Las relaciones entre los dirigentes del PSOE y Pasqual Maragall siguen igual de tensas que desde que empezó el debate estatutario. La preocupación socialista se centra en qué va a hacer el presidente de la Generalitat si ERC sigue en sus trece y mantiene su negativa a apoyar la reforma del Estatut cuando finalicen los debates en la Comisión Constitucional del Congreso. La impresión que tienen es que Maragall se va a negar a “echar” a ERC del Govern, lo que pondría en una situación realmente incómoda al tripartito.
A su vez, los dirigentes de CiU se preguntan cómo iban a explicar a la opinión pública que el Consejero de la Gobernación, Josep Bargalló, miembro de ERC, sea el encargado de poner en marcha la consulta popular sobre un texto que no apoya su propio partido.
No obstante, los socialistas mantienen el optimismo sobre un cambio de postura de los independentistas -que puede empezar a perg eñarse esta misma semana- , aunque creen que no dejarán que se visualice hasta que la Comisión Constitucional no entre en la recta final de sus trabajos.
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