La primera votación de los 115 concluye sin acuerdo en el nombre del nuevo Papa


La chimenea instalada sobre la capilla Sixtina del Vaticano emitió este lunes a las 20:00 horas un humo negro. Esto significa que los 115 cardenales electores hicieron una primera votación para elegir Papa, sin que ninguno obtuviera mayoría de dos tercios, casi cuatro horas después del inicio del Cónclave. La reunión dió comienzo con un juramento de los purpurados en la Capilla Sixtina, un rito que por primera vez se mostró al público. Antes se entonó el himno "Veni Creator" y después el decano del Colegio Cardenalicio, Joseph Ratzinger, invitó a la oración y leyó en latín la larga fórmula. El Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias del Vaticano, Piero Marini, pronunció después el 'Extra omnes' («Todos fuera»). En ese momento, todos los ajenos al Cónclave salieron de la Capilla Sixtina.


18/04/2005
Diariocrítico/Agencias/Ciudad del Vaticano

"Todos y cada uno de nosotros Cardenales electores presentes en esta elección del Sumo Pontífice prometemos, nos obligamos y juramos observar fiel y escrupulosamente todas las prescripciones contenidas en la Constitución Apostólica del Sumo Pontífice Juan Pablo II, Universi Dominici Gregis, emanada el 22 de febrero de 1996", dijo Ratzinger.

"Igualmente, prometemos, nos obligamos y juramos que quienquiera de nosotros que, por disposición divina, sea elegido Romano Pontífice, se comprometerá a desempeñar fielmente el 'munus petrinum' de Pastor de la Iglesia universal y no dejará de afirmar y defender denodadamente los derechos espirituales y temporales, así como la libertad de la Santa Sede", continuó.

"Sobre todo, prometemos y juramos observar con la máxima fidelidad y con todos, tanto clérigos como laicos, el secreto sobre todo lo relacionado de algún modo con la elección del Romano Pontífice y sobre lo que ocurre en el lugar de la elección concerniente directa o indirectamente al escrutinio; no violar de ningún modo este secreto tanto durante como después de la elección del nuevo Pontífice, a menos que sea dada autorización explícita por el mismo Pontífice; no apoyar o favorecer ninguna interferencia, oposición o cualquier otra forma de intervención con la cual autoridades seculares de cualquier orden o grado, o cualquier grupo de personas o individuos quisieran inmiscuirse en la elección del Romano Pontífice", terminó.

Los cardenales se encontraban sentados a los dos lados de la Capilla en doce mesas de madera, seis a cada lado y en el centro se colocó el atril con el Evangelio en el que juraron los purpurados. Cada cardenal pronunció su nombre y poniendo la mano sobre el Evangelio, dirá: "Prometo, me obligo y juro". Estos días se ha hablado con frecuencia del vínculo de secreto para la elección del Papa.

Esta es sólo una parte del juramento. Antes que nada se jura observar lo prescrito en la Constitución Apostólica "Universi Dominici gregis" y después se jura lo siguiente: "Quien por disposición divina, sea elegido Romano Pontífice, se comprometerá a desempeñar fielmente el 'munus Petrinum' de Pastor de la Iglesia universal".

El Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias del Vaticano, Piero Marini, pronunció después el 'Extra omnes' («Todos fuera»). En ese momento, todos los ajenos al Cónclave salieron de la Capilla Sixtina y allí únicamente se quedaron, además de los purpurados, el propio Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias y el cardenal Tommas Spidlik.

A puerta cerrada, el cardenal Spidlik fue el engargado de realizar la meditación, predicó a los Cardenales electores sobre el gravísimo deber que les incumbe. Predicada la meditación, el religioso salió de la Capilla Sixtina junto con el Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias, se cerraron las puertas y se pusieron guardias en todas las entradas de la Capilla.

Entonces el Cardenal Decano, Joseph Ratzinger preguntó a los cardenales si se podían ya proceder a iniciar el proceso de la elección. A las 20:00 tuvo lugar la primera votación, pero sin acuerdo. De la chimenea salió humo negro, por lo que habrá que esperar a días sucesivos para saber el nombre del Papa nuevo.

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