La Policía británica difunde imágenes de los presuntos autores de la réplica del 7-J

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Por la mañana fue abatido a tiros por Scotland Yard un sospechoso relacionado con los atentados

Londres, que está desde el 7 de julio en estado de máxima alerta, vivió este viernes una nueva jornada de nervios, una vez que Scotland Yard matara en el metro a un hombre en "relación directa con la investigación" del intento de ataque del jueves, reivindicado por Al Qaeda. Asimismo, en una rueda de prensa ofrecida por la tarde, el jefe de la Polcía metropolitana, Sir Ian Blair, difunfió las imágenes de cuatro hombres sospechosos por los actos del jueves, grabados por las cámaras de los transportes públicos y donde sospecha que colocaron las bombas, que calificaron de "caseras".

22/07/2005
Diariocrítico/Agencias/Londres

Scotland Yard confirmó que policías dispararon y dieron muerte a un hombre en la estación de metro de Stockwell, al sur de Londres. Poco después de las 10h00 locales de este viernes (las once en Madrid) "oficiales armados mataron" a un hombre que "rehusó obdecer a las instrucciones de la policía", informó el jefe de Scotland Yard, Ian Blair. Según su versión, el hombre estaba "relacionado directamente con la investigación" sobre las bombas de este jueves.

La red terrorista Al Qaeda reivindicó su colocación este viernes en internet mediante un comunicado firmado por las Brigadas Abu Hafs al Masri, que llevan el nombre de un jefe de la red de Osama bin Laden muerto en la guerra de Afganistán.

Además, la policía difundió las imágenes de cuatro hombres sospechosos por los actos del jueves, grabados por las cámaras de los transportes públicos donde sospecha que colocaron las bombas, que calificaron de "caseras". Aunque la policía no ha identificado al hombre muerto este viernes, las televisiones británicas afirmaron que se trataba de un "presunto kamikaze".

Interrogado por la BBC, un testigo indicó que el hombre había muerto tras recibir cinco balazos de agentes de la policía vestidos de paisano, en la estación de metro de Stockwell. Mark Whitby, que se encontraba en esa estación, afirmó a la BBC que el hombre parecía de origen asiático.

Otro testigo, Chris Wells, de 28 años, que salió del metro en Stockwell, afirmó que vio unos 20 policías, algunos de ellos armados "con grandes pistolas negras", correr hacia la estación, que se encuentra a sólo una estación de Oval, donde se produjo uno de los atentados fallidos del jueves.

Uno de ellos "corría con una pistola en la mano -parecía una automática-. Luego le empujaron al suelo, le golpearon en la cabeza y le dispararon cinco veces", dijo. Esta serie de incidentes hacen temer a los londinenses que su ciudad sea objeto de una campaña terrorista, tras la masacre del 7 de julio, cuando una cadena de explosiones contra el transporte público causó 56 muertos y 700 heridos.

La policía ha lanzado una intensa campaña para atrapar a los cerebros de los atentados de hace dos semanas y este jueves. De hecho, esta misma tarde, detectives buscaban una casa sospechosa en Harrow Road, un barrio del oeste de Londres, cuyos vecinos fueron conminados a no salir. Por la mañana fue desalojada una mezquita, al parecer por una falsa alarma.

Los expertos señalaban este día que los autores del último ataque fallido dejaron una serie de indicios, que Mike Granatt, un consejero gubernamental para la lucha antiterrorista, calificó de "mina de oro". Además de las imágenes, que ya permitieron seguir los movimientos de los considerados suicidas del 7-J, la policía examina también las cuatro bombas colocadas en tres metros y un bus que no explotaron. Los policías quizá puedan "nuevas pistas sobre el fabricante de las bombas", había comentado Granatt.

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