtendría el apoyo de entre el 26% y 31% en países como la República Checa, Alemania y Holanda.
El documento también analiza las actitudes respecto al envío de niños a instituciones o la contratación de asistencia en el hogar, hacia la ayuda de personas mayores, la edad preferida de la retirada y la forma de salvaguardar las pensiones. En este sentido, el incremento de la edad de retiro y la eliminación de la prejubilación son vistas como medidas efectivas para salvaguardar las pensiones en la mayoría de los países europeos. No obstante, la edad preferida de jubilación es inferior a los 60 años en la mayoría de los países.
Los catorce países que han tomado parte en el proyecto son: Austria, Bélgica, República Checa, Finlandia, Alemania, Hungría, Italia, Lituania, Holanda, Polonia, Eslovenia y Chipre.
Informe completo:
http://www.bib-demographie.de/ppa/Main.htm.
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