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El ministro de Trabajo y Asuntos
Sociales, Jesús Caldera, anunció
este martes que el salario mínimo
interprofesional (SMI) subirá el
próximo 1 de julio, desde los 460,5
euros actuales a 490 euros mensuales,
lo que representa un incremento
del 6,6 por ciento. Asimismo, anunció
una revisión de las bases
de cotización, un aumento
de la cuantía de las pensiones
mínimas y una revisión
de la ordenación de la contratación
con el fín de reducir la
temporalidad.
Diariocrítico (Madrid)
En su primera comparecencia en el
Congreso para explicar las líneas
básicas de su departamento, Caldera
explicó que con este aumento del
SMI, que se someterá a consulta
con los agentes sociales, se recupera
el poder adquisitivo perdido en
las dos últimas legislaturas y se
cumple el compromiso electoral de
subirlo escalonadamente hasta 600
euros mensuales al final de la legislatura.
Además, el titular de Trabajo indicó
que la regulación del SMI se desvinculará
como referencia de las prestaciones
salvo la de desempleo, y a partir
de ahora se utilizará un indicador
de renta diferente que se revisará
anualmente en la Ley de Presupuestos,
y que se sitúa actualmente en 460
euros al mes.
En este sentido, señaló que para
poder acercar el SMI hasta los 600
euros al mes no resulta "realista"
mantener esta renta como referencia
de una gran cantidad de prestaciones
públicas, un planteamiento que,
según dijo, es compartido por los
agentes sociales.
Revisión de las bases de cotización
En materia de Seguridad Social,
Caldera reafirmó el compromiso
del Gobierno elevar las pensiones
mínimas un 26% en esta legislatura,
si bien reconoció que la subida
real, excluyendo las estimaciones
sobre el crecimiento de la inflación,
se situará en torno al 17%.
El ministro, que apeló en todo momento
al diálogo con los agentes sociales
para llevar a cabo las reformas
necesarias, anunció además que "se
reformulará" el conjunto de
las pensiones de viudedad y en favor
de familiares para adaptarlas a
la nueva situación social y concentrarlas
en aquellos colectivos más favorecidos
y desasistidos.
También avanzó que se revisarán
las bases de cotización para acercarlas
progresivamente a los ingresos reales
de los cotizantes, que se simplificarán
los actuales regímenes de la Seguridad
Social para que se configuren únicamente
en dos (el General y el de Autónomos)
y que se adoptarán medidas para
impedir que el coste de las prejubilaciones
llevadas a cabo por las empresas
en beneficios vayan con cargo al
sistema público.
Asimismo, defendió la revisión de
la política de bonificaciones, el
establecimiento de incentivos para
retrasar la edad de jubilación,
una mayor contribución de los trabajadores
como aspecto "imprescindible" para
la consolidación de la Seguridad
Social, y una mayor correlación
entre aportaciones y prestaciones.
"No debe aceptarse que quienes
cotizan más tiempo y realizan un
mayor esfuerzo de contribución se
vean perjudicados por otros cotizantes
que, con rentas no inferiores, modulan
su cotización", subrayó al respecto.
El ministro, que descartó una rebaja
generalizada de cotizaciones sociales,
también adelantó modificaciones
en la Ley reguladora del Fondo de
Reserva en aras a mejorar su gestión,
y se mostró a favor de estudiar
la petición de los agentes sociales
de que parte de los intereses generados
por el Fondo se destinen a incentivar
el retraso voluntario de la jubilación.
"Eso redundaría en una reducción
del gasto", precisó.
Además, anunció la elaboración de
una ley integral de atención a la
dependencia en colaboración con
las comunidades autónomas, lo que
calificó como el "proyecto estrella"
de esta legislatura, así como la
creación de una subdirección general
específica dentro del Instituto
Nacional de la Seguridad Social
(INSS) para estudiar el "preocupante"
incremento del gasto en incapacidad
temporal, que desde el año 2000
ha aumentado un 25 por ciento.
Modificar hábitos en el uso de
contratos temporales
En materia de empleo y con el objetivo
de reducir la temporalidad, Caldera
insistió en la necesidad de modificar
los hábitos actuales en el uso de
la contratación temporal, de forma
que para las actividades de carácter
estacional se recurra a la contratación
a tiempo parcial y a los fijos-discontinuos.
Para ello, el Gobierno revisará
la ordenación jurídica de la contratación
y recuperará el principio de causalidad
para la contratación temporal, reforzará
la eficacia de la Inspección de
Trabajo, modificará la estructura
de costes de la contratación para
favorecer la estabilidad de las
plantillas, elaborará una Ley General
para clarificar las obligaciones
de las empresas que intervienen
en los procesos de subcontratación
y adoptará medidas para evitar que
los empresarios rescindan contratos
por las vacaciones.
Además de la reducción de la temporalidad,
otro pilar fundamental será, según
destacó Caldera, la reforma
por consenso de la negociación colectiva
y de sus reglas de funcionamiento
para adaptarlas a los cambios producidos
en el marco de las relaciones laborales
y todo ello con vocación de que
permanezcan vigentes en los próximos
quince o veinte años.
Para cumplir con todos estos objetivos,
el Gobierno propondrá la creación
de una Comisión de Expertos, con
participación de los agentes sociales,
para estudiar las reformas laborales
acometidas en los últimos diez años,
entre ellas la derivada del acuerdo
social de 1997, del que dijo que
está mostrando síntomas de "agotamiento".
CiU denuncia un "tufo jacobino"
en el discurso
Por su parte, tanto el portavoz
de CiU en la Comisión de Trabajo
y Asuntos Sociales, Carles Campuzano,
como los representantes de Nafarroa
Bai, Usúe Barkos, y de PNV, Emilio
Olabarría, apreciaron en el
discurso de Caldera "un aroma
jacobino", porque según denunciaron,
no ha tenido en cuenta las aspiraciones
autonómicas y sus competencias en
materia de empleo y Seguridad Social.
Campuzano reclamó a Caldera
el cumplimiento de las sentencias
del Tribunal Constitucional sobre
formación continua, a lo que el
ministro se mostró favorable sin
renunciar por ello a establecer
un marco armonizado a nivel estatal.
De hecho, Caldera anunció
la apertura de un proceso de consultas
con comunidades y agentes sociales
para reformar el actual sistema
de formación continua.
Desde el PP, José Eugenio Azpiroz
lamentó que el ministro no precisara
más algunas de las medidas esbozadas
en su discurso, como la modificación
de la Ley del Fondo de Reserva o
la subida de pensiones, al tiempo
que pidió su aceptación a la proposición
presentada por su Grupo Parlamentario
para incluir a los autónomos en
el Consejo Económico y Social (CES),
una medida con la que se mostró
de acuerdo Caldera.
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