|
Los ministros de Exteriores de los
Veinticinco continuaron este lunes
con la difícil tarea de hacer avanzar
la Constitución Europea. La discusión
comenzó cuando cada uno de los estados
miembros aprovechó la ocasión para
realizar sus propias reclamaciones.
Por otro lado, los ministros de
Exteriores y Defensa, han aprobado
un texto sobre el desarrollo de
las capacidades militares de la
UE hasta 2010, que será presentado
a los jefes de Estado y de Gobierno
de la UE en el Consejo Europeo de
junio.
Diariocrítico
La reunión de los ministros de Exteriores
de los Veinticinco ha vuelto a revivir
la polémica sobre la futura Carta
Magna Europea. El Reino Unido protagonizó
una dura batalla para que la Carta
de Derechos Fundamentales se incluya
con "notas de interpretación"
en la Constitución aduciendo
que le plantearía problemas para
la flexibilidad de despido de los
trabajadores.
Holanda por su parte dijo que mantener
la unanimidad en las perspectivas
financieras es una línea roja que
no debe traspasarse, mientras que
Francia reclamó que no se toquen
los umbrales de población para la
toma de decisiones respecto al texto
de la Convención.
A pesar de todo ello, el ministro
de Exteriores, Miguel Angel Moratinos,
dijo estar "cautamente optimista".
"Conociendo la dimensión del
texto y la dificultad de crear una
Constitución", consideró que
existe un "ambiente positivo"
puesto que hay voluntad de las delegaciones
de concluir durante la presidencia
irlandesa.
El ministro admitió que algunos
países han hablado de "líneas
rojas", pero recalcó que esos
mismos han dicho estar dispuestos
a negociar con la presidencia irlandesa.
"Ahora estamos dentro de los
tiempos y con espíritu de llegar
a acuerdos", agregó.
Por su parte, su homólogo francés,
Michel Barnier, afirmó que
"tendría problemas" para
aceptar un umbral de población para
la toma de decisiones en el Consejo
de ministros de dos tercios, tal
y como reclama España a cambio de
aceptar el principio de doble mayoría
recogido en la propuesta de Constitución
europea.
"Sigo pensando que la propuesta
de la Convención es la mejor",
dijo en rueda de prensa, ya que
permite el funcionamiento de la
Unión Europea a Veinticinco. En
concreto, señaló que el hecho de
que las decisiones europeas tengan
que tomarse por más del 50 por ciento
de los Estados miembros y más del
60 por ciento de la población es
la más "equitativa y justa".
"No tengo ganas de apartarme"
de ello, añadió. "No nos
vamos a bloquear sólo en el 50/60
pero seguramente no será dos tercios",
manifestó adelantándose a la discusión
que se producirá mañana.
"Avances"
Según el ministro irlandés de Exteriores,
Brian Cowen, la Conferencia
Intergubernamental logró "avances"
en lo relativo al futuro sistema
de presidencias del Consejo y al
procedimiento de adopción de los
presupuestos anuales.
A su juicio, el "compromiso político"
para aprobar la Constitución
"es muy fuerte" y aseguró
que sale de la reunión de hoy "más
optimista" sobre las probabilidades
de alcanzar un acuerdo antes de
fin de junio. Achacó la persistencia
de diferencias entre Estados miembros
"a la importancia histórica del
proceso, que no debe infravalorarse".
Tras la primera reunión de la CIG
desde el fracaso del pasado diciembre,
Cowen apreció "un gran
consenso" para establecer presidencias
colegiadas de tres países para que
lideraren el Consejo de la UE durante
18 meses. Alemania, Bélgica, Austria,
Dinamarca, Estonia, Eslovenia, Grecia,
Holanda, Hungría, Lituania y Luxemburgo
respaldarían este sistema, aunque
todos ellos pretenden mantener un
grado de flexibilidad para que el
Consjeo Europeo pueda adaptarlo
"según sea la experiencia".
Respecto al procedimiento presupuestario,
que exacerba los nervios de más
de una delegación ante el temor
de que la mayoría cualificada facilite
la toma de decisiones minorizando
a los afectados, Cowen aseguró que
hay un acuerdo general por "mejorar
el equilibrio de las reglas"
entre las dos autoridades presupuestarias,
Consejo y Parlamento Europeo, y
afirmó que sólo queda plasmar esta
voluntad en un nuevo texto.
Europa tendrá entre siete y nueve
batallones multinacionales
Por otro lado, la Unión Europea
se ha marcado el objetivo de tener
entre siete y nueve batallones multinacionales
a finales de 2007 una vez culmine
el proceso de constitución de los
mismos desde 2005, según apuntaron
fuentes diplomáticas europeas que
asistieron a la reunión de ministros
de Defensa en Bruselas.
Cada batallón deberá disponer de
1.500 militares de varias nacionalidades.
La UE establecerá que dos de los
nueve batallones tengan una "disponibilidad
permanente" para que los Veinticinco
puedan desplegar esta fuerza combate
en un máximo de quince días. Las
fuerzas dependerán de los Estados
miembros y no supondrán una duplicidad
con respecto a la fuerza de reacción
rápida de la OTAN, que contará con
20.000 hombres, ya que cada país
asignará las tropas que estime conveniente
a cada organización.
Los europeos quieren aportar su
fuerza a zonas que requieran "misiones
puntuales" como la de 'Artemis'
en la República Democrática
del Congo (RDC) en 2003, en la que
se demostró que la acción de la
UE puso fin a la ola de violencia
en la región de Ituri.
Los ministros de Exteriores y Defensa
avalaron un documento sobre el desarrollo
de las capacidades militares de
la UE hasta 2010, que será presentado
a los jefes de Estado y de Gobierno
de la UE en el Consejo Europeo de
junio. En él se incluye la citada
creación de unidades de intervención
rápida.
Asimismo, aportó la situación actual
de las capacidades militares después
de la ampliación y el desarrollo
de capacidades civiles y de un mecanismo
comunitario de protección civil,
que utilice bases de datos de origen
militar en la protección de las
poblaciones frente a atentados terroristas.
Sin embargo, el punto central de
las discusiones fue la futura agencia
europea de armamento. El documento
aprobado subraya el respaldo de
los Veinticinco al trabajo ya realizado
para poner en marcha esta agencia,
al tiempo que se pide a los grupos
que dirigen este proyecto que
"completen el trabajo de acción
común", para que el acuerdo
político con sus líneas generales
pueda ser aprobado en la próxima
cumbre de junio en Bruselas.
Dos corrientes en la UE
De momento, los Estados miembros
están divididos en torno a dos corrientes.
Una de ellas, liderada por Francia,
aboga por que la agencia disponga
de competencias de amplio alcance,
incluida la investigación y desarrollo
de armamento, y el análisis de mercados;
junto al derecho de veto a la hora
de aprobar su presupuesto, un marco
para cooperaciones reforzadas entre
dos o más Estados miembros y la
existencia de relaciones estrechas
con otras organizaciones internacionales.
Mientras, otros países, encabezados
por Reino Unido, prefieren una agencia
con veto a la hora de acordar sus
presupuestos; sin autonomía con
respecto a otras instituciones internacionales
y sin contemplar cooperaciones reforzadas
entre Estados.
La presidencia irlandesa de la UE
admitió que existe consenso europeo
sobre la necesidad de tratar "con
urgencia" este asunto y constató
que ningún Estado miembro puede
afrontar por sí mismo "los retos
que se presentan en materia de defensa
y seguridad".
Por su parte, el ministro español
de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel
Moratinos, señaló que España es
una "firme defensora" del
desarrollo de la Fuerza de Intervención
Rápida de la UE y puntualizó que
el Gobierno evaluará "caso por
caso" la posible participación
española en cada batallón y misión
que surja.
Su homóloga francesa, Michéle
Alliot-Marie, aplaudió el compromiso
"ambicioso" de los Veinticinco a
la hora de poner capacidades militares,
incluso para enfrentar los "riesgos
terroristas". "Nos debe permitir
mejorar la interoperatividad global,
la mejora de la fuerza europea",
apostilló.
Volver
|