|
No es exactamente el mío, pero podría serlo porque cada vez son más, lamentablemente
más, desgraciadamente más, repugnantemente más, los pueblos andaluces en los que
un simple levantar de alfombras están dejando al descubierto una corrupción que
están mancillando, si es que no destruyendo, el concepto de la democracia que
había arraigado en muchos de nuestros conciudadanos. Lo de Marbella está claro
que no es sino el gran castillo de fuegos de artificio con que termina un gran
evento. Pero ocurre que en muchos, en demasiados pueblos andaban también con sus
propios fuegos artificiales para poner fin a mandatos en los que son demasiados
los que han confundido lo de servir a con el servirse de para un enriquecimiento
personal indigno de cualquiera, pero mucho más de quien llegó al cargo por decisión
del pueblo. Sigue>>
|