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Crónica de Cataluña, por Ramon Borrell La política catalana
ha vivido la semana más tensa, intensa e incierta desde el golpe de Estado de
1981 y desde la querella presentada contra Jordi Pujol por el caso Banca
Catalana en 1984. En otras páginas de Diariocrítico
se informa pormenorizadamente de todo lo que ha ocurrido en Cataluña y el resto
de España desde el pasado lunes, el día en que el periódico Abc informó
del encuentro secreto de Carod con dirigentes de ETA. Aquí señalaremos
algunas de las muchas preguntas y pocas respuestas que han circulado en las últimas
horas entre políticos y periodistas, dos colectivos especialmente sensibles en
una coyuntura marcada por la inestabilidad y la ansiedad. ¿Qué pasará
en las elecciones generales en Cataluña? Las últimas encuestas publicadas por
distintos diarios pronosticaban una victoria de los socialistas y una alta probabilidad
de que los populares superasen por primera vez a los convergentes en número de
escaños en las cuatro circunscripciones (Barcelona, Tarragona, Lleida y Girona).
Asimismo, los sondeos vaticinaba un fuerte incremento de votos de Esquerra Republicana.
Después del caso Carod, ¿perderá apoyos ERC? Nadie lo sabe a ciencia cierta después
del terremoto sufrido. Pero muchos observadores se atreven a apuntar que lo más
probable es que los antiguos votantes convergentes que el noviembre pasado apoyaron
el nacionalismo firme pero tranquilo de Carod para castigar a CiU por sus pactos
de ocho años con el Partido Popular vuelvan ahora al viejo caladero de Convergència
vistas las veleidades del líder de Esquerra con los terroristas. El
perfil de estos votantes sería el de un ciudadano -o ciudadana- de mediana edad
que admiraba a Pujol y que veía en Carod a un buen sucesor del catalanismo férreo
pero dialogante encarnado por el líder de CiU. La entrevista de Perpiñán habría
roto esta imagen moderada, de partido-bisagra que tanto costó labrar a la ERC
contemporánea. Sin embargo, esta fuga de votos "adultos" podría verse contrarrestada
con creces por el aumento del apoyo de los jóvenes, atraídos por el radicalismo.
Nuevos votantes catalanes menores de 30 años, en la edad de la rebeldía, hartos
de la "prepotencia" e "intransigencia" del neocentralismo aznariano
que se solidarizarían con Carod, a quien consideran víctima de la derecha "madrileña".
Como se sabe, Madrid como fuente de muchos de los males que aquejan
a la nación catalana es todo un mito explotado hasta la extenuación en el imaginario
colectivo catalán. Y a ello hay que añadir -y no menospreciar- la situación de
impotencia, frustración y desánimo que están padeciendo los segudores del Barça
esta temporada. Un Barça presidido por Joan Laporta, una decepcionante
"esperanza blanca" del barcelonismo y que hizo justamente del catalanismo
su principal idea fuerza en la campaña electoral azulgrana pero que no ha podido
hacer nada para contrarrestar el galáctico Real Madrid, el archienemigo forrado
de estrellas. El caso Carod está polarizando la política catalana. Son
muchos los comentaristas que temen una vasquización del panorama barcelonés (con
ERC en el papel de Batasuna y Maragall en el de Ibarretxe). Y lo
temen estos observadores porque a nadie se le escapa que cuando hay crispación,
quien siempre acaba ganando es el Partido Popular y su gran ejecutor: José
María Aznar. ¿Qué ocurrirá con Convergència i Unió el 14 de marzo?
¿Recuperará los votos perdidos a favor de Esquerra o proseguirá en el lento declive
iniciado en las municipales de marzo pasado? ¿Afectará la bipolarización PP-ERC
al Partido Socialista? ¿Continuarán perdiendo sufragios los dos grandes partidos
catalanes en beneficio de los pequeños: PP, ERC e ICV com ha estado sucediendo
en las municipales y autonómicas de 2003? Más preguntas: si Pasqual
Maragall es el principal representante del Estado en Cataluña y el Centro Nacional
de Inteligencia (CNI) es un organismo estatal, ¿por qué no fue informado Maragall
por los servicios de espionaje del Estado del encuentro de Perpiñán? Es cierto
que Carod se comportó de manera desleal con Maragall. Pero no es menos cierto
que Aznar debiera haber informado al presidente de la Generalitat del informe
del CNI. También ahí puede haber habido deslealtad institucional. Maragall
dijo el viernes en el Parlamento catalán que Carod "tiene las puertas de la
generalitat abiertas si su conducta es correcta". ¿Significa eso que podrá
volver a ser conseller en cap después de los comicios generales? ¿Cuál
es el número mínimo de diputados que debe lograr Carod el 14-M para que se le
abran de par en par las puertas del gobierno catalán? Los republicanos catalanes
usarán unas palabras del Rey como eslogan electoral. "Parlant s'enten la gent"
("Hablando se entiende la gente"), una frase pronunciada por don Juan
Carlos I durante la audiencia que concedió al republicano Ernest Benach
con motivo de su toma de posesión como nuevo presidente del Parlamento de Cataluña
será el lema electoral del brillante parlanchín Josep Lluís Carod Rovira, improvisado
cabeza de lista de ERC por la provincia de Barcelona. ¿Cambiarán los
resultados de ERC si hay algún atentado etarra antes de las elecciones? Y más
maquiavélico todavía: ¿Qué se le podrá reprochar a Carod si ETA declara dentro
de unos días una tregua (aunque la mayoría coincida en que será sin duda una nueva
trampa de los terroristas)? ¿Si ETA declara la tregua, cuánto puede subir la cotización
electoral de Carod, "el pacificador de Perpiñán"? ¿Hasta cuándo
seguirán filtrándose a la prensa datos del encuentro Carod-ETA? ¿Es cierto el
rumor que asegura que hay grabadas conversaciones de Carod y los etarras en las
que el entonces conseller en cap critica al president Maragall? Seguiremos
preguntando. Volver |