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tensiones existentes en las negociaciones de adhesión de Turquía a la UE podrían
acabar, como auguran los más pesimistas, con el llamado choque de trenes"
que ponga punto y final a los contactos bilaterales. Mientras que Bruselas exige
a Ankara que abra sus puertos y aeropuertos a los barcos y aviones grecochipriotas,
los turcos, por su parte, se reafirman en su postura, alegando que no hay apertura
posible si persiste el aislamiento de los turcochipriotas del norte de la isla.
Desde Europa, la falta de progresos en el proyecto constitucional y la preocupación
por la ralentización de las reformas del Gobierno de Erdogan pone en entredicho
la viabilidad de la ampliación en general y de la incorporación de Turquía en
particular. Sigue>>
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