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· Bush visitó la capilla
ardiente del Papa en la noche de este
miércoles
· El Vaticano cerró
las colas para ver al Papa este miércoles
a las diez
Lo ha dicho Navarro Vals. El
testamento dejado por el Papa no contiene
ningún tipo de indicación sobre la identidad
del cardenal 'in pectore', por lo que
su nombre seguirá siendo un secreto.
El testamento del Pontífice, que fue
leído este miércoles durante la cuarta
Congregación de los cardenales, está
cargado de contenido espiritual a lo
largo de las 15 páginas que comenzaron
a ser escritas en 1979. El documento
será hecho público este jueves. Además,
Navarro Vals ha anunciado que el Cónclave
abrirá sus deliberaciones el próximo
18 de abril. Por otro lado, dada la
multitud de gente concentrada para desfilar
ante el cadáver del Papa, el
Vaticano cerró a las diez de
de la noche de este miércoles
las colas.
06/04/2005
Diariocrítico/Agencias/Roma
El texto será publicado en polaco, tal
como fue escrito, y en su traducción
en italiano. En el testamento de Juan
Pablo II no se menciona, como se
esperaba, el nombre del cardenal 'in
pectore', nombrado durante su Pontificado
y cuya identidad se mantiene en secreto
por motivos de seguridad o personales,
por lo que casi con seguridad no se
podrá conocer su nombre.
Lo que se ha dado a conocer es que Juan
Pablo II comenzó a escribir el documento,
de 15 páginas, en 1979, sólo un año
después de su elección, y que recorre
varias etapas de sus 26 años de Pontificado,
incluidos los momentos más duros durante
la enfermedad.
Navarro Valls anunció también
que los 116 cardenales presentes en
Roma, entre los electores y los mayores
de 80 años, decidieron que la primera
sesión del Cónclave comenzará en la
tarde del 18 de abril. Se trata del
primer día posible, ya que la Constitución
Apostólica obliga a que el Cónclave
se celebre a partir de los 15 días después
de la muerte del Pontífice.
El portavoz también ha desmentido que
los restos de Juan Pablo II pudieran
ser trasladados para una homilía a la
Basílica de San Juan de Letrán, catedral
de la ciudad de Roma, de la que el Papa
es obispo, debido "a motivos de seguridad
y de organización".
Las diez de este miércoles,
límite para ver al Papa
Por otra parte, las multitudes para
desfilar ante el cadáver del
Papa, que han desbordado todas la previsiones,
han obligado al Gobierno de Italia y
al Vaticano a tomar la medida drástica
de cerrar las colas a las diez de este
miércoles. De modo que los peregrinos
que llegaro después no pudieron
ver el cadáver de Juan Pablo
II.
Asi, tras acordarlo con la Santa Sede,
lo ha confirmado el comisario extraordinario
del Gobierno italiano, para las exequias
del Papa Wojtyla, Guido Bertolaso,
quien invitó a primeras horas de la
tarde a los peregrinos a que valoraran
el riesgo de no poder llegar hasta la
basílica antes de ponerse en fila.
Las colas, según avisó,
se cerrarían con toda probabilidad
a las 22.00 horas, porque se calcula
que al final serán necesarias otras
24 horas para llegar a la basílica vaticana,
y se quiere "evitar cualquier
riesgo" y asegurar a los que estén
en la cola a esa hora límite
que podrán despedirse del Papa.
Bush, también ante el Papa
Por su parte, el presidente de EEUU,
George W. Bush, visitó este miércoles
por la noche la capilla ardiente del
Papa inmediatamente después de aterrizar
noche en Roma procedente de Washington.
Bush, acompañado por su padre, el ex
presidente George H.W. Bush,
y Bill Clinton, se dirigieron
directamente a la Basílica desde el
aeropuerto militar de Ciampino. Una
vez en la capilla ardiente, los tres
rezaron arrodillados a pocos metros
del fallecido Pontífice.
La esposa de Bush, Laura, y la
secretaria de Estado norteamericana,
Condoleezza Rice, también estuvieron
presentes, las dos con velos negros.
Bush declaró a los periodistas que viajaban
con la delegación estadounidense en
el avión presidencial que el Papa era
una figura "inolvidable". Agregó
que se reunió con Juan Pablo II por
primera vez cuando fue vicepresidente
de Ronald Reagan y que en aquello ocasión
estuvo acompañado por su hermano Jeb.
Aunque él y el Papa discreparon sobre
la guerra del Golfo Pérsico, el ahora
ex presidente indicó que deseaba haber
tenido más tiempo para discutir con
el Pontífice la noción de una "guerra
justa". Por su parte, Clinton señaló
que Juan Pablo II demostró su apoyo
a la OTAN en sus acciones para poner
fin al genocidio en Bosnia y Kosovo
en la década de 1990.
Clinton agregó que conoció a "dos
grandes Papas" en su vida: Juan
Pablo II y Juan XXIII. El ex presidente
demócrata apuntó que reconocía que Juan
Pablo II "pudo haber tenido un legado
mixto", pero le calificó como un
hombre con un gran sentido de la dignidad
humana.
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