El PP del País Vasco está que trina contra la Erzaintza. El motivo no es otro que la “pasividad” con que la policía autónoma vasca actuó ante los incidentes ocurridos el pasado lunes en Durango (Vizcaya) cuando José María Aznar salía del hotel en donde se celebró el acto de entrega del Premio Jesús María Pedrosa, edil del PP asesinado por ETA en 2000.
Pese al dispositivo de seguridad de había desplegado la Erzaintza, un nutrido grupo de jóvenes de la izquierda radical abertzale, apostados en la entrada del hotel, se dedicaron a lanzar insultos y amenazas al ex presidente del Gobierno y a los dirigentes populares que le acompañaban. Entre otras ‘lindezas’ les gritaron “fascistas”, “asesinos”, ”terroristas” y “txakurras” (perros, en euskera). Según los dirigente del PP vascos, “los proetarras lograron situarse frente al hotel con pancartas, fotos de presos y banderas” mientras alguno de ellos llegó incluso a escupir al coche de Aznar sin que la Erzaintza interviniera.
Por ello, han presentado en la Cámara autonómica una pregunta parlamentaria dirigida al Consejero de Interior, Javier Balza, para que explique porqué se permitió a los “simpatizantes de Batasuna” coaccionar a los asistentes al acto y si la concentración de radicales había sido comunicada al departamento de Interior. También quieren saber si se levantó atestado policial de los hechos y si se ha enviado al juez estas actuaciones.
Este denuncia choca, sin embargo, con la versión que al día siguiente de los incidentes dio a este boletín en los pasillos del Congreso un destacado dirigente del PP que había asistido al acto de Aznar. Cuando les preguntamos ex profeso por el comportamiento de la policía autónoma vasca, este diputado nos aseguró que en todo momento había “correcta” y que no tenían “ninguna queja”.
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