Los informes del diario e-Xclusivo
Todo sobre el Debate del Estado de la Nación


por Carmen Moraga


1. Marcado por el proceso de paz

El segundo gran duelo parlamentario entre José Luis Rodríguez Zapatero y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, se inicia mañana en el Congreso con la celebración del debate del estado de la Nación en el que el presidente del Gobierno hará un balance triunfalista de su gestión justo en el ecuador de la legislatura. El enfrentamiento entre ambos líderes, pese al intento de dejar el asunto para un monográfico, estará marcado por el anuncio de Zapatero de que iniciará un dialogo con ETA para certificar si el alto el fuego es real y por la comparecencia de Otegi ante el juez con la posibilidad de que sea enviado a prisión el miércoles, segunda jornada del debate. Aunque ningún grupo parlamentario quiere convertir este asunto en el eje central del debate todos lo sacarán a relucir, empezando por el propio Zapatero. Rajoy, en contra de la opinión de Acebes, ha adelantado que dará su apoyo al presidente a cambio de que se comporte con “lealtad”. Los demás grupos le dejarán manos libres para que dirija el proceso de paz como crea oportuno. Pero ERC y el PNV aprovecharán el momento para solicitar al presidente que cuente con Batasuna y propicie su legalización para que el partido abertzale juegue un papel decisivo en el proceso, pese a la situación de Otegi. Tal y como están el clima político, se prevé un debate bronco en el que la inmigración irregular y la creciente inseguridad ciudadana, asuntos que liga el PP, será uno de los temas ‘estrella’

Será el decimoctavo debate del estado de la Nación que se celebra en el Congreso de los Diputados desde que Felipe González lo institucionalizó en 1983 y el segundo tanto para José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno como para Mariano Rajoy como líder de la oposición. Pero en este ocasión no será el regreso de las tropas españolas de Irak, ni el accidente del Yak 42 o la derogación de la LOE los asuntos que centrarán el gran duelo, sino el modelo de Estado y la controvertida reforma de los Estatutos autonómicos con el inicio de la campaña sobre el referéndum del de Cataluña a la vuelta de la esquina; la inmigración y la creciente escalada de la delincuencia organizada – que el PP se ha empeñado en vincular-, la política exterior y la negociación con ETA con la posible encarcelación de Otegi el miércoles, los temas ‘estrellas’ que enfrentarán a ambos líderes, que afilan ya sus armas para iniciar la carrera de las elecciones municipales y autonómicas.

Zapatero, no se espera otra cosa, hará un discurso triunfalista de estos dos años de gestión, destacando la buena marcha de la economía con el argumento de que crecemos a buen ritmo y creamos empleo, momento en el que recordará el reciente acuerdo que sindicatos, gobierno y patronal acaban de cerrar sobre la reforma laboral encaminada a potenciar los contratos indefinidos y a crear puestos de trabajo estables, sobre todo entre los jóvenes y las mujeres, colectivos a los que el presidente dirigirá buena parte de su discurso. Tampoco olvidará hacer referencia a las reformas fiscales tanto del IRPF como del Impuesto de Sociedades que está ultimando y que estará dirigida también a la lucha contre el fraude.

En materia de vivienda, Zapatero reiterará que se está ampliando la oferta de pisos de protección oficial y vaticinará que con la futura reforma de la ley del suelo se erradicará la especulación y se abaratarán los pisos.

En el terreno social volverá a presumir de las leyes que su Gabinete ha impulsado y que amplían los derechos de los ciudadanos, como el matrimonio entre homosexuales, la ley de Igualdad, la ley contra la Violencia de Género o la de Dependencia. También defenderá la actuación de su Gabinete en el exterior afirmando que hemos recuperado nuestro papel en Europa y en Latinoamérica y avanzamos para de ser un país “más fuerte, más sólido, y más solidario”, preferentemente con Africa, continente del que estamos recibimos una verdadera avalancha de emigrantes, drama que Zapatero no eludirá defendiendo la política que está aplicando el Gobierno pero que será utilizado por Rajoy para atacar con dureza al presidente. Como vienen haciendo estos días los dirigentes del PP, el líder de la oposición ligará este drama humano a la escalada de violencia y de atracos que se registran en diferentes puntos de España, fundamentalmente en Cataluña, por parte de la delincuencia internacional organizada.

Dentro de su encendida defensa de su gestión Zapatero incluirá lo que atañe al modelo de Estado y las reformas de los Estatutos de autonomía, otro tema que desencadenará feroces críticas de Rajoy. Frente a éstas, el presidente destacará de nuevo que todas las reformas aprobadas o en marcha se ajustan a la Constitución y mejoran el autogobierno de las Comunidades.

Con todo, y aunque ya se sabe que habrá una comparecencia en breve para tratar monográficamente este asunto, el presidente no podrá evitar hacer referencia al delicado momento que atraviesa el proceso de paz. Zapatero, mientras no le obligue Mariano Rajoy o cualquier otro portavoz parlamentario a lo contrario, se limitará a recordar que estos dos años han sido "positivos para la paz y la convivencia", y volverá a recordar que llevamos más de tres sin víctimas ni atentados mortales de ETA, lo que abren “nuevas esperanzas” para acabar definitivamente con el terrorismo.


2. El apoyo condicionado de Rajoy

Mariano Rajoy, como viene siendo habitual, hará un balance muy crítico y negativo de toda la política emprendida por Zapatero. De hecho, subirá a la tribuna para criticar su labor prácticamente en todos los frentes, empezando por la política exterior, por su empeño de convertir en el eje de nuestra alianza en Latinoamérica a Venezuela, (Chávez), Cuba (Castro) y Bolivia (Morales). Rajoy aquí arremeterá contra la nacionalización de los hidrocarburos y el desastre que a su entender va a suponer esta para las empresas y los intereses españoles. El líder de la oposición insistirá en “la pérdida de peso” que ha logrado España en estos dos años en Europa y Estados Unidos, por culpa de sus despechos a Bush . Puede que en este punto planee también la presencia de las tropas españolas en Afganistán, país que vive el azote del terrorismo, que el líder de la oposición contrastará con la que decidió Aznar en Irak.

Otro momento de enfrentamiento será, sin duda, las reformas estatutarias, especialmente la catalana cuyo referéndum está cercano. Rajoy volverá a esgrimir que Zapatero carece de una idea clara de modelo de Estado mientras desmantela el actual rompiendo el consenso alcanzado en 1978.

La política educativa con la reforma de la LOE, y la LOU como nuevo argumento, y los enfrentamientos que el presidente del Gobierno ha sufrido con la Iglesia y con otros colectivos dará pie al líder de la oposición a poner en duda el “talante” y el espíritu dialogante del que tanto presume Zapatero.

En su intervención el presidente del PP hará, como ya ha avisado, una mención al proceso de paz pero para pedir “lealtad” a Zapatero a cambio de su apoyo y el de su partido para que dialogue con ETA si cree que ha llegado el momento y lo considera oportuno, pero un apoyo siempre circunscrito a la verificación de que la banda terrorista va a deponer las armas y a dejar de matar. En ningún caso para negociar u ofrecer a ETA contrapartidas políticas.

Lo que no se espera es que presenten alguna resolución para dejar sentada su postura en este espinoso asunto, primero porque está “pactado” no hacerlo, y segundo, porque saben que se quedarían solos y no recibirían el apoyo de ningún otro grupo.


3. Manos libres para Zapatero

Los portavoces del resto de los grupos también harán alusión en sus respectivos discursos al proceso de paz. Aunque con diferentes matices, todos dejarán “manos libres” al presidente del Gobierno para que haga lo que considere oportuno. El portavoz de CiU, Josep Antonio Durán i Lleida , dará un apoyo a Zapatero “sin matices” y le pedirá que tenga en cuenta al PP pero también a los demás grupos a la hora de mantenerles informados. En cuanto a los dos años de Gobierno, Durán certificará en su intervención la “luna de miel” de CiU con Zapatero iniciada desde que Artur Mas pacto con el presidente el estatuto catalán lo que, sin embargo, no impedirá algunas críticas en materia económica y en política exterior en donde, en algunos aspectos coinciden con Rajoy .

Los que no van a estar nada suaves son los republicanos, ya que su portavoz, Joan Puigcercós , va con la intención de dejar las cosas bien claras sobre el futuro apoyo de ERC al Gobierno después de ser expulsados del tripartito en Cataluña. De modo que tras recordarle a Zapatero el esfuerzo que han hecho en estos dos años para contribuir a la gobernabilidad del país, Puigcercós le advertirá de que a partir de ahora ese apoyo se lo tienen que “trabajar” . “Si ellos quieren nos encontrarán porque no vamos a cerrar la puerta pero siempre que sea para hacer políticas sociales y económicas de izquierdas” .

En lo que atañe al Estatuto el portavoz republicano le reprochará todo aquello “que se ha quedado en el camino” que recogía el texto primitivo y no fue aprobado por Las Cortes en Madrid, sobre todo en lo que respecta a la financiación autonómica, reiterando que no van a renunciar a ello y volverán a plantearlo a través de iniciativas parlamentarias.

Puigcercós entrará también brevemente en el proceso de paz para brindar su apoyo a Zapatero pero para pedirle a la vez que dé pasos encaminados a “normalizar la vida política en Euskadi” lo que, para los republicanos incluye reconocer a Batasuna como interlocutor pese a seguir siendo una organización ilegal. ERC es partidaria de derogar de la Ley de partidos.

La intervención de Josu Erkoreka , portavoz del PNV, en lo que respecta al tema antiterrorista irá en una línea muy parecida, pero con algunos matices, ya que los vascos creen que Batasuna debe ser protagonista del proceso de paz. El portavoz vasco lamentará que siga “ vivo” el Pacto Antiterrorista , que el PNV considera “superado” pese a saber que el presidente tiene intención de informar al resto de los grupos de todo lo que afecte al proceso de paz en la Comisión de Secretos Oficiales. Por lo demás, Erkoreka hará un balance de “luces y sombras” de este periodo de Gobierno, al igual que el líder de IU, Gaspar Llamazares , quien en lo que respecta al proceso de paz no se alejará mucho de los planteamientos de ERC y el PNV o de EA y Na-Bai integrados en el Grupo Mixto.

El coordinador de la coalición, cuyo grupo se ha quedado como único socio del Gobierno, le avisará de que IU será cada vez “más exigente” en su teórica labor de oposición. Sobre todo en materia de política social y económica, terrenos en los que la coalición dice que “quiere ir más allá de lo que ha llegado el Gobierno” , tanto en lo que se refiere a mejora de las pensiones, como a los derechos de las parejas de hecho o al futuro proyecto de ley que beneficiará a los transexuales. También apoyará una de las principales demandas de la Guardia Civil como es la desmilitarización del Cuerpo y mejoras de las condiciones laborales para los becarios de investigación. Llamazares expondrá, asimismo, su “oposición férrea” a la reforma fiscal.

El canario Paulino Rivero centrará su discurso en el drama de la inmigración irregular que sufre especialmente las islas, y que, a su juicio, es “el precio” que están pagando ahora España y Europa por haber “dado la espalda” a África durante décadas. El portavoz de CC también ofrecerá el respaldo al presidente en el proceso de paz, al igual que lo harán todos los portavoces del Grupo Mixto.

No sería de extrañar que ante este abrumador apoyo – incluido el de Rajoy –Zapatero se planteara convocar únicamente el Pacto Antiterrorista y la Comisión de Secretos Oficiales para explicar a los dirigentes políticos en privado los pasos que va a dar el Gobierno para verificar si el alto el fuego de ETA es real, sin necesidad de volver a abrir el debate en la Cámara Baja. Las declaraciones realizadas este fin de semana por el titular de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba , que ha pedido “hablar poco en público y mucho en privado” dan pie desde luego a pensar así.


4. Desarrollo del Debate

El debate se iniciara este martes a las doce del mediodía con la intervención del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que intervendrá sin tiempo tasado. Finalizado su discurso, el presidente del Congreso, Manuel Marín, suspenderá la sesión hasta las cuatro de la tarde.

A esa hora comenzarán los turnos de intervención de los portavoces parlamentarios, de mayor a menor, - PP, CiU, ERC, PNV, IU-IC , CC y Mixto- excepto el Grupo Socialista que lo hace siempre al final, cerrando la ronda. Cada portavoz contará con un tiempo de treinta minutos para su primera intervención y de diez para el turno de réplica. También habrá una dúplica de cinco minutos.

Se espera que Rodríguez Zapatero, como hizo en el anterior y primer debate sobre el Estado de la Nación, conteste a Rajoy y al resto de los portavoces parlamentarios según vayan interviniendo, lo que alargará considerablemente la primera sesión del debate. El año pasado la primera jornada – celebrada el 11 de mayo- se suspendió a las once y cuarto de la noche dejando para el día siguiente a las nueve de la mañana las intervenciones del PNV, IU-IC, CC y de los grupos integrantes del Mixto.
Finalizadas estas dos jornadas, se abrirá un plazo hasta la ocho de la noche del jueves, día uno de junio, para presentar las resoluciones políticas. Cada grupo tiene derecho a registrar un máximo de quince. A partir de ese momento los grupos pueden optar por pactar enmiendas transaccionales a estas resoluciones, cuyo plazo para registrarlas se cierra el día cinco a las dos de la tarde. Tanto unas como otras serán discutidas y votadas por el pleno del Congreso al día siguiente, seis de junio, dando por concluido así el debate.

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