El Consejo Económico y Social (CES), que preside el profesor Jaime Montalvo, no va a hacer el informe que le ha pedido la ministra de Sanidad, Elena Salgado, para "ligar" la siniestralidad laboral con el consumo de alcohol. Los sindicatos no comprenden que en el Paseo del Prado (sede del Ministerio de Sanidad en Madrid) sean tan incautos como para pensar que el CES comparta su opinión en el sentido de que los accidentes laborales, en su gran mayoría, se deban al consumo de alcohol por parte de los trabajadores. Los comentarios de los sindicalistas sobre la actitud de la ministra Salgado, en su objetivo de conseguir una ley que prohíba el consumo de bebidas alcohólicas, no son reproducibles aquí. Pero hay que dejar constancia de la perplejidad de altos cargos de este órgano consultivo, que no entienden cómo es posible que un Ministerio haga peticiones de este estilo. El subsecretario, Puig de la Bellacasa, que cumple sin rechistar las órdenes de la ministra porque de lo contrario lo cesaría sin que le temblara la mano, todavía no sabe que la solicitud que ha hecho al CES, al menos en los términos redactados, no se va a producir.
El 'número dos' del Ministerio de Sanidad, en teoría, va a tener más quebraderos de cabeza desde que recientemente una experta en derecho comunitario se ha hecho cargo de una de las dos viceconsejerías de Salud de la Comunidad de Madrid. A pesar del escaso tiempo transcurrido desde su toma de posesión, Belén Prado , la nueva viceconsejera de Calidad Asistencial, Salud Pública y Consumo, ha tomado las riendas de algunas cuestiones claves que tienen un claro enfrentamiento con el Ministerio de Sanidad. Una de ellas es el decreto que el Gobierno de Esperanza Aguirre espera muy pronto aprobar sobre la ley antitabaco. Desde el sector de la hostelería se espera con ansia esta norma, que consta de diecisiete artículos y dos disposiciones finales y que ayudará al desenvolvimiento de estos negocios que, con ley de Salgado, tendrían que hacer colas en las entidades bancarias para solicitar préstamos con el fin de reformar sus locales.
En esencia, se trata de unas medidas más sanitarias que la ley en vigor, que en ningún momento contempla la posibilidad de la deshabituación al tabaquismo y sí numerosas órdenes sancionadoras que ya han producido enfrentamientos entre los trabajadores.
Un dato más sobre la joven viceconsejera. Su anterior cargo fue la responsabilidad de la Consejería de Asuntos Sociales de la Xunta de Galicia, en la que cosechó éxitos que le ha dado una experiencia poco común.
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