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El Papa Benedicto XVI recibió
este domingo los atributos papales,
el anillo del pescador y el palio, en
el momento más simbólico
de la misa de entronización con
la que da comienzo su Pontificado. Miles
de peregrinos llegados de todo el mundo,
en especial de Alemania y de la región
de Baviera, acudieron a la plaza de
San Pedro para asistir a la misa de
entronización. Asimismo, en el
acto religioso estuvieron presentes
delegaciones oficiales de numerosos
países, entre ellas la encabezada
por el Rey Don Juan Carlos y la reina
Sofía, y los ministros de Exteriores,
Defensa y Justicia.
24/04/2005
Diariocrítico/Agencias
Después
del canto 'Laudes Regiae' y la lectura
del evangelio, los diáconos se
presentaron ante el Papa. El protodiácono,
el cardenal chileno Jorge Arturo
Medina Estévez --el
mismo que anunció el pasado martes
la elección del Papa-- fue el
encargado de imponerle el palio y la
'scholacantorum'.
A continuación el secretario
de Estado vaticano, Angelo Sodano,
leyó la fórmula de la
entrega del anillo del pescador y se
dirigió hacia el Papa para entregárselo.
El palio y el anillo del pescador son
los símbolos del Pontífice.
Así, desde el balcón de
las Bendiciones de la Basílica
de San Pedro, el mismo desde el que
asoman los Papas tras su elección,
colgará el tapiz de la pesca
milagrosa, que según el evangelio
de San Juan --leído en la ceremonia--,
cuenta el dialogo entre Jesús
y Pedro, cuando le concede el
deber de ser "pescador de hombres",
pastor de los cristianos y "cuidar
el rebaño".
El palio es una larga estola que el
Papa lleva sobre los hombros en las
celebraciones. Está confeccionado
con lana de oveja y tiene bordadas seis
cruces con los clavos. El anillo del
pescador, que lleva la imagen de San
Pedro lanzando las redes, es personalizado
por cada Pontífice y se destruye
tras la muerte del Papa.
En la ceremonia, la casulla que llevaba
Benedicto XVI está bordada en
oro y es la misma que vistió
Juan Pablo II en la misa de Navidad
del año 2000.
Después de la imposición
del anillo y el palio y antes de la
homilía se entona el 'Tu es Petrus'
(Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré
mi Iglesia).
Doce fieles protagonizaron la ceremonia
de obediencia al Papa durante la misa
de entronización, después
de que Joseph Ratzinger recibiera los
símbolos papales.
En esta breve ceremonia se fueron acercando
al Pontífice representantes de
todo el mundo católico: tres
cardenalas, un obispo, un presbítero,
dos religiosos --uno de ellos una monja--
una pareja de esposos surcoreanos con
su hijo y un niño de la República
del Congo.
El rito de la 'Oracion de los fieles'
o peticiones durante la misa de entronización
de Benedicto XVI fue leído en
cinco idiomas, empezando por el alemán,
lengua materna del Papa e incluyendo
el francés y el portugués,
pero también en árabe
y en chino, en un gesto hacia los fieles
de regiones donde la Iglesia católica
tiene relaciones no siempre fáciles
con el poder.
Así, la primera petición
fue en alemán, dedicada a la
Iglesia; y la segunda en francés,
por el nuevo Papa "que inaugura
hoy su ministerio de sucesor de Pedro".
La tercera fue en árabe, por
los responsables de las naciones; la
cuarta, en chino, por "los que
sufren y luchan perdidos en la vida"
y la quinta, en portugués,
por todos los participantes en la misa.
Desde primeras horas de la mañana
muchos eran los fieles congregados en
San Pedro para poder presenciar la misa
que da inauguración al Pontificado
de Joseph Ratzinger como el 265
ocupante de la silla de Pedro.
También estuvieron presentes
en la misa delegaciones de todo el mundo,
aunque no de tanto nivel como las presentes
hace dos semanas en los funerales de
Juan Pablo II. Además de los
Reyes de España y los ministros
Miguel Angel Moratinos, José
Bono y Juan Fernando López
Aguilar, también hay otros
miembros de las casas reales mundiales
presentes como el Príncipe
Alberto II de Mónaco, el
rey Carlos Gustavo de Suecia,
el príncipe heredero de Holanda
Guillermo o el príncipe
Felipe de Edimburgo, marido de
la reina Isabel II de Inglaterra.
Asimismo son muchos los jefes de Estado
que han acudido al Vaticano en representación
de sus países. La delegación
más importante es la de Alemania
--país de origen del Pontífice--
con el presidente Horst Koehler
a la cabeza, así como el canciller,
Gerhard Schroeder, el ministro
de Interior, Otto Schilly, la
líder de la oposición,
Angela Merkr, y el gobernador
de Baviera --región natal de
Ratzinger--, Edmund Stoiber.
La delegación italiana, también
numerosa, contó entre otros con
el presidente de la República,
Carlo Azeglio Ciampi, y con el
primer ministro, Silvio Berlusconi.
También estuvieron presentes
en la misa los presidentes de Austria,
Heinz Fisher; República
Checa, Vaclav Klaus; el Salvador,
Tony Saca; Estonia, Arnold
Ruutel; Hungría, Ferenc
Madl; Líbano, Emile Lahoud;
Polonia, Aleksander Kwasnievwski.
Además, se encuentran entre los
asistentes el primer ministro francés,
Jean Pierre Raffarin, el holandés,
Jan Peter Balkenende, y el portugués,
José Sócrates. En representación
de Estados Unidos se encuentra el hermano
del presidente George W. Bush y gobernador
de Florida, Jeb Bush, así
como 21 congresistas.
Además de numerosos embajadores
y otros ministros y representantes de
varios países, destacó
la presencia del arzobispo de Canterbury,
Rowan Williams, máximo
cargo eclesiástico de la Iglesia
Anglicana, y el jefe de relaciones exteriores
de la Iglesia Ortodoxa Rusa, el metropolitano
Kiril.
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