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El Pleno del Congreso aprobó ayer por unanimidad
la reforma propuesta por el Grupo Parlamentario
de Izquierda Verde IU-ICV de la Ley Orgánica
Reguladora de la Iniciativa Legislativa Popular
(ILP), que facilita, reduce y agiliza los trámites
necesarios para que los ciudadanos propongan
cambios legislativos y permitirá recoger firmas
por Internet y medios electrónicos.
Esta aprobación se produce después del visto
bueno unánime dado la semana pasada por la Comisión
Constitucional del Congreso. El presidente portavoz
del grupo de IU, Gaspar Llamazares, afirmó
que el texto de la nueva ley "aunque no es
el ideal, sí recoge importantes avances en la
línea de nuestros planteamientos iniciales,
y en ello hay que agradecer la colaboración
mostrada por todos los grupos".
Llamazares se felicitó por la aprobación de
la reforma y más coincidiendo con un día como
el aniversario del fracaso del golpe de Estado
del 23-F. Destacó que la ley "profundiza
la democracia española", facilita el "diálogo"
entre los ciudadanos y los representantes
políticos y prueba que "las instituciones
democráticas funcionan".
El texto, entre otros cambios, introduce la
posibilidad de la recogida de firmas a través
de Internet y medios electrónicos para llevar
adelante la ILP. Además, incluye otras novedades
para agilizar el proceso que deben seguir los
colectivos ciudadanos y asociaciones que puedan
proponer cambios legislativos con el aval, al
menos, de medio millón de firmas, objeto final
de las iniciativas legislativas populares.
Además, de autorizar la firma electrónica cuando
esta posibilidad esté regulada y cuente con
posibilidades técnicas, esta firma tendrá igual
valor jurídico que la manuscrita siempre que
se ajuste a lo que establece la legislación
vigente y no se vincula a decisiones de la Junta
Electoral Central, como se había acordado en
la fase de ponencia.
También se amplía de seis a nueves meses el
plazo que tendrán los promotores de una ILP
para alcanzar el medio millón de firmas necesarias,
manteniéndose la posibilidad de solicitar una
prórroga de otros tres meses si lo autoriza
la Mesa del Congreso.
Si la iniciativa se admite a trámite, se fija
un plazo de seis meses para que el Pleno del
Congreso fije el debate de su toma o no en consideración.
Además, a partir de ahora los pliegos de recogida
de firmas podrán estar escritos, además de en
castellano, en las lenguas cooficiales.
Por primera vez se abre la posibilidad para
que un representante de la comisión promotora
de la ILP defienda esta iniciativa durante la
tramitación parlamentaria.
Por último, la subvención del Estado para cubrir
los gastos que conlleva la difusión de la proposición
legislativa y la recogida de firmas se eleva
de 180.000 a 300.000 euros.
La iniciativa legislativa popular es un derecho
recogido en la Constitución que está regulado
por una norma que entró en vigor en 1984. Su
modificación debido a las lagunas demostradas
en la práctica desde entonces estaba incluida
en el programa electoral de Izquierda Unida.
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