La vida del Papa "se apaga serenamente"


La salud del Papa Juan Pablo II no deja de empeorar desde que el jueves por la noche el Vaticano confirmó que el Pontífice sufría una fiebre muy alta. "Se está apagando serenamente", fueron las palabras del presidente emérito del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales, el cardenal Andrea Deskur, gran amigo personal de Su Santidad. El portavoz del Vaticano, el español Joaquín Navarro Valls, compareció tres veces durante este viernes, para ir dando cuenta del progresivo agravamiento de su salud. La primera vez, poco después de las siete de la mañana, para informar de que la infección de las vías urinarias que sufrió durante la noche le había provocado un shock séptico que se sumó a un colapso cardiorrespiratorio.

01/04/2005
Diariocrítico/Agencias/Roma

A mediodía compareció de nuevo para señalar que el Papa, pese a la gravedad de su situación, estaba "lúcido y sereno" y era consciente de su estado. Según dijo, esta mañana celebró una Misa en su apartamento y pidió que se le leyeran las Sagradas Escrituras. A las 19:00 horas, por tercera vez, admitió ante los periodistas que las condiciones del Papa se habían agravado aún más, con insuficiencia cardiorrespiratoria y renal y constantes vitales débiles. Aun en ese momento, según dijo Navarro Valls, el Pontífice quiso sumarse a las oraciones de quienes le asisten.

Durante todo el día fuentes vaticanas negaron multitud de informaciones según las cuales el Papa había caído en estado de coma, estaba inconsciente o sin actividad cerebral. A las 21:30 horas de este viernes, el Vaticano asegura que el Papa no ha muerto. Durante todo el día, comunidades religiosas de todo el mundo rezaron por la salud del Papa. Esta misma noche, en una entrevista a una televisión mexicana, el presidente del Consejo Pontificio para la Salud, dijo que estaba agonizando y "a punto de morir".

A las 21:00 horas, los fieles que se agolpaban en la plaza de San Pedro se sumaron a la oración del Rosario, presidida por el vicario del Papa para el Vaticano, Angelo Comastri, quien afirmó que "esta noche el Señor abrirá sus puertas al Papa".

"Ya ve y toca al señor"


Poco antes, fue el cardenal italiano Camillo Ruini, vicario del Papa para la diócesis de Roma el que afirmaba que, debido a su fuerte fe, Juan Pablo II "ya ve y toca al Señor" y está "unido al Salvador". Así se expresó durante la homilía de la Misa celebrada por el Pontífice en la Basílica de San Juan de Letrán de Roma.

Ruini, la persona encargada de anunciar la muerte del Papa, cuando se produzca, llegó esta mañana al Palacio Apostólico del Vaticano y LE visitó en su apartamento. Antes del anuncio de Ruini, la muerte del Papa debe certificarla el llamado Camarlengo --actualmente el cardenal español Eduardo Martínez Somalo--, con un viejo rito que consiste en golpear su frente tres veces con un martillo de plata mientras le llama por su nombre de pila. Por lo general, los Papas son enterrados tres días después de su fallecimiento y entretanto su capilla ardiente se instala en la Basílica de San Pedro.

Además de Ruini, junto al Papa se encontraban hoy su secretario personal, monseñor Stalisnao Dizwisz, que el jueves por la tarde le dio la extremaunción, y al menos cinco médicos. El equipo estÁ dirigido por el médico personal del Papa, Renato Buzzonetti, de 81 años y al lado del Pontífice desde hace 26 años, y formado por Giampiero Gasparro, especialista en medicina interna del Hospital San Camillo; Rodolfo Proietti, titular de anestesiología y reanimación; el profesor Luigi Fontana, alergólogo e inmunólogo; y Gaetano Paludetti, ordinario de otorrinolaringología.

Ante las preocupantes noticias, han empezado a viajar a Roma cardenales de todo el mundo. A fecha de hoy, un total de 117 serían aptos para participar como electores en un Cónclave para elegir a un nuevo Papa. El Cónclave, no obstante, no se reúne hasta que hayan pasado entre 15 y 20 días desde que la Silla de Pedro quede vacía.

Nombramientos

Aunque todo en el Vaticano estaba este viernes pendiente de la salud del anciano Papa, lo cierto es que algunas actividades continuaron. Hoy mismo el Vaticano hizo público un comunicado con los nombramientos de nuevos cargos de la Iglesia católica.

Los nombramientos podrían haberse producido hace algunos días o incluso este jueves mismo, antes de que el estado de salud del Papa se agravase, pero el hecho de que se anuncien hoy demuestra que el trabajo de la Curia Romana continúa a pesar de la gravedad de la salud del Pontífice. Nadie puede sustituir al Papa a la hora de nombrar o aceptar una renuncia.

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