La dirección de La Caixa –no precisamente Antoni Brufau, presidente de Repsol- tiene claro que hay que pactar con los actuales gestores de Endesa para desencallar el lío de la OPA de Gas Natural más las pretensiones de E-On. ¿El momento? Pasado el referéndum del Estatut , el próximo 18 de junio, cuando las aguas en Cataluña se calmarán aunque sea provisionalmente a la espera de la convocatoria de las elecciones anticipadas para el Parlamento catalán.
El equipo presidido por Ricardo Fornesa quiere utilizar las mismas armas negociadoras que en la fusión pactada de Abertis con Autostrade y olvidarse de la prepotencia exhibida desde septiembre cuando su filial gasista optó a engullirse la principal industria eléctrica española sin recurrir al pacto amistoso. La estrategia hasta ahora, como ya adelantó este Diario E-xclusivo , la ha llevado Antoni Brufau, presidente de Repsol, y no los gestores de Gas Natural, ni siquiera los de la Caixa. El sesgo que ha tomado la OPA, con recursos ante los tribunales y pronuncioamientos de las autoridades comunitarias, han aconsejado prudencia a la entidad crediticia. De ahí que se planteen retomar la iniciativa, pero de la mano de Isidre Fainé , el director general que ha pilotado con éxito y mucha mano izquierda la operación Abertis-Autostrade.
El precio del pacto parece ser el mantenimiento, al menos durante un tiempo, de Manuel Pizarro como presidente de la compañía. Todo ello en el supuesto de que se alcance el pacto y que la OPA hostil de Gas Natural sobre Endesa pase a tener el carácter de amistosa y consentida. .
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