Liberando al Everest de residuos

Limpiar el Everest es la misión que se han marcado los chinos. La gran montaña que ha desafiado, desde 1921, a cientos de escaladores se ha convertido en un sobrecogedor vertedero al paso de los hombres que han luchado para atacar su cumbre.

Diariocrítico

Desde este fin de semana un grupo de tibetanos, acompañados de voluntarios de la prensa, empresas y asociaciones medioambientales trabajarán juntos para eliminar las grandes cantidades de basura almacenadas en los niveles inferiores de la montaña. Turistas y escaladores, durante años, han ido acumulando desperdicios que han convertido al Everest en un basurero improvisado.

Se calcula que alrededor de 615 toneladas de deshechos residen en esta montaña desde que la primera expedición atacará la montaña en 1921. Botellas de oxígeno, cuerdas, anclajes y restos de campamentos, olvidados por alpinistas, son algunos de los causantes de la suciedad que acumula este monte y que según los expedicionarios se está convirtiendo en el mayor vertedero del mundo.

Esta misión afecta al lado chino de la montaña y no es la primera de estas características. En los 90 ya comenzaron las primeras labores de limpieza del Everest y hasta el momento han sido retiradas más de 10 toneladas de basura.

El Everest, con sus 8.850 metros de altura, es una de las cumbres más temidas y deseadas por los alpinistas. La expedición del británico George Mallory, y Andrew Irvine, fue la primera en retarla y se desconoce si consiguieron coronarla antes de 1953, año en el que Edmund Hillary y el sherpa Tenzing la alcanzaron. Desde entonces más de 1.500 personas han conquistado su cima, mientras que otros han perdido la vida en el intento, convirtiéndose en estatuas de hielo, testigos fantasma de su dureza.


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