La otra crónica de los Reyes en Marruecos

Los Franco quisieron heredar la residencia del embajador

Como se sabe, los Reyes de España inauguraron este martes la nueva sede de la embajada española en Marruecos, en su segundo día de viaje oficial por este país. Se trata del Palacio de la Cancillería, que no es donde reside el embajador español de turno, como muchos piensan equivocadamente, ya que la residencia de éste se encontraba hasta la fecha justo enfrente, en un viejo palacete que el Rey Hasan II regaló en su día a Franco.

Lo que no se sabe es que este palacete-residencia habitual de los embajadores españoles fue reclamado por los herederos de Franco al Estado español, aduciendo que Hasan II se lo había regalado al 'generalísimo' como un obsequio personal, y no como jefe del Estado. Un litigio que se solventó a favor del Estado español, que decidió utilizarlo como residencia de sus embajadores en el país vecino.

Por cierto, que los últimos jefes de las delegaciones diplomáticas de nuestro país en Rabat habían venido luchando, sin éxito hasta ahora, para que se acometieran unas reformas a fondo que el edificio más que necesitar, casi reclamaba a voces. Pues bien, el actual embajador, Luis Planas, está de enhorabuena porque por fin ha conseguido este objetivo. Planas se trasladará a otra residencia hasta que terminen los trabajos de remodelación del viejo palacete.
Las gestiones de Durán i Lleida

El martes informábamos de la ausencia prácticamente absoluta de los empresarios españoles en Marruecos, coincidiendo con la visita de los Reyes de España a este país. Ausencia casi total, salvo la honrosa excepción, como señalábamos, de Elena Benarroch. Lo que no dijimos es que algunos de estos ausentes bien pueden estar teniendo en esta visita a un representante muy especial, a su particular 'embajador'.

Se trata del presidente de la Comisión parlamentaria de Asuntos Exteriores, Josep Antoni Durán i Lleida, quien está fuertemente ligado a importantes empresarios catalanes. Durán no sólo acompañó a los Reyes en su gira por Marruecos, sino que también acompañará a los Príncipes de Asturias a su próximo viaje a Japón para visitar la Expo de la capital japonesa.

La aparición de Martín Toval

Un detalle con tintes políticos en la visita de Don Juan Carlos y Doña Sofía a Marruecos: quien fuera el presidente y portavoz del Grupo Parlamentario Socialista (GPS) en la época de Gobierno de Felipe González, Eduardo Martín Toval ha aparecido precisamente en Rabat, no sin la sorpresa de algunos de quienes acompañan a los monarcas españoles.

Poco, o más bien nada, se sabía desde hace tiempo de Eduardo Martín Toval, una vez que abandonó su escaño de diputado y la primera línea de la política activa. Pero se encuentra en la capital marroquí porque es agregado laboral de la embajada española, que dirige Luis Planas.

Moratinos, ¡ay, Moratinos...!

Todos los viajes solemnes tienen su anécdota y éste no iba a ser menos, sobre todo teniendo en cuenta que está el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, el cual va camino de batir el récord de Fernando Morán como inspirador de chistes y chirigotas.

La última es que nuestro jefe de la diplomacia parece ser que ha engordado. En la cena oficial que tuvo lugar el lunes, los hombres tenían que llevar esmoquin y a Moratinos se le había quedado pequeño el suyo. Así que nuestra delegación diplomática tuvo que movilizarse a toda prisa para encontrar otro de su talla, lo cual en Marraquech no fue tarea fácil, precisamente, pero al final se consiguió.

Los nervios que pasaría nuestro ministro de Exteriores, viendo cómo se acercaba la hora del encuentro entre los Reyes de España y de Marruecos, y él sin el traje requerido protocolariamente, sólo lo sabe él. Ahora bien, la anécdota demuestra que, además de haber ganado kilos, Moratinos tenía que haber preparado este viaje sin precipitaciones.

Por último: se dice que la visita que en principio estaba fijada para este miércoles a Tetuán, en la que los monarcas españoles estaban especialmente interesados y que finalmente se ha anulado a instancias de la Casa Real marroquí (la excusa oficial se basa en "problemas de agenda"), no tiene lugar porque Mohamed VI estaba preocupado porque la acogida popular a los Reyes de España fuera más cálida que la que le dispensasen a él.

Las relaciones del PP con Moratinos ya son pésimas

Aunque entre el PP y el PSOE mejoran las cosas en algunos asuntos, la relación de los populares con el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, empeoran. Prueba de ello es que ningún representante del PP en el Parlamento se incorporó al viaje oficial que emprendió el lunes el jefe de la diplomacia española junto con los Reyes de España y varios ministros.

La invitación a acompañarles en este importante viaje la cursó el propio Moratinos antes de las vacaciones navideñas a los presidentes de las Comisiones de Cooperación, Delia Blanco (PSOE); de Exteriores del Congreso, Josep Antoni Durán i Lleida (CiU) y del Senado, Segundo Bru (PSOE), y Mixta Congreso-Senado para la Unión Europea, Ana Palacio (PP).

Como ya adelantamos en su día, y en primicia, en Conficrítico, la hoy ex ministra de Exteriores contestó por carta a Moratinos que no pensaba ir como 'parte integrante' de la delegación gubernamental, pero que, dado que iban los Reyes, lo estudiaría, según reconoció ella misma en persona, en conversación con este boletín. Palacio estaba molesta por la extraña política que había emprendido el Gobierno de "lanzar invitaciones a todo el mundo" para viajar al extranjero.

En el fondo del asunto quedaban los posos de las declaraciones del ministro en el programa de televisión "59 segundos", en el que acusó a Aznar de haber apoyado el golpe de Estado contra el presidente venezolano Hugo Chávez.

Por si las cosas estaban ya mal, la gota que ha colmado el vaso ha sido la entrevista que publicó el pasado domingo, víspera del viaje oficial de los Reyes de españa a Marruecos, el diario El País con el monarca alauita, en la que éste vertía severas descalificaciones contra el anterior presidente del Gobierno. El rey marroquí se preguntaba sí Aznar era "más franquista que Franco" teniendo en cuenta que en los años sesenta hubo fuerzas marroquíes en el islote de Perejil y el dictador, entonces, "no se inmutó".

 

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