Londres intenta volver a la normalidad tras el segundo ataque terrorista en quince días


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Tony Blair confirmó que no había ninguna víctima y la Policía que no explotaron todas las bombas, pero que se pretendía algo similar al 7-J

Cuatro pequeñas explosiones en tres estaciones de metro y en un autobús se registraron este viernes en Londres, sembrando de nuevo el pánico en la capital justo dos semanas después de los atentados terroristas del 7-J que arrojaron un balance de 56 muertos y unos 700 heridos. El comisario de la Policía Metropolitana de Londres, Sir Ian Blair, señaló que "se intentaron" hacer estallar cuatro artefactos "con la intención de matar". Blair se presentó antes los medios de comunicación con extrema cautela y mucha prudencia y no ofreció detalles de cómo avanza la investigación ni tampoco si se practicaron arrestos, aunque todo indica que alguna de las bombas no explotó. Mientras, el primer ministro británico, Tony Blair pedía a los ciudadanos que actúen con normalidad.

21/07/2005
Diariocrítico/Agencias/Londres

El máximo responsable de la Policía londinense explicó que se están estudiando los cuatro lugares donde se produjeron estos incidentes para tratar de analizar la zona y encontrar así pistas que pudieran llevar a los responsables de estos actos ante la Justicia.

El pánico regresó de nuevo a Londres sólo dos semanas después del 7-J. Las pequeñas explosiones de hoy tuvieron lugar en las estaciones de metro de Warren Street (en el norte de Londres), Oval (sur), Sheperds Bush (oeste), mientras que el incidente de autobús fu en Hackney Road (este).

El alcalde de Londres, Ken Livingstone, que también estuvo presente en esta rueda de prensa, alabó la rapidez con la que actuó la Policía e indicó que se espera que en breve se pueda reestablecer la normalidad en el servicio de transportes.

Livinsgstone pidió información y colaboración de los ciudadanos para ayudar a identificar a los responsables de los ataques y también hizo un llamamiento a quienes ofrezcan servicios religiosos para que en los mismos se subraye la inmoralidad de estos actos.

El primer edil explicó que la única tecnología que se puede utilizar para controlar el metro es la que ya se emplea en los aeropuertos, pero consideró que ello es algo prácticamente imposible porque cada día utilizan este sistema de transporte unos tres millones de personas.

No hay muertos

Por su parte, el primer ministro británico, Tony Blair, dijo que "afortunadamente no hay que lamentar victimas mortales" en estas explosiones, aunque una persona resultó herida y pidió a los británicos que reine la calma y que la normalidad vuelva lo antes posible a la capital.

Blair, quien explicó que va a predicar con el ejemplo y que, por ello, él va a seguir con su agenda como estaba previsto. El 'premier' dijo que, "aunque no se puede minimizar esta situación, porque ha sido seria, queremos decir que esto ha sucedido para dar miedo a la gente, asustarles y preocuparles".

"Hay que reaccionar de forma calmada y volver a la normalidad lo antes posible", valoró Blair, indicando que espera que se reestablezca también la normalidad lo antes posible en el sistema de transportes de Londres."Todo sucedió hace poco, no conozco mas que lo que conocen ustedes", declaró esta tarde a los periodistas, pero los servicios de seguridad "dijeron que tienen la situación bajo control".

Asimismo, Blair alabó "el espíritu de Londres y Reino Unido que se ha representado esta mañana cuando la gente ha ido a Trafalgar Square y se ha mantenido unida". "Todo el mundo sabe lo que esta gente quiere hacer, quieren intimidarnos, asustarnos, para que no continuemos con nuestra vida diaria. Es importante responder manteniendo nuestras vidas y seguir con la normalidad", pidió.

"Lo mejor en estas circunstancias es dejar que las fuerzas de seguridad investiguen", afirmó, señalando que la Policía Metropolitana "ha revisado las estaciones y se espera volver a la normalidad lo antes posible". "Es importante reaccionar calmado y continuar con nuestras vidas", reiteró.

Guerra Irak

Según el líder laborista, lo importante ha sido "el impacto que ha tenido en el mundo la reacción de los británicos, una reacción basada en la dignidad, la fuerza y la determinación de que no nos va a cambiar, no va a cambiar lo que hacemos". Blair tuvo que responder también a la pregunta de si se sentía responsable de los atentados por haber autorizado la guerra en Irak. A este respecto, respondió que "los responsables son quienes cometen estos actos".

El primer ministro quiso así desvincularse de cualquier tipo de responsabilidad. Reiteró que los terroristas siempre querrán justificar sus actos con excusas y recordó que este tipo de terrorismo sucedía también antes de la guerra en Irak y Afganistán y también antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Mientras, el primer ministro australiano, John Howard, con quien se reunió este viernes Blair, felicitó a los británicos por la respuesta de los servicios de emergencia y alabó su determinación para luchar contra el terrorismo.

"El terrorismo es el enemigo de la gente inocente. Es el uso pervertido de una ideología", dijo Howard, recordando que en el 7-J murió un australiano y que, pese a ello, sigue comprometido en la lucha contra el terrorismo.




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