| Un informe del Consejo
Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat Autònoma de Barcelona
ha detectado entre 200.000 y 360.000 toneladas de residuos tóxicos acumulados
en el cauce y orilla del río Ebro entre Riba-roja y Flix. Los residuos se habrían
ido acumulando desde 1972 procedentes del depósito de la empresa Erkimia. Por
el momento no han contaminado las aguas, pero sí que son visibles en la superficie.
Agencias/DiarioCrítico El
informe, encargado hace más de dos años por la Conselleria de Medio Ambiente,
propone tres posibles alternativas para neutralizar efectos del depósito: desviar
el río, construir un muro de contención para trasladar los residuos o construir
un sarcófago para sellarlos, como se hizo en Chernobyl. Las tres alternativas
son muy caras, unos 90 millones de euros, y la financiación podrían provenir de
fondos europeos. Por el momento no han contaminado las aguas, pero sí
que son visibles en la superficie. Según informó TV3, entre los residuos
hay entre 90 a 180 toneladas de metalles pesantes como el mercurio y unas diez
de organocloratos como el DDT, y miles de toneladas de materiales radioactivos
como la fosforita, utilizada en la fabricación de piensos animales. El material
radioactivo no presenta, por el momento, peligro inmediato, pero sí lo sería en
caso de tormentas importantes o algun incidente o escape en el pantano de Flix.
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