La situación interna en ERC está al rojo vivo. La recientes ‘ filtraciones' a los medios de comunicación sobre el escandaloso cobro de un ‘ peaje' --por no decir 'extorsión' -- a los funcionarios militante del partido que trabajan para la Generalitat o fueron contratados por sus dirigentes, no sólo ha reabierto la crisis con los otros miembros del Gobierno tripartito, -PSC e IC-, sino que ha avivado la tensión que ya reinaba en la formación de Carod- Rovira por culpa del Estatut .
Es el caso que algunas fuentes solventes apuntan muy seriamente hacia el PSC como origen de estas filtraciones a la prensa, y que el motivo es, por un lado, debilkitar a ERC, y por el otro hacer que el tripartito entre definitivamente en una crisis que termine sacando a los republicanos del Gebierno catalán. Y mientras Carod se recupera de la angina de pecho que sufrió la semana pasada, los principales dirigentes han salido en tromba para calificar las revelaciones de esta especie de ‘impuesto revolucionario' como nuevas “maniobras de presión” para intentar que ERC varíe de postura sobre el Estatut .
Pero los republicanos aseguran que nada les va a hacer cambiar. Es más, según pudo comprobar este boletín tras conversar este fin de semana con un destacado diputado del grupo parlamentario, un sector de la dirección del partido están bastante molestos con Carod-Rovira por las recientes declaraciones que hizo dejando entrever que es muy posible que modifiquen su voto negativo en el Senado “si se dan las condiciones” . Este diputado negó taxativamente que vayan a virar de posición argumentando que “la resolución tomada por unanimidad en las asambleas locales fue mantener el ‘no' en el Parlamento español, -es decir, tanto en el Congreso como en el Senado-, y no hay vuelta atrás. Esto es inamovible” .
Los dirigentes de ERC tienen muy pocas esperanzas de que el PSOE acepte algunas de las enmiendas que van a presentar en la Cámara Alta sobre financiación y el termino nación, que sería la única posibilidad para que “las bases” modificaran su postura.
Lo que temen es que se haya abierto ‘la veda' para acabar cuanto antes con el tripartito. De hecho, en círculos políticos catalanes empieza a circular el rumor de que el siguiente paso podría ser desempolvar algunos ‘ asuntillos' que salpicaron al conseller de Gobernación, Joan Carretero , cuando era alcalde de Puigcerdá (Girona), dado que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) investiga una denuncia por prevaricación y desobediencia por supuestas irregularidades urbanísticas. Carretero ya declaró como imputado por estos hechos supuestamente delictivos.
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