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Revilla,
criticado por los senadores cántabros del PP
La inolvidable y célebre intervención que hizo el
pasado miércoles en el Senado el presidente de Cantabria,
Miguel Ángel Revilla, durante el debate sobre
el estado de las Autonomías no les gustó nada
a sus paisanos del PP.
Aunque gran parte de sus 'gloriosas' frases despertaron
la hilaridad de casi todos los que le escucharon,
tanto políticos como periodistas que cubrían
la información en la Cámara Alta - que incluso
se sumaron a los aplausos a Revilla cuando éste
finalizó su discurso- a los senadores cántabros
populares no les hizo ni pizca de gracia.
Es más, según afirmaron a este Mirador algunos parlamentarios
socialistas, los senadores del PP pusieron a
caldo en 'petit comité' a Revilla llegando a calificarle
de "payaso" y avergonzándose de que este
comunidad tenga un presidente como él.
Revilla, que lidera el Partido Regionalista de Cantabria
(PRC) y gobierna esta comunidad con el apoyo del
PSOE, es el único presidente autonómico que no
cuenta con ningún representante en el Senado.
Pero su entretenido discurso si fue valorado por
el presidente del Gobierno, quien al ser preguntado
por este boletín qué le había parecido contestó
con una amplia sonrisa: "solo por la escuchar
a Revilla ya ha merecido la pena celebrar este debate
de las Autonomías".
ZP
contó con el apoyo de los fontaneros de Moncloa
El presidente del Gobierno contó con la inestimable
ayuda de su equipo de asesores - o 'fontaneros'-
monclovitas durante las largas jornadas que duró
el debate sobre el estado de las Autonomías
celebrado en el Senado.
El grupo, capitaneado por José Enrique Serrano,
director del Gabinete de la Presidencia, y Enrique
Guerrero, el que fuera 'brazo derecho' de Rubalcaba,
junto con el secretario de Comunicación, Fernando
Moraleda, se recluyó en una de las salas de
la Cámara Alta muy cercana al hemiciclo antiguo
donde se desarrollaba el debate.
Desde allí dirigieron la estrategia de contraataque
al PP, recabando información para 'desmontar'
las teorías de la oposición o aportando datos
al presidente en los que apoyar sus tesis.
La intervención de Esperanza Aguirre, que
acudió muy peleona con una chaqueta de 'pantera',
fue la que más 'inquietud' despertó. No solo
en las filas socialistas sino también dentro de
su propio partido en donde algunos la ven ya
como la 'sucesora' de Rajoy.
Chaves
y la comunidad 'marciana'
El cansancio después de tantas horas de debate hizo
mella en algunos líderes autonómicos. Y si el presidente
cántabro había logrado despertar del 'letargo' a
sus señorías y al propio Zapatero, el
presidente andaluz, Manuel Chaves, con ayuda posterior
del murciano, Ramón Luís Valcárcel, lograron rematar
la faena.
Chaves, en una de sus últimas réplicas, haciendo
honor a la fama que le ha otorgado su guiñol, tuvo
un 'lapsus lingue' y se refirió a Valcárcel como
el presidente de la comunidad 'marciana' en
lugar de murciana, lo que provocó contenidas risas
en el hemiciclo. Pero ahí no acabó la cosa, porque
llegado el turno del aludido y pese a las disculpas
pedidas por Chaves, éste comentó que esperaba que
"no se trate de un error malintencionado porque
con el nombre de las comunidades no se juega".
Pero más juerga, si cabe, provocaron los esfuerzos
que tuvo que hacer Valcárcel para ser escuchado
ya que no acaba de acertar a abrir el micrófono,
tarea en la que finalmente fue ayudado por el presidente
cántabro, Miguel Ángel Revilla, sentado a su izquierda.
El atento gesto fue saludado por Valcárcel con un
irónico "ponga un Revilla en su vida si quiere
solucionar sus problemas". Ni qué decir tiene
que el hemiciclo volvió a crujir de risa después
de casi doce horas de aburrido debate.
Rajoy
no quiso 'eclipsar' a Aguirre
Su gabinete de prensa había anunciado que Mariano
Rajoy iba a hacer unas declaraciones a eso de
las dos de la tarde en el Senado adonde llegó a
media mañana justo a tiempo para escuchar la intervención
de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza
Aguirre.
Pero, al final, Rajoy suspendió la anunciada comparecencia
y se fue a la entrega de los Premios Planeta, aunque
con la idea de regresar a la Cámara Alta para almorzar
en con su grupo parlamentario.
Pero lo cierto es que el líder de la oposición prefirió
no restar protagonismo a Esperanza Aguirre
cuya intervención motivo su efusiva felicitación
y fue muy aplaudida por los suyos, y hasta obligó
al presidente Rodríguez Zapatero a adelantar
la réplica y subir a la tribuna.
La
oposición regional también pudo oir
a Aguirre
Según la opinión de sus compañeros Esperanza
Aguirre hizo un brillante discurso. Pero lógicamente,
no gustó nada a los portavoces de los grupos de
la oposición de la Ásamela de Madrid que también
acudieron al Senado a escucharla.
Entre los invitados que siguieron atentos su discurso
pudo verse a Rafael Simancas, jefe de la
oposición socialista en la Asamblea de Madrid, y
a Fernando Marín, líder de IU y diputado
autonómico. Simancas no se anduvo con 'chiquitas'
y aseguró que Aguirre con su discurso "se ha
convertido en los hooligans de la derecha más radical
y extrema".
La 'irascible'
Aguirre, 'una malva' con Rajoy
Está claro que a la presidenta de la Comunidad
de Madrid. Esperanza Aguirre, del PP, le
gusta emular a la otrora 'dama de hierro'
británica, la ultraconservadora Margaret
Thatcher.
Este martes, durante el Debate sobre el Estado de
las Autonomías que se celebra hasta mañana
miércoles en el Senado, Aguirre le dedicó
una serie de 'embestidas' dialécticas
al Gobierno que hicieron saltar al presidente, el
socialista José Luis Rodríguez
Zapatero, de su escaño para replicarla.
Aguirre sólo 'dulcificó' su
gesto adusto y su verbo acerado cuando vio aparecer
en la tribuna de invitados de la Cámara Alta
al presidente del PP y líder de la oposición,
Mariano Rajoy, a quien saludó con
gran simpatía para, a continuación,
seguir criticando duramente al Ejecutivo socialista.
Rajoy acababa de reunirse con representantes de
la Fundación de Víctimas del Terrorismo, dirigida por Maite Pagazaurtundua, dentro de una apretada agenda que tiene durante
todo este martes.
La
esperada intervención de Jaume Matas
El presidente de la Comunidad Autónoma de
las Islas Baleares, Jaume Matas, es sin duda
una de las 'estrellas' del Debate sobre el
Estado de las Autonomías, que continuará
celebrándose este martes en el Senado. Su
intercención hoy desde la tribuna de oradores
de la Cámara Alta es una de las más
esperadas. Matas ha dicho esta misma mañana
en unas declaraciones a la Cadena Ser que no admitirá
que haya "españoles de distintas
clases", en referencia a lo que él
considera "privilegios" que el
tripartito catalán quiere obtener con la
reforma del Estatut. Su oposición
a éste está en la misma línea
que la de sus demás homólogos y compañeros
de partido, el PP. Pero Matas saldrá a hablar
a la Cámara 'espoleado' por las ambiciones
pancatalanistas del tripartito en general, y de
Maragall en particular, que incluye a Baleares,
junto a Valencia y hasta una zona de Aragón
y el Rosellón - Languedoc francés,
en lo que se ha dado en llamar 'Paisos catalans'.
El
'otro ausente' reunirá a 'sus' presidentes
El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy,
fue el tercer ausente de la jornada. Lo cierto
era que no tenía que hablar ante el Senado,
pero todo el mundo -fue criticado por ello por varios
mandatarios autonómicos, principalmente socialistas-
esperaba que se presentara allí y
escuchara los discursos del Debate.
El caso es que tenía reunión con el del Comité
Ejecutivo Nacional de su partido para analizar la
reforma del Estatut catalán, y para compensar, lo
que hará es reunirse este martes con 'sus'
presidentes autonómicos en un comida que comenzará
a las 14:30 horas de la tarde en la Cámara
Alta y que también contará con la presencia del
portavoz 'popular' en ella, Pío García Escudero.
Rajoy ya se reunió con ellos el pasado viernes en
Barcelona con el objetivo de preparar un 'discurso
común' para el Debate. En aquella cita, que
tuvo lugar en el Hotel Juan Carlos I de la Ciudad
Condal, se decidió que todos demandarían
a Zapatero que revelase el modelo de Estado
que quiere para España y el de financiación para
las CCAA.
Todos
demostraron su afecto a Ibarra y Laborda
El gran ausente en la cita política del día
en el Senado fue, además del lehendakari
Ibarretxe, el presidente extremeño
Juan Carlos Rodríguez Ibarra. El infarto
de miocardio que de madrugada le llevó al
hospital fue comentado por todos los senadores y
diputados qie se acercaron a la Cámara, que
se interesaron por su estado de salud.
A consecuencia de este imprevisto, la Junta decidió
que le sustituiría el vicepresidente regional,
Ignacio Sánchez Amor. Iniciado en debate, fueron
el presidente y el ex presidente del Senado, Javier
Rojo y Juan José Laborda, quienes se
acordaron de Ibarra en sus intervenciones, deseando
que saliera del trance con la máxima rapidez.
Curiosamente este último se recupera de
las secuelas que le dejó un accidente cardiovascular
que sufrió hace algunos meses.
Laborda, que en la actualidad es presidente de la
Comisión General de las Comunidades Autónomas,
fue también objeto de numerosas muestras
de afecto por parte de los presidentes autonómicos,
senadores y dirigentes políticos de todos los 'colores'
que acudieron al debate sobre el estado de las Autonomías
celebrado en la Cámara Alta y que hasta ahora no
habían tenido ocasión de saludarle.
El senador socialista se mostró asimismo muy
interesado por la evolución - parece que favorable-
del ex presidente de la CAM, Joaquín Leguina,
que sufrió también un infarto la semana pasada.
Laborda, por cierto, recibirá el próximo día 21
de noviembre un premio, coincidiendo con el Día
del Ictus, organizado por la sociedad Nacional
de Neurología.
Rojo
ofreció una comida de 'hermandad'
Como buen anfitrión del evento - no todos los días
acuden a su 'casa' tantas ilustres personalidades-
el presidente del Senado, Javier Rojo, ofreció
un almuerzo a los presidentes autonómicos que asistieron
al debate, invitación que todos aceptaron educadamente,
salvo los dos ausentes, el vasco Juan José Ibarretxe,
declarado 'insumiso', y el extremeño Juan Carlos
Rodríguez Ibarra, que como se sabe ha sufrido
un infarto.
La comida, en la que también participaron los miembros
de la Mesa del Senado, los portavoces de los grupos,
y el ex presidente de la Cámara Alta, Juan José
Laborda, tenía su 'miga', ya que hay presidentes
que están enfrentados por asuntos nada baladíes
como el agua y los controvertidos trasvases.
Tal es el caso del castellanomanchego, José María
Barreda y el murciano, Ramón Luís Valcárcel.
Pero ni uno ni otro cruzaron palabra durante
el almuerzo aunque uno de otro estaban situados
en la mesa a escasos metros.
Valcárcel se sentó entre el senador vasco Iñaki
Anasagasti - que, según nos cuentan no sacó
a colación, por cierto, la ausencia en el debate
de Ibarretxe- y el portavoz del PP, Pío García
Escudero, con quienes departió de asuntos banales.
No estaba el horno como para suscitar temas polémicas
ni para crear más tensiones.
Según coincidieron varios de los comensales, el
almuerzo trascurrió en un clima muy distendido y
agradable mientras daban buena cuenta a una ensalada
con bogavante y a un buen solomillo de ternera.
A los postres, y con Maragall por testigo, hasta
se brindó con cava, catalán por supuesto, momento
en el que tanto Rojo como Laborda aprovecharon para
animar a los presidentes autonómicos a continuar
"con ese ambiente de diálogo" demostrado durante
el debate.
El
enojo del PNV, 'versión Anasagasti'
El discurso de Zapatero irritó al
PNV. El presidente hizo mención a las reformas
estatutarias que están en diferentes fases:
unos en Cortes –casos catalán y valenciano-,
otros a punto de estarlo y algunos en preparación
para comenzar la reforma, en etapa de borrador.
Pero ZP se ‘olvidó’ del caso
del estatuto vasco, más conocido como
‘Plan Ibarretxe’, al cual no lo citó…
deliberadamente.
Ello provocó que el senador del PNV Iñaki
Anasagasti, también Secretario Primero
de la Cámara Alta, se levantara ostensiblemente
en ese momento de la Mesa de Presidencia y abandonara
el salón con evidente enfado por la ‘omisión’.
El PNV no olvida que el pasado 1 de febrero de este
2005 la propuesta de reforma estatutaria vasca ni
siquiera fuera admitida a trámite por el
Congreso, lo que también ha provocado la
ausencia de Ibarretxe en el Debate de las Autonomías.
Revilla
perdió los papeles
Genial –no admite otro calificativo- la intervención
del presidente de Cantabria, Miguel Ángel
Revilla. Su largo discurso, sus referencias
a tiempos muy pretéritos –como a Primo
de Rivera, “el padre”, especificó-
y su voz recia de mitin hicieron las delicias
de los periodistas.
Pero, además, en un afán por recortar
partes de su discurso, puesto que ya había
superado con creces el tiempo de intervención,
perdió, literalmente, los papeles, que
se le cayeron al suelo y se dispersaron alrededor
de la tribuna de oradores.
Revilla salió del apuro no solamente ileso,
sino que además lo hizo con gracia: sin el
menos problema, bajo de la tribuna, recogió
los papeles, los ordenó y siguió como
si tal cosa. Sin duda, fue el presidente más
campechano.
San
Gil, indignada también con ZP
Si a Iñaki Anasagasti le molestó
que Zapatero no hiciera alusión alguna
al 'Plan Ibarretxe' cuando enumeró las reformas
estatutarias que están en marcha o han pasado
ya por el Congreso, más le indignó
el ‘olvido’ a la portavoz del PP en
el parlamento de Euskadi, María San Gil.
Pero por distintos motivos, claro.
A la dirigente popular le pareció “inaudito”
que Zapatero no hubiera aprovechado su primera intervención
para dar “un tirón de orejas”
al lehendakari por haberse negado a asistir al debate
con el “pueril argumento” de
que se rechazó su Plan en Madrid.
San Gil aseguró a este Mirador que su presencia
en el debate autonómico que se celebra en
la Cámara Alta trata de “suplir”
el notable vacío de representación
de la comunidad vasca mientras arremetía
contra el presidente Ibarretxe, que “debe
de serlo de todos los vascos aunque se comporta
como el presidente únicamente de los nacionalistas”.
La dirigente del PP vasco criticó con dureza
a Zapatero por haber obviado esta ausencia ya que
“parece que a él le da lo mismo
estar o no estar”.
A su juicio, el motivo de este silencio es “no
molestar” al lehendakari por si acaso
el PNV se enfada y no apoya los Presupuestos Generales
del Estado. También echó en falta
San Gil algún comentario sobre el terrorismo
de ETA y el incremento de la violencia callejera
a lo largo de las últimas semanas en el País
Vasco.
Los
traductores de euskera se estrenarán... o
no
Estreno 'fallido' el de los traductores de euskera
en el Senado: no han podido intervenir este lunes
debido a la ausencia del lehendakari Juan José
Ibarretxe. Tendrán que esperar al miércoles,
cuando llegue el turno de los portavoces de los
grupos parlamentarios, aunque en el caso vasco,
del PNV, no intervendrá el senador Zubía
como era previsible. Quien lo hará es Inmaculada
Loroño. Y es que, de hecho, se rumoreaba
que no intervendría ningún senador
vasco.
Qué lástima que no estrenaran traducción
con Ibarretxe, debió pensar la popular María
San Gil, que este lunes ha estado en el inicio
del debate al igual que la pasada semana estuvo
en el debate del Congreso para la toma en consideración
del Estatuto de Cataluña. San Gil visitó
la cabina de los traductores de euskera para interesarse
por ellos.
La dirigente 'popular' se llevó una gratísima
sorpresa: resulta que una traductora, natural de
Zaldívar, no solamente habla a la perfección
en euskera y castellano, como es natural, sino que
domina además el francés, el inglés
y el portugués y se defiende muy bien en
italiano. A eso sí que se le llama ‘internacionalismo’
de verdad.
Casi
la mitad de los presidentes se estrenan
Prácticamente la mitad de los presidentes
autonómicos son ‘nuevos’,
es decir, no ocupaban ese cargo cuando se celebró
el debate anterior en 1997, hace ahora ocho años.
También ha cambiado el ‘color del
Gobierno de España. En el 97 gobernaba el
PP y el protagonista principal del debate fue el
presidente Aznar. Ahora lo es Zapatero,
del PSOE. Y en la propia presidencia del Senado
ya no está tampoco el ‘popular’
Juan Ignacio Barrera sino Javier Rojo,
del PSOE
La lista de dirigentes autonómicos que se
estrena puede abrirse con Madrid, en donde sigue
gobernando el PP pero ya no está Gallardón,
sino Esperanza Aguirre. En Galicia, sin embargo,
ha cambiado el gobierno. En el 97 fue el entonces
presidente de la Xunta, Fraga, del PP quien
acudió al Senado y ahora lo hace el socialista
Touriño.
En Castilla La Mancha, el incombustible José
Bono pasó la batuta autonómica
a su compañero de partido José
María Barreda al ser nombrado por Zapatero
ministro de Defensa. También en Valencia
ha habido un ‘traspaso’ de poderes,
pero esta vez entre el PP. Eduardo Zaplana
dejó el Gobierno en manos de Francisco
Camps, que asiste ahora al debate en su lugar.
De igual modo, hace ocho años, en Castilla-León
gobernaba Juan José Lucas, del PP
y en la actualidad gobierna su compañero
de partido Juan Vicente Herrera.
Cataluña también ha sufrido cambio.
Ya no está el veterano e histórico
dirigente de CiU, Jordi Pujol. La presidencia
de la Generalitat está ahora en manos de
un gobierno tripartito presidido por Maragall,
sin duda el presidente autonómico cuya llegada
al Senado ha despertado más ‘morbo’.
Finalmente, Canarias también ha sufrido
un cambio de cara aunque no de partido puesto que
sigue gobernando Coalición Canaria (CC).
Román Rodríguez ya no está
y ahora ocupa la presidencia Adán Martín.
Las
autonómicas y La 2, 'a por uvas'
No existe debate autonómico para las cadenas
'idem'. Ni en ninguna otra cadena privada.
Ni tampoco en ninguna televisión autonómica,
ni en La 2 de TVE, que en teoría debería
de servir imagenes para aquellas comunidades que
carecen de canal televisivo propio, han servido
este lunes en directo el Debate sobre el Estado
de las Autonomías. Todas ellas siguieron
con sus programas habituales, salvo las de Madrid
(Telemadrid y La Otra), Canarias,
Galicia y Cataluña, que emitieron un especial
sobre la presentación de la infanta doña
Leonor en sociedad a la salida de la princesa
de Asturias, doña Letizia, de
la clínica Rúber Internacional, donde
estaba ingresada. Tan sólo el canal internacional
de TVE, que sólo puede verse vía satélite,
emitía en directo el debate. CNN+ también
había comenzado a hacerlo, pero una vez que
interrumpió la emisiín para conectar
con la clínica Ruber, dejó de hacerlo
y prosiguió con un debate... sobre la situación
en Irán y las amenazas a Israel.
Esto es lo que se podía ver en algunos de
estos canales hacia el mediodía de este lunes:
- TVE 1: 'Saber vivir' y 'Por la mañana'
- La 2: las series "Las chicas Gilmore","Padres
en apuros" y "Los lunnis"
- Antena 3: 'Cada día'
- Tele 5: 'El programa de Anba Rosa'
- Canal Plus: documental
- CNN+: Debate sobre el Estado de las Autonomías
(hasta la presentación en sociedad de la
infante doña Leonor) y debate sobre la situación
en Irán y las amenazas a Israel
- Andalucía TV: un magazine.
- TVVi (Valencia): un magazine.
- ETB (Euskadi): partido de pelota vasca y cocina
vasca.
- Telemadrid: 'Buenos días, Madrid'
y 'Bric: mascotas'
- Localia TV: telenovela y 'La cocina de localia'
Javier
Rojo, abuelo
El presidente del Senado, el socialista Javier
Rojo, ha abierto hoy el Pleno del Debate sobre
el Estado de las Autonomías en la Cámara
Alta con un ánimo muy especial. Ha sido abuelo,
aunque apenas ha tenido tiempo de conocer a su nieto
debido, precisamente, a los preparativos de esta
sesión plenaria.
Para lo que sí ha tenido tiempo Rojo ha sido
para dedicar unas palabras al presidente extremeño
Juan Carlos Rodríguez Ibarra, quien
sufrió la pasada madrugada un infarto y se
encuentra hospitalizado, aunque afortunadamente
fuera de peligro. Rojo informó a los asistentes
que por esta causa Rodríguez Ibarra no podrá
estar presente en este debate parlamentario.
Caldera, fuertemente increpado
El
ministro de Trabajo, Jesús Caldera,
no pudo comenzar peor la sesión inicial del
Debate sobre el Estado de las Autonomías
este lunes. A la entrada de la Cámara Alta
fue fuertemente increpado por un centenar de trabajadores
de RTVE, por motivo del Expediente de Regulación
de Empleo (ERE) que prepara el Gobierno para el
ente audiovisual público. Un fuerte cordón
policial evitó cualquier contacto entre el
ministro y los manifestantes y, de hecho, el titular
de Trabajo y Asuntos Sociales ni siquiera se volvió
para comunicarse con los allí congregados.
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