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La Unión Europea advierte de
las graves consecuencias del cambio climático
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Los efectos del cambio climático
se pueden observar ya en Europa en forma
de tormentas, inundaciones, sequías y "otras
condiciones meteorológicas extremas, cada
vez más frecuentes y económicamente gravosas",
según las conclusiones de un informe de
la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA)
hecho público este miércoles.
Diariocrítico/Agencias (Bruselas)
El estudio analiza el impacto del calientamiento
global a través de 22 indicadores que cubren
categorías como la atmósfera, los glaciares,
los sistemas marinos, la biodiversidad,
el agua, la agricultura, la economía o la
salud humana.
El alcance y el ritmo de los cambios climáticos
en curso superan "muy probablemente"
toda variación natural del clima ocurrida
durante el último milenio o incluso antes,
señala la Agencia. La década de los años
noventa fue la más calurosa, y los tres
años con temperaturas más altas --1998,
2002 y 2003-- se han registrado en los últimos
seis años. La rapidez del calentamiento
global es actualmente de casi 0,2 grados
por década.
Pero Europa se calienta más rapidamente
que la media mundial. La temperatura se
ha elevado una media de 0,95 grados en los
últimos cien años, y para este siglo se
prevé un incremento adicional de entre 2
y 6,3 grados, ya que las emisiones de gases
de efecto invernadero siguen aumentando.
Desde 1980, casi dos de cada tres catástrofes
en Europa se han atribuido a inundaciones,
sequías u olas de calor. La media anual
de estos desastres meteorológicos se ha
duplicado en la década de los noventa en
comparación con la década anterior, y también
las pérdidas económicas causadas por estos
sucesos, que alcanzan los 11.000 millones
de euros anuales.
También aumenta el número anual de inundaciones
y el número de personas afectadas por ellas.
El informe destaca la responsabilidad del
cambio climático en este fenómeno, sobre
todo por lo que se refiere a las inundaciones
torrenciales. Además, el calentamiento de
las tres últimas décadas ha reducido la
población de especies vegetales en varias
partes de Europa, incluso en regiones montañosas.
Los glaciares de ocho de las nueve regiones
glaciares de Europa están retrocediendo,
alcanzando niveles de retroceso superiores
a los de los últimos 5.000 años. En el último
siglo, el nivel del mar ha subido a razón
de 0,8 a 3 milímetros por año, y se prevé
que este ritmo de aumento sea de 2 a 4 veces
mayor durante este siglo.
Las proyecciones muestran, de acuerdo con
la AEMA, que de aquí a 2080 podrían desaparecer
casi por completo los inviernos fríos, y
que los veranos calurosos, las sequías y
las fuertes lluvias o granizadas podrían
ser mucho más frecuentes.
Efectos positivos
El estudio señala no obstante algunos efectos
positivos del cambio climático, en particular
para la agricultura del norte de Europa,
que podría beneficiarse de un aumento limitado
de las temperaturas. Pero en el sur, los
cultivos se verían amenazados por la escasez
de agua y por las condiciones metereológicas
extremas, por lo que los efectos positivos
dependerán en gran medida de la capacidad
de la agricultura para adaptarse al cambio
climático.
La estación anual de crecimiento de las
plantas, incluidos los cultivos agrícolas,
se alargó una media de 10 días entre 1962
y 1995, y se prevé que siga haciéndolo.
Además, la tasa de supervivencia de especies
avícolas que hibernan en Europa ha mejorado
en las últimas décadas, y es probable que
aumente más a medida que sigan subiendo
las temperaturas de invierno.
La mayor parte del calentamiento global
de los últimos años ha sido causada, explica
la AEMA, por actividades humanas, en particular
las emisiones de gases de efecto invernadero
que atrapan el calor, como el dióxido de
carbono (CO2) procedente de la quema de
combustibles fósiles.
La concentración de CO2 en la atmósfera
inferior se encuentra en su punto más alto
desde hace por lo menos 420.000 años, quizá
incluso desde hace 20 millones de años,
y es un 34% más alto que antes de la Revolución
Industrial. El aumento se ha acelerado desde
1950.
La capacidad destructiva de sucesos metereológicos
extremos se evidencia en ejemplos recientes
como las inundaciones estivales de 2002
y la ola de calor del verano pasado, subraya
la Agencia. Las grandes inundaciones en
11 países en agosto de 2002 causaron la
muerte de 80 personas, afectaron a más de
600.000 y provocaron pérdidas económicas
por un valor mínimo de 15.000 millones de
dólares.
En el verano de 2003, durante la ola de
calor que asoló el oeste y el sur de Europa,
se registraron 20.000 defunciones más de
lo normal, especialmente entre personas
mayores. En muchos países del sur las cosechas
disminuyeron un 30% y el deshielo redujo
la masa de los glaciares alpinos una décima
parte, según los datos recogidos en el informe.
Estrategia de adaptación
"Este informe reúne numerosas pruebas
de que el cambio climático es un hecho y
de que sus efectos son amplios, muchos de
ellos con notables costes económicos, para
las personas y los ecosistemas de toda Europa",
destacó la directora ejecutiva de la Agencia,
Jacqueline McGlade, a través de un
comunicado.
La AEMA considera que Europa necesita "estrategias
de adaptación" para limitar los efectos
del cambio climático. "Europa debe seguir
liderando los esfuerzos mundiales para reducir
las emisiones de gases de efecto invernadero,
pero este informe también subraya que se
precisas estrategias, a escala europea,
regional, nacional y local, para adaptarse
al cambio climático. Este fenómeno afectará
notablemente a nuestras sociedades y entornos
naturales durante los próximos decenios
y siglos", subrayó McGlade.
Como primer paso para invertir esta tendencia,
la Agencia señala la necesidad de que entre
en vigor el Protocolo de Kioto, un tratado
internacional que obliga a los países industrializados
a reducir una media del 5% sus emisiones
de seis gases de efecto invernadero entre
1990 y 2012. Hasta ahora, 123 países, incluyendo
todos los Estados miembros de la UE, lo
han ratificado, pero Estados Unidos ha decidido
no hacerlo, por lo que para que entre en
vigor se necesita todavía que se sume Rusia.
El informe sobre el cambio climático ha
sido elaborado por el Centro Temático Europeo
de Calidad del Aire y Cambio Climático de
la AEMA, con la colaboración de las agencias
de Alemania y Países Bajos, que también
aportaron fondos. La AEMA es el principal
organismo público en Europa dedicado a facilitar
información medioambiental a los responsables
políticos y al público en general. Esta
integrada por 31 países, los 25 miembros
de la UE más Bulgaria, Rumanía, Turquía,
Islandia, Liechtenstein y Noruega.
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