Lento y triste adiós al 'Papa viajero'


Concluye el tercer pontificado más largo de la historia de la Iglesia Católica. Era el 16 de octubre de 1978 cuando el cónclave reunido tras la muerte de Pablo VI nombraba a Karol Wojtyla como 263º sucesor de San Pedro, convirtiéndolo en el primer Papa polaco de la de la Iglesia Católica.

A.MARTÍN LARIOS

Wadowice, una pequeña ciudad situada a 50 kilómetros de Cracovia, recibía al que se convertiría en el futuro Juan Pablo II el 18 de mayo de 1920.
Desde muy joven, Karol Wojtyla muestra una gran inquietud por el teatro y las artes literarias polacas, lo que lo lleva a plantearse seriamente la posibilidad de continuar los estudios de filología y lingüística polaca. Sin embargo, un encuentro con el Cardenal Sapieha durante una visita pastoral, le hizo considerar una vocación que hasta entonces se había mantenido oculta: el sacerdocio.

Con apenas 18 años se matricula en la Facultad de Filosofia de la Università Jagellonica y se traslada junto a su padre a Cracovia, donde continúa con su afición al teatro experimental en el Studio 38. En ese mismo año entraría en la Sección Eucarística y de Caridad de la Sociedad de Estudiantes.

Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial los nazis cierran todas las Universidades de Polonia con el objetivo de invadir no sólo el territorio polaco, sino también su cultura. Frente a esta situación Karol Wojtyla, acompañado de otros jóvenes, organiza una Universidad clandestina en donde estudia filosofía, idiomas y literatura. En esta época Juan Pablo II entra en contacto con los escritos de San Juan de la Cruz y de Teresa de Ávila, que influirían notablemente en su forma de ver la vida y la religión.

Los tiempos son difíciles en toda Europa y la situación no resulta más favorable para Wojtyla: a la muerte de su padre se suma su incorporación al trabajo en una cantera para huir de la deportación. Esto último, según relataría posteriormente el Pontífice, le ayudaría a conocer de cerca "el cansancio físico, la sencillez, sensatez y fervor religioso de los trabajadores y los pobres".

En 1942 se inscribe en la Facultad de Teología e inicia el sacedorcio. Cuatro años más tarde es ordenado sacerdote el Seminario Mayor de Cracovia y al poco tiempo obtiene la licenciatura de Teología en la Universidad Pontificia de Roma Angelicum y el doctorado en Filosofía. Tras viajar por Francia, Bélgica y Holanda, Juan Pablo II regresa a Polonia, donde inicia su ministerio pastoral.

En 1953 presenta en la Universidad Católica de Lublin una tesis titulada Valoración de la posibilidad de fundar una ética católica sobre la base del sistema ético de Max Scheler. Cinco años más tarde se consagra como Obispo Auxiliar de Cracovia, convirtiéndose en el miembro más joven del Episcopado Polaco. Durante estos años, el entonces Obispo Wojtyla combina la producción teológica con una intensa labor apostólica, especialmente con los jóvenes, con quienes compartía tanto momentos de reflexión y oración como espacios de distracción y aventura al aire libre.

En esta época tiene lugar el Concilio Vaticano II (1962-65), donde realiza una contribución importante en las comisiones responsables de elaborar la Constitución Dogmática sobre la Iglesia Lumen Gentium y la Constitución conciliar Gaudium et Spes. El Papa toma parte en todas las asambleas del Sínodo de los Obispos y colabora activamente en la redacción del documento sobre la Iglesia en el mundo actual.

Desde este momento, Wojtyla se encarga de aplicar en Polonia los decretos establecidos por el Concilio en el marco del gobierno comunista de aquel entonces e inicia una serie de visitas a las comunidades polacas de distintos países. En estos viajes el Papa participa en encuentros, congresos eucarísticos, sínodos locales, impartiendo lecciones y conferencias. Todo ello le aporta una amplia experiencia en materia internacional en un breve espacio de tiempo.

En agosto de 1978 muere el Pablo VI y el Cardenal Albino Luciani, conocido como el Papa de la Sonrisa, es elegido nuevo Papa, quien toma el nombre de Juan Pablo I, pero fallecería a los 33 días de su nombramiento. El 16 de octubre, después de un nuevo cónclave, el Cardenal polaco Karol Wojtyla es elegido como el sucesor de San Pedro, rompiendo con una tradición de papas italianos que duraba ya más de 400 años.

La salud del nuevo Papa comenzó a resentirse a partir del atentado de manos del terrorista turco Alí Agca en la plaza de San Pedro, en mayo de 1981. Aquejado de diversas enfermedades, especialmente de Parkinson, han sido numerosas las ocasiones en las que ha sido internado.

Desde el inicio de su pontificado, su origen polaco y su anticomunismo a ultranza han sido factores determinantes en la labor constante de oposición al bloque comunista, siendo una más influyó en la caída del bloque comunista. En 1992 editó un nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, en 1998 la Encíclica Fe y Razón, y en 2005, sus polémicas reflexiones en Memoria e identidad. Pero, sin lugar a dudas, la principal nota por la que será recordado Juan Pablo II será por sus viajes a lo largo y ancho del planeta con el objetivo de difundir su mensaje apostólico.

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