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Roma vivirá este viernes uno
de los días más importantes
de su historia. Los funerales del Papa
Juan Pablo II, que serán oficiados
por el cardenal alemán Joseph Ratzinger,
acogerán en el reducido estado
del Vaticano a la mayor cumbre de jefes
de Estado de la historia, agrupados
en un total de 200 delegaciones oficiales.
Más de 25 pantallas gigantes
se han instalado en diversos lugares
de Roma para retransmitir las exequias,
que comenzarán a las 10 de la
mañana y durarán tres
horas, ya que sólo 300.000 personas
podrán entrar en la Plaza. Para
todos ellos, fieles y mandatarios, se
ha organizado un dispositivo de seguridad
sin precedentes en Italia. Un avión
de reconocimiento AWACS de la OTAN cubrirá
un radio de casi 400 kilómetros en torno
a la ciudad de Roma, y comunicará datos
sobre el tráfico aéreo a alta y baja
altura, sirviendo igualmente de plataforma
de mando, control y comunicación en
caso necesario.
07/04/2005
Diariocrítico/Agencias/Roma
Unas doscientas delegaciones oficiales
acudirán este viernes a los funerales
por Juan Pablo II. Ante esta
aglomeración de mandatarios,
a la que se unirá la de los fieles
que quieran asistir a la misa desde
la Basílica, Roma ha previsto
un despliegue de seguridad nunca visto
antes en la ciudad. El Vaticano anunció
en la tarde de este jueves que la capilla
ardiente de Juan Pablo II se cerraría
a las 22:00 horas para comenzar a preparar
los funerales previstos para las 10:00
del viernes.
El plan de seguridad prevé el cierre
de todo el espacio aéreo sobre Roma
en un radio de 35 millas y su vigilancia
por un avión Awacs de la OTAN. Asimismo,
se han instalado algunas baterías de
misiles antiaéreas Spada en varios puntos
estratégicos de la capital y se han
dispuesto baterías de misiles Hawk de
medio alcance en el aeropuerto militar
de Pratica di Mare.
Para la vigilancia de las delegación,
las fuerzas del orden han puesto a disposición
1.430 unidades que se encargarán de
acompañarles en sus trayectos por el
interior de Roma y hasta la Plaza de
San Pedro, mientras que otros 5.000
se ocuparán de las tareas de vigilancia
y control del orden público.
Entre bomberos, Policía Municipal, Ejército
y Protección Civil, están destacados
en la zona entre 10.000 y 15.000 unidades.
Además, se cuenta con los servicios
de tres núcleos de los departamentos
especiales antinuclear, antibacteriológico
y químico, así como de un reparto especial
de artificieros encargado de vigilar
la zona. Se usarán dos helicópteros
HH3F y cuatro aviones MB339CD para sobrevolar
y vigilar San Pedro y cuatro AMX y cuatro
F16 se encuentran preparados para despegar
en caso de urgencia.
Un féretro de madera y entierro sin
cámaras
La ceremonia fúnebre será presidida
por el cardenal Joseph Ratzinger,
decano del Colegio Cardenalicio y concelebrada
por los cardenales y los patriarcas
de las Iglesias orientales. Se desarrollará
al aire libre sobre el Sagrado de la
Basílica de San Pedro. Antes de que
comiencen los funerales, el cuerpo del
Papa será colocado en un féretro de
madera, como marca la tradición. Antes
de cerrarlo, sobre su rostro se le colocará
un velo de seda blanca.
En el ataúd se introducirán algunas
monedas acuñadas durante su Pontificado,
la mitra vaticana y el 'Rogito', un
documento escrito en latín sobre la
vida de Juan Pablo II que será leído
durante la ceremonia y que se colocará
dentro de un tubo de plomo. Antes del
cierre del ataúd, el cardenal Camarlengo,
el español Eduardo Martínez Somalo,
leerá el Salmo 41,2 ("Jehová lo guardará,
y le dará vida; Será bienaventurado
en la tierra. Y no lo entregarás a la
voluntad de sus enemigos").
Después se procederá a la Misa con el
Salmo 64 ('Solemne acción de gracias')
y una primera lectura de los Hechos
de los Apóstoles. Después se leerá el
Salmo responsorial 22 ('El Señor es
mi pastor, nada me falta') y la segunda
lectura será la Carta de San Pablo a
los Filipenses. Se continuará con el
Canto del Evangelio de San Juan capítulo
6, versículo 40 y después con la lectura
del Evangelio de San Juan 21,15 y 19.
Después se entonará en varios idiomas
el canto universal en el que se pedirá
por el Papa, la Iglesia, los pueblos
de todas las naciones, por todos los
fieles y posteriormente se procederá
al Canto del ofertorio, Salmo 17 ('Yo
te amo, Señor') y el Canto de la comunión,
Salmo 129 ('Desde lo hondo a tí grito,
Señor'). Después de la Eucaristía, los
cardenales presentes se acercarán al
ataúd donde descansan los restos mortales
de Juan Pablo II y se recogerán en oración
en lo que se denomina 'Rito de la última
recomendación' y en la que rezan encomendando
el alma del Papa a Dios. El cardenal
vicario de Roma, Camillo Ruini,
realizará la llamada 'Súplica de la
Iglesia romana' y después tocará el
turno a la 'Súplica de las Iglesias
orientales', que será pronunciada por
los patriarcas.
Terminada la Misa, el féretro se llevará
en procesión a través de la puerta de
Santa Marta hacia las grutas vaticanas,
sólo acompañado por algunos cardenales,
y donde se realizará la inhumación,
prevista en la capilla donde se encontraba
enterrado Juan XXIII. Según sus deseos,
será enterrado en la tierra y sobre
él se colocará únicamente una lápida
de mármol y no un sarcófago. La inhumación
solo se realizará ante unos pocos cardenales
y no será transmitida por las televisiones.
En la capilla, el Camarlengo recita
el Canto 'Salve Regina' y se procede
a la inhumación, el ataúd es introducido
en otro féretro de plomo, para evitar
la humedad, y por último en otro de
madera de avellano. Después la tumba
se cerrará con una lápida de mármol
blanco con las únicas palabras "Johannes
Paulus P. P. II".
Un awacs de la OTAN
Finalmente, el avión de reconocimiento
AWACS de la OTAN cubrirá un radio de
casi 400 kilómetros en torno a la ciudad
de Roma, según informó el Comando Supremo
Aliado en Europa (SHAPE) en un comunicado.
El AWACS comunicará datos sobre el tráfico
aéreo a alta y baja altura, sirviendo
igualmente de plataforma de mando, control
y comunicación en caso necesario. El
avión de la OTAN sobrevolará Roma a
30.000 pies de altura y dispondrá para
esta misión de un personal a bordo compuesto
por 17 personas de doce nacionalidades.
Hasta el momento, y sobre todo tras
los atentados del 11 de septiembre de
2001, los aliados han autorizado el
despliegue de AWACS en países donde
se desarrollaron eventos políticos como
cumbres europeas (junio de 2002 en Sevilla)
o reuniones del G8, así como acontecimientos
deportivos como los Juegos de Invierno
en Salt Lake City a finales de 2002
o los de verano en Atenas el pasado
mes de agosto.
Por otra parte, se ha pedido a los peregrinos
que se acercarán a San Pedro que eviten
llevar mochilas o grandes bultos, ya
que cada uno de ellos tendrá que pasar
por el detector de metales y esto podría
retrasar las tareas de organización.
Muchos de los autobuses de peregrinos
que llegaron este jueves a la ciudad
han sido dirigidos a la zona de Tor
Vergata para que asistan desde allí
a los funerales ya que, como han apuntado
las fuerzas del orden, en la ciudad
se encuentran ya más de un millón de
peregrinos, por lo que no hay más capacidad.
El prefecto de Roma, Achille Serra,
explicó hoy que "la ciudad no se
encuentra en estado de emergencia ni
lo estará en las próximas horas",
aunque ha añadido que seguramente ha
habido momentos de dificultad debido
a los millones de peregrinos que han
querido entrar en la Basílica de San
Pedro para dar su último adiós al Papa.
En Roma se cortará el tráfico urbano
desde las dos de la madrugada de mañana
hasta las seis de la tarde, y todas
las oficinas públicas, museos, colegios
e institutos permanecerán cerrados.
Los funerales del Papa Juan Pablo II
comenzarán con la colocación de los
restos mortales en una ataúd de madera,
serán oficiados por el cardenal alemán
Joseph Ratzinger y durarán unas tres
horas.
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