|
La Iglesia católica prepara la
sucesión del Papa Juan Pablo II. Por
el momento, la dirección del Estado
pontificio está en manos de dos personas:
el camarlengo, cargo que actualmente
ocupa el español Eduardo Martínez Somalo,
y el cardenal alemán Joseph Ratzinger,
de 77 años, presidente de la Congregación
para la Doctrina de la Fe.
01/04/2005
Diariocrítico/Agencias
En
el Cónclave para elegir al nuevo Pontífice
participarán 117 cardenales. De ellos,
58 son europeos -20 italianos y seis
españoles-, catorce son norteamericanos,
21 latinoamericanos, once africanos,
once asiáticos y dos de Oceanía. La
edad límite de los cardenales para participar
en la elección son 80 años.
Según los análisis del entorno vaticano,
las dos tendencias que se marcan en
el Vaticano para la sucesión son, por
un lado la vuelta de un Papa italiano,
o bien la elección de un latinoamericano,
ya que ésta es el área geográfica que
cuenta con la mayoría de los católicos
en el mundo. Pero también se argumenta
la importancia de optar por un europeo
por la crisis religiosa que se vive
en el Viejo Continente
En la hipótesis de un Papa italiano,
a priori son cinco los principales candidatos:
el cardenal Dionigi Tettamanzi,
de 70 años; Angelo Scola, 63
años; Tarcisio Bertone, de 70
años; el secretario de Estado Vaticano,
Angelo Sodano, 77 años; y el
cardenal Giovanni Battista Re,
de 71 años.
Los otros nombres que resuenan en los
palacios vaticanos son los del cardenal
colombiano Dario Castrillon Hoyós,
de 75 años; el hondureño Óscar
Andrés Rodríguez Maradiaga,
de 62 años, arzobispo de Tegucigalpa;
el argentino Jorge Mario Bergoglio,
de 67 años, arzobispo de Buenos Aires,
y el brasileño Claudius Hummes,
70 años, arzobispo de Sao Paulo.
Africa, el continente en el que la Iglesia
se debe enfrentar con el Islam y las
sectas, se presenta como candidato un
nigeriano, Francis Arinze, de
72 años, prefecto para la Congregación
del Culto y que sería el Papa de color
del que se habla desde hace tiempo.
Pero también se barajan a otros europeos
como el férreo cardenal alemán Joseph
Ratzinger, que sería un Papa de
transición, aunque circulan otros nombres
de cardenales más jóvenes como el cardenal
arzobispo de Viena, Christoph Schoenborn,
de 60 años.
Principales 'papables'
El arzobispo de Génova, Dionigi Tettamanzi,
ha sido siempre considerado como un
conservador, pero ha conseguido hacerse
con la estima de la mayoría de los liberales.
Entre sus logros, las protestas contra
la cumbre del G8 en Génova y su defensa
de que la Iglesia también tiene que
opinar respecto al tema de la globalización.
Su capacidad de gustar a todas las facciones
hace de él el candidato italiano favorito
para suceder a Juan Pablo II.
Entre los 'papables' italianos figura
también Giovanni Battista Re, quien
es precisamente uno de los últimos en
haberse incorporado al Cónclave ya que
entro a formar parte de él el 21 de
febrero de 2001. El presidente de la
Congregación de los Obispos es considerado
un conservador y su labor hasta ahora
consistía en indicar al Papa quiénes
pueden ser designados obispos. Los contactos
que su cargo le ha permitido hacer podían
ayudarle durante el Cónclave.
Otro de los italianos que cuenta con
posibilidades es el presidente de la
Conferencia Episcopal italiana, Camillo
Ruini, quien será además el encargado
de anunciar al mundo la muerte del Santo
Padre. A su favor tiene que aunque es
considerado conservador, podría lograr
el consenso de muchos progresistas,
y en contra el que durante sus diez
años al frente de la Iglesia italiana
se ha labrado un papel político.
También son citados entre los 'papables'
italianos el arzobispo de Bolonia, Giacomo
Biffi, de posición ultraconservadora,
que ha hecho polémicas declaraciones
en los últimos tiempos contra feministas,
pacifistas, homosexuales e inmigrantes,
y el secretario de Estado vaticano,
Angelo Sodano, para quien su actual
posición de 'número dos' podría constituir
un obstáculo de cara a su elección.
De hecho el único jefe de la diplomacia
vaticana que se convirtió en Papa fue
Pío XII.
Latinoamericanos y africanos
Entre los 'papables' latinoamericanos,
el nombre más repetido para ocupar la
silla de San Pedro es el arzobispo de
Tegucigalpa, Oscar Andrés Rodriguez
Maradiaga, de 63 años. Este salesiano,
que habla cinco lenguas entre ellas
el italiano y que es considerado conservador,
es el candidato ideal de América Latina
-actualmente centro neurálgico de la
Iglesia católica- ya que presidió el
Consejo Episcopal Lationamericano entre
1995 y 1999.
El único religioso africano que parece
contar con opciones es el presidente
del Consejo Pontificio para el Diálogo
Interreligioso, Francis Arinze,
hijo de un jefe de tribu y muy cercano
a Juan Pablo II. Arinze, conservador,
ha desempeñado un papel clave en el
diálogo entre la Iglesia Católica e
hinduistas, musulmanes y budistas.
Entre los nombres que figuran en las
quinielas también se encuentran los
del prefecto de la Congregación para
la Doctrina de la Fe, Joseph Ratzinger,
y los del cardenal de París, Jean-Marie
Lustiger. Ratzinger, un conservador
de 78 años, es considerado uno de los
hombres más poderosos dentro del Vaticano,
pero su proximidad al Pontífice podría
no gustar a los cardenales del Cónclave.
En cuanto a Lustiger, su familia es
de origen hebreo lo que podría ser determinante
en su elección, ante la voluntad de
la Iglesia de mejorar el diálogo con
los judíos, y es uno de los discípulos
más fieles de Karol Wojtyla.
Por último, también se ha apuntado a
la posibilidad de que el ex presidente
de la Conferencia Episcopal Española
y arzobispo de Madrid, Antonio Maria
Rouco Varela, sea el elegido, puesto
que Juan Pablo II le dio un importante
papel en el segundo Sínodo europeo en
1999. Pero en su contra tiene, según
los observadores, es que después de
Juan Pablo II pocos cardenales elegirían
a un Papa tan tradicionalista como Rouco
Varela.
Volver
|