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El Hospital Universitario Marqués de
Valdecilla y el Hospital Nacional de
Rabuni, de la República Árabe Saharaui
Democrática, han alcanzado un acuerdo
de hermanamiento en virtud del cual
el centro cántabro donará equipos y
material al hospital saharaui y asumirá
además responsabilidades formativas
hacia los profesionales del hospital
Rabuni. En unos casos viajarán a Santander
para recibir esa formación y en otros
se desplazará al Sáhara el personal
cántabro.
Diariocrítico
(Santander)
El acuerdo contempla además el compromiso
de Valdecilla de asumir la asistencia
de enfermos saharauis en aquellos casos
en que las dolencias que padezcan aconsejen
un traslado a Cantabria para recibir
el tratamiento adecuado; así como la
apertura de la Biblioteca Digital Marquesa
de Pelayo a los profesionales del hospital
Rabuni, que podrán acceder a través
de Internet a este fondo bibliográfico.
El ministro saharaui de Cooperación,
Salek Baba, se reunió hoy con
responsables de la Consejería de Sanidad
y Servicios Sociales del Gobierno cántabro
y del Hospital Universitario Marqués
de Valdecilla para concretar ésta y
otras líneas de colaboración. Al encuentro
asistieron la titular de Sanidad, Charo
Quintana; el director general de
Salud Pública, Santiago Rodríguez,
y el director gerente de Valdecilla,
Francisco Cárceles.
Este hermanamiento se suma a otras líneas
de colaboración desarrolladas desde
la Consejería, que se han plasmado en
distintas acciones en los últimos años
y se seguirán materializando en adelante
con nuevas medidas.
Así, este año se pone en marcha un nuevo
proyecto para formar a los profesionales
sanitarios saharauis en el uso de la
radiología, concretamente de ecógrafos,
que serán muy útiles. Según explicó
Quintana, este año se enviarán dos nuevos
ecógrafos a la zona, que se sumarán
a otros tres remitidos ya el pasado
año.
necesidades
El ministro de Cooperación saharaui,
tras expresar su agradecimiento por
la "solidaridad, apoyo y compromiso"
del Gobierno de Cantabria a través de
programas de colaboración y asistencia,
explicó que las principales necesidades
de la población saharaui en materia
sanitaria son de infraestructuras, de
equipamiento y de suministro de medicamentos.
Respecto a este último aspecto, lamentó
que la cobertura de las agencias de
Naciones Unidas y de la Unión Europea
este año sólo llega al 30% del déficit
existente, por lo que se ha intentado
"aliviar" a través de los contactos
con distintas comunidades y países.
No obstante, advirtió del "riesgo"
que se sigue corriendo en tanto no se
garantice un suministro más o menos
estable.
Los profesionales sanitarios saharauis
también encuentran problemas para dar
cobertura a las enfermedades más complejas
y para el mantenimiento de los equipos
técnicos. Actualmente en el Hospital
de Rabuni hay unos 50 médicos, mayoritariamente
médicos generalistas que han sido formados
en diferentes países, como Cuba, España,
Argelia y otros.
La consejera cántabra coincidió en que
las infraestructuras sanitarias en la
República saharaui están "muy deterioradas"
y se tiene un "déficit muy importante"
en el suministro de medicamentos. En
cambio, destacó que se cuenta con un
"muy buen programa" de vacunación
infantil.
Colaboración con "un pueblo hermano"
Charo Quintana destacó que las líneas
de colaboración que se mantienen con
el Sáhara son una forma de "expresar"
la "solidaridad" con un "pueblo
hermano", con el que existen no
sólo "lazos históricos", sino
también una "responsabilidad"
en la búsqueda de solución a un conflicto
que se ha prolongado ya durante más
de 30 años. No se trata de una ayuda
puntual, sino que parte de una "firme
voluntad de continuar en el tiempo,
tanto como sea necesario".
Entre esas colaboraciones se encuentra
la asistencia que prestan desde hace
años profesionales sanitarios cántabros
que viajan a los campamentos saharauis.
Aunque en un principio debían utilizar
sus vacaciones, en 2005 se creó una
Comisión Médica, formada por diez profesionales,
que visitan anualmente la zona.
El Gobierno cántabro asume en su totalidad
la financiación de dicha Comisión y
contrata sustituciones para los profesionales,
que ya no tienen que recurrir a sus
vacaciones y pueden viajar al Sáhara
cuando se demanda su ayuda, y no sólo
en verano, unas fechas en las que además
son más numerosas las comisiones de
este tipo. En esa visita anual, de unos
15 días, se realizan entre 80 y 100
intervenciones quirúrgicas, y se contribuye
a la formación de los profesionales
de la zona.
Por otro lado, en Cantabria se desarrolla
un programa de revisiones médicas para
los niños saharauis que visitan en verano
la región dentro del programa 'Vacaciones
en paz'.
En 2005 ese programa llegó a 63 pequeños
y este año beneficiará a 80, apuntó
la consejera, quien destacó que así
se pueden detectar problemas visuales,
auditivos, de desarrollo o enfermedades,
además de prestar también revisiones
y tratamiento bucodental. El verano
pasado, por ejemplo, se detectó una
cardiopatía a una niña.
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