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El decano del Colegio Cardenalicio,
el alemán Joseph Ratzinger, condenó
este lunes durante su homilía en la
misa 'pro eligendo Pontífice', la "dictadura
del relativismo" que se vive en
estos tiempos, que "no reconoce nada
como definitivo y que deja sólo, como
última cosa, al propio yo con sus deseos".
18/04/2005
Diariocrítico/Agencias/Roma
En la misa que da inicio al ritual del
Cónclave que elegirá al nuevo Papa,
celebrada en latín en la basílica de
San Pedro, el oficiante, el cardenal
Ratzinger, dirigió duras palabras
a lo que llamó "dictadura del relativismo"
y criticó "todos los vientos de doctrina
que hemos conocido en estos últimos
decenios".
"Cuántas corrientes ideológicas,
cuántos modas del pensamientos. La pequeña
barca del pensamiento de muchos cristianos
ha sido agitada por estas olas, que
van de un extremo a otro, desde el marxismo,
al liberalismo, pasando por el libertinaje,
al colectivismo, al individualismo radical,
desde el ateísmo al un vago misticismo
religioso", dijo Ratzinger, uno
de los cardenales favoritos para ser
el nuevo Papa.
Para Ratzinger, "cada día nacen nuevas
sectas y sucede lo que dice San Pablo
sobre el engaño de los hombres, sobre
la astucia para engañarles". "Tener
una fe clara, según el credo de la Iglesia,
a veces es etiquetado como fundamentalismo.
Mientras que el relativismo, es decir,
dejarse llevar de un lado otro por cualquier
forma de doctrina, aparece la única
manera de comportarse en la actualidad",
añadió.
El cardenal decano, de 78 años, uno
de los dos únicos purpurados que ya
participaron en el cónclave que eligió
a Juan Pablo II, definió este momento
"como la hora de gran responsabilidad
de la Iglesia católica" y pidió
"que después del gran don de Juan
Pablo II, se nos done un nuevo pastor
que nos guié al conocimiento de Cristo,
a su amor y a la verdadera alegría".
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